fbpx

Accidentes Laborales y su evolución

Tags:

Los accidentes de trabajo son una de las mayores lacras que tenemos en este país, y si bien la tecnología y los planes de prevención han mejorado las cifras, aún hay mucho que hacer. Hoy tratamos el asunto, y de paso analizamos qué competencias serán las más valoradas en un futuro.

habilidades laborales

Qué es un accidente de trabajo

Un accidente de trabajo es aquel que se origina cuando el empleado está desempeñando sus funciones, pudiendo ser de tipo físico o psicológico.

Un par de ejemplo de accidente de trabajo:

Jose es carpintero, e instalando una puerta se ha golpeado un dedo con martillo. Lo han llevado a la Mutua y han descubierto que tiene el anular de la mano izquierda roto. Le correspondería una baja por accidente de trabajo.

María es cajera en un supermercado, y cuando estaba cobrando han venido varios individuos y han comenzado a insultarla y humillarla en público por haber cobrado mal unos paquetes. María entra en crisis y tienen que llamar a una ambulancia. El psiquiatra entiende que la presión y la humillación han generado un trauma. Tendría derecho a baja laboral hasta que se recupere.

Los accidentes laborales de tipo psicológico

Profundizando un poco más en el tema de los accidentes laborales de tipo psicológico vamos a ver los requisitos que deben cumplirse para que se reconozcan:

  • Debe haber quedado una secuela psicológica evaluable en el trabajador. Se puede dar no solo por casos extremos como la descrita en el ejemplo, sino también por la acumulación de diversas situaciones acaecidas en el entorno laboral.
  • Debe existir una relación directa con el trabajo. De ahí que no se reconozca como accidente laboral de tipo psicológico que un trabajador esté deprimido porque su pareja lo haya dejado (por ejemplo).

Qué es una enfermedad profesional

La Seguridad Social reconoce como enfermedades profesionales aquellas que han sido generadas de manera directa por las labores del trabajo. Tienen mayor protección que las enfermedades comunes.

Os pongo un par de ejemplos:

Laura trabaja como secretaria de dirección, y como tal tiene que estar constantemente escribiendo en el teclado. De hecho, en no pocas ocasiones, le toca hacerlo bajo presión. Esta situación ha derivado en problemas con el túnel carpiano y con la musculatura que rodea la muñeca. Se le reconocería la dolencia como “enfermedad profesional”, ya que está causada directamente por su trabajo.

Antonio es esteticista y le han detectado problemas respiratorios a raíz de inhalar durante años productos químicos empleados en la cosmética. En la inspección de trabajo se dan cuenta de que las mascarillas empleadas en el local donde trabaja no son adecuadas para protegerle. Se le reconocería una enfermedad profesional, y de paso el empresario se lleva una sanción por no facilitar a sus empleados los equipos de protección individual adecuados.

Qué no se reconoce como accidente de trabajo

Obviamente no se reconocen todos los accidentes como laborales, pues los hay que no tienen nada que ver con el empleo o que han sido causados por una mala actuación del trabajador.

Ahí van nuevamente dos ejemplos:

Pedro trabaja en una empresa de jardinería, y mientras cortaba el césped de un jardín ha caído un rayo que le ha causa quemaduras graves.

María es fontanera, y mientras estaba enganchando varias tuberías en la vivienda de un cliente ha optado por coger una herramienta cortante con los dientes; se ha hecho una avería.

Ambos casos están excluidos de lo que se consideraría como accidente laboral.

Qué hacer en los casos donde no se reconoce el accidente laboral

¿Habéis sufrido un accidente en el trabajo y no os lo han catalogado como laboral, con lo que ello supone? El ejemplo de Pedro -el jardinero- sería un buen ejemplo de esto. Una situación donde es posible que la Seguridad Social eche el freno y decida reconsiderar la catalogación. Para ello hay que presentar una reclamación ante el INSS explicando los motivos por los que el organismo habría de cambiar de parecer.

Derechos de los trabajadores accidentados

Aquellos trabajadores a los que se les haya reconocido un accidente laboral tendrán garantizada la cobertura sanitaria, el salario completo mientras estén de baja y las correspondientes indemnizaciones si hubiera lugar para ellas (irresponsabilidad del empresario, muerte, indemnizaciones fijadas por convenio, lesiones leves o graves, etc.).

Las habilidades laborales que se demandarán en 2020 frente a las de 2015

Atendiendo al desarrollo del desempleo en nuestro país durante los dos últimos años podréis ver cómo mes a mes este ha ido descendiendo hasta dejar atrás cifras que daban vértigo. No obstante aún quedan muchos cabos por atar y demasiadas historias a las que prestar atención. Ahora bien, ¿qué pasaría si esta evolución, que aparentemente es positiva, se convirtiera en un infierno a medio plazo? Puede que las organizaciones económicas de nuestro país no contemplen este panorama, pero sí que lo hacen en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. Y es que atendiendo a su último informe ejecutivo nos topamos de frente con un análisis apocalíptico que nos dice abiertamente cómo en 2020 el sistema laboral mundial va a perder nada más y nada menos que siete millones de empleos. ¿Una barbaridad? Puede, así que vamos a echar un vistazo al documento y a las habilidades laborales que se demandarán en la nueva década que ya estamos mirando de reojo.

habilidades laborales

Año 2020, la cuarta revolución industrial revienta el mercado laboral

Ni nos vamos a encontrar con los cuatro jinetes del Apocalipsis dando caña en el INEM ni nos vamos a cruzar con una revolución que deje todo el sistema patas arriba. No, lo que sencillamente parece que sucederá es que la tecnología llegará al punto de sustituir las funciones que en estos momentos muchos trabajadores están desarrollando. Y sí, es algo de lo que se viene tiempo hablando, pero, ¿no os habéis fijado en que cada vez la evolución es más aguda? Es normal, y de hecho sigue el patrón que desde la época de los cacicazgos arcaicos se mantiene: suplantación de puestos laborales por técnicas nuevas y personal más especializado. El problema viene cuando el desarrollo se presenta tan rápidamente que no hay tiempo para reflexionar y adaptarse; y según Davos esa es la situación a la que nos enfrentaremos en 2020. Vamos, a la vuelta de la esquina.

Las cifras son caóticas, pues entre la informática, las nuevas conectividades y fuentes energéticas, la robótica y el “big data” siete millones de empleos se volatilizarán; especialmente en el sector administrativo, que se lleva la peor parte con casi cinco millones de “bajas forzadas”. Por otra parte los movimientos sociales a los que nos enfrentamos tampoco es que ayuden mucho, pues la cada vez mayor flexibilidad del mercado, la aparición de una fuerte clase media en los países emergentes, la volatilidad geopolítica o la ciudadanía envejecida también tienen mucho que ver ahí.

De hecho, ¿sabéis qué es lo peor? Que de esos siete millones de puestos que se destruirán apenas dos millones conseguirán reemplazo recibiendo un reciclaje formativo adecuado. Un hecho que no ha pasado anteriormente, pues como os indicaba arriba, cuando un sector veía peligrar sus métodos siempre había una alternativa (aparición de la agricultura latifundista, la revolución industrial, etc). Ahora parece que todas las cartas están echadas, y por lo visto no hay otra vía para salir adelante que ponerse las pilas y tomar una formación científica acorde a la situación (en el informe se resalta la importancia de la ciencia). Así pues vamos a ver qué habilidades laborales serán las que más se demandarán a partir de ahora (y también las que decaerán).

Las 5 habilidades laborales que más se demandarán en 2020

Habilidades profesionales en 2020

Habilidades profesionales en 2020

  1. Resolución de problemas complejos

    En un futuro cercano, donde la economía estará dominada por la tecnología, el nivel de complejidad de los procesos se acentuará. Hay que saber analizar datos macro y tener constancia de que todo funciona bajo un complejo sistema matemático de órdenes interrelacionadas, lo que hace que las fallas tengan repercusiones más complejas y soluciones que requerirán formación, experiencia y capacidad resolutiva. De ahí que los trabajadores enrolados en el nuevo sistema laboral que se dará en apenas cuatro años necesitarán ser capaces de dar con la clave para la operatividad. En síntesis: cuando el sistema es más complejo sus fallas se vuelven más críticas, y por ende se requieren mayores habilidades laborales. Es decir, hay que formarse o reciclarse.

  2. Pensamiento crítico

    Un sistema complejo requiere no solo de formación convencional, sino de capacidad de pensamiento crítico. Se necesitará que el trabajador del futuro pueda interpretar las situaciones a las que se enfrente sin necesidad de seguir un patrón o una guía en la que basarse. Se requerirá que los nuevos empleados puedan, de manera autónoma, tomar decisiones para solventar los muros que se puedan encontrar. Algo que necesitará agilidad mental, decisión y, como no podía ser de otra manera, conocimiento teórico y práctica. Todo se puede solventar recurriendo a una formación con amplitud de miras y foco puesto en el trabajador y su desarrollo. La cosa es ponerse.

  3. Creatividad

    El gran filósofo y matemático británico Bertrand Rusell dijo en una ocasión:

    La Matemática, vista correctamente, posee no solamente verdad sino también extrema belleza, una belleza fría y austera como la de una escultura, sin apelar a ninguna parte de nuestra naturaleza más débil, sin los aspectos más hermosos de la pintura o la música, pero sin embargo, sublimemente pura y capaz de una perfección rígida como solo puede mostrar el arte más grande”

    ¿Qué nos quería decir? Sencillamente lo mismo que casi cinco décadas después de su muerte nos vienen a decir los miembros de Foro Económico de Davos: que las matemáticas, además de ser el origen y la razón de todo, pueden y deben ser manejadas con espíritu de creativo. Y la razón es sencilla, pues si os fijáis, tomando una misma herramienta, y partiendo de una formación diferente, un trabajador llegará a una solución y otro no. ¿Cuál es la diferencia? Una formación que de paso libre a la experimentación, al atrevimiento de romper moldes en pro de mejorar siempre un poco más y a la eficiencia matemática y científica.

  4. Gestión de personal

    Muchos puestos de trabajo serán destruidos, sí; pero a la vez se requerirá de un filtrado para captar a los talentos que tomarán el testigo. ¿Quién será el responsable de “cazar” y coordinar estos equipos? Los perfiles gestores serán muy valorados, pues de su liderazgo y determinación las mentes más brillantes conseguirán relucir y sacar lo máximo de sí. Recordad aquel viejo dicho que dice cómo la potencia sin control no sirve para nada, ya que aquí se repetirá: una mente brillante sin orientación no rendirá al máximo.

  5. Coordinación con otros trabajadores

    El trabajo en equipo baja varias posiciones respecto a 2015, pero aún así sigue estando entre las cinco habilidades laborales más importantes. Y bueno, la razón del descenso es sencilla: cada vez se requerirá de mayor autonomía y capacidad de resolución individual, por lo que el equipo pasa a un segundo plano. Aunque eso sí, no os vayáis a confundir al respecto, puesto que las relaciones con otros miembros del grupo serán útiles en cuanto a la calidad final del trabajo y al camino trazado para llegar al mismo.

Hasta aquí tenemos las cinco habilidades laborales que más demanda tendrán en el mercado para el año 2020 atendiendo a lo que nos indican desde Davos. El “top 10” se cierra con la inteligencia emocional, vital para gestionar y asimilar los impulsos emotivos de cara al trabajo; el juicio y la toma de decisiones, algo esencial para seguir correctamente la ruta trazada; la orientación a servicio, la negociación y la habilidad cognitiva, muy importante a la hora de asimilar nuevos conceptos.

Consecuencias laborales de las nuevos puestos

La mayor parte de los empleos que engloban las cualidades antes mencionadas no requieren de trabajo físico excesivo, pues se estima que en un futuro este tipo de tareas queden en manos de la robótica. Ahora bien, ello no quita que vaya a haber nuevos riesgos, pues los accidentes psicológicos y las enfermedades laborales derivadas de estos aumentarán a raíz de la presión. Tenéis más información al respecto al inicio del post.

Artículos relacionados

Sobre el autor Jon Sainz

Programador industrial, blogger profesional y Coordinador de Contenidos de Cursos.com.

sígueme en:

Deja un comentario:

3 comentarios
Add Your Reply