Cómo ser apicultor. Requisitos, sueldo y cursos

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“Si las abejas desaparecieran, a la humanidad sólo le quedarían cuatro años de vida”. Y no lo decimos nosotros, sino nada menos que Albert Einstein. Las abejas son fundamentales para la reproducción de las plantas, sin las cuales nada en este planeta podría sobrevivir. Pero además, la apicultura es una ciencia milenaria que nos provee de muchos productos de calidad. Trabajar como apicultor es una fantástica opción si tienes formación en biología, veterinaria o zoología. Es una profesión ideal para amantes de la naturaleza, la vida rural y la ecología. ¿Quieres saber en qué consiste y qué condiciones laborales ofrece el trabajo de apicultor? Descúbrelo en el post de hoy…

Qué hace un apicultor

Se calcula que la apicultura apareció en el planeta hace alrededor de 5.000 años. La posibilidad de consumir los productos sintetizados por las abejas es conocida por el ser humano desde la Prehistoria, pero no fue hasta mucho después cuando se aprendió a controlar las colmenas para sacarles partido. Durante milenios, el apicultor se ha encargado de proporcionar miel, cera, jalea real y otros productos (como el propóleo) a su comunidad. Hoy día estas necesidades continúan vigentes, y la única manera de obtener estos productos es seguir cuidando colmenas para conseguir una producción constante y de calidad. Esa es precisamente la labor del apicultor, que los profesionales llevan a cabo mediante distintas tareas.

¿Cuáles son las labores que realiza un apicultor? Es fundamental que quien se dedique a esta profesión tenga un gran interés por las abejas, conozca su comportamiento e intente comprender sus hábitos. Estos insectos conforman comunidades muy complejas, que han fascinado al ser humano desde sus orígenes. El apicultor debe conocer las necesidades de la colmena y de los individuos, saber anticiparse a lo que van a precisar y controlar que la comunidad se encuentra siempre en buen estado. Para lograr este conocimiento, es importantísimo observar constantemente las colmenas y estar al tanto de cualquier cambio que se haya producido, por pequeño que sea.

Los apicultores se consideran a sí mismos “pastores de ovejas” e incluso hablan de sus enjambres como “ganado”, como puedes descubrir en este estupendo artículo de Iván Asegurado publicado en la web Apicultura Fácil. Así, el apicultor debe cuidar de su rebaño de la misma forma que lo haría un pastor: trasladando a sus abejas a campos de flores donde no les falte el alimento, proporcionándoselo él cuando sea necesario, vigilando la salud de la colmena (y tratando sus enfermedades cuando haga falta), ampliando el espacio donde viven las abejas… Es un trabajo que requiere precisión, amor por los animales y responsabilidad, y que a cambio te puede proporcionar múltiples satisfacciones. Y si estás considerando trabajar en el mundo de la agricultura o la ganadería, no dejes de leer este artículo sobre cómo ser avicultor, otra interesante opción.

No te pierdas el vídeo sobre estas líneas, donde en solo cinco minutos se explican los fundamentos de la apicultura basados en el libro de Borja Cardelus «Momentos estelares de la naturaleza española». Un homenaje a los apicultores de siempre por parte de la Asociación A.S.A.F. con todo el encanto de las publicaciones de hace décadas y su sabiduría milenaria.

Requisitos para ser apicultor

Si quieres ser apicultor, has de saber que no es obligatorio (aunque sí muy recomendable) tener una formación concreta. Si en tu familia ha habido colmenas o tienes relación con el mundo de la apicultura, tu experiencia te puede servir para dar los primeros pasos como apicultor. Pero si has estudiado una carrera relacionada con la naturaleza y el mundo rural (biología, zoología, veterinaria, ingeniería agrónoma…), estarás mucho más preparado para desarrollar bien la actividad. Además, puedes especializarte y formarte de manera continua mediante los distintos cursos que se imparten en el territorio nacional, presenciales u online. Más abajo te proponemos algunas opciones.

Aparte, para empezar a trabajar tienes dos posibilidades: entrar en una empresa de apicultura como empleado o poner tus propias colmenas. Es una buena opción si vives en el campo y tienes un terreno. Cada Comunidad Autónoma y cada ayuntamiento tienen sus propias normas para la apertura de explotaciones apícolas, por lo que tu primer paso debe ser acudir a las instituciones a pedir información. Por otra parte, tendrás que estar dado de alta como autónomo con actividad de apicultor en la Declaración Censal de Actividades Económicas de la Agencia Tributaria.

Si vas a tener colmenas, también necesitas un Código de Explotación Ganadera que gestionan los Servicios Oficiales Veterinarios de las Oficinas Comarcales Agrarias. Debes elegir un veterinario que se haga responsable de cuidar a tus abejas; este trámite es obligatorio para cualquier apicultor. Por último, solo necesitarás obtener el permiso del ayuntamiento para empezar a trabajar con tus colmenas; en algunos municipios es más fácil conseguir estos permisos que en otros. Si conoces a otros apicultores de la zona, no dudes en consultarles tus dudas sobre los trámites y los posibles impedimentos que puedes encontrar.

Sueldo de un apicultor

Como cualquier trabajador autónomo, un apicultor debe asumir ciertos costes que no afectan a los trabajadores asalariados. Así, a sus ingresos brutos tendrá que restar las cuotas a la Seguridad Social y los impuestos asociados a su actividad. Actualmente el sueldo bruto anual de un apicultor se calcula en 24.000 – 28.000 euros, si bien estas cantidades pueden variar dependiendo de distintos factores: si trabajas para una empresa o para otros apicultores, si formas parte de una cooperativa, si el terreno es tuyo o lo has arrendado, si cuentas con ayudas o subvenciones…

Por otro lado, la apicultura es una labor que no conlleva grandes inversiones, como sí sucede con otras profesiones relacionadas con el mundo rural, como la ganadería o la agricultura a gran escala. De hecho y según el blog de La Tienda del Apicultor, es de las pocas actividades que permiten la recuperación del dinero invertido en el mismo ejercicio. Interesante, ¿verdad?

Cursos de apicultura

Como te comentábamos antes, no es imprescindible tener formación como apicultor para montar tus propias colmenas. Sin embargo, creemos que es fundamental tener conocimientos sólidos sobre la profesión para que te salga rentable. Además, si te formas adecuadamente te ahorrarás muchísimos problemas y disgustos, ya que sabrás hacer frente a las situaciones más complicadas. Ser apicultor no es fácil; de hecho, está considerada una actividad con un alto índice de riesgo laboral y requiere contar con seguros específicos. Aparte de su posible peligrosidad, hay que tener en cuenta que las colmenas son comunidades muy delicadas que requieren muchísimos cuidados. A continuación te proponemos dos cursos, con los que podrás afianzar tus conocimientos antes de lanzarte a la aventura de trabajar como apicultor:

  • Curso de Apicultura – I+D Capacitación Profesional. Un completísimo curso donde aprenderás todo lo que necesitas saber en el campo de la apicultura. Es un curso de modalidad presencial que se imparte en Tenerife (Islas Canarias), pero también se puede realizar a distancia desde cualquier otro punto de España. En su exhaustivo temario se tratan temas básicos como la elección del tipo de explotación apícola, cómo instalar y manipular las colmenas, qué hay que hacer para obtener y acondicionar los distintos productos, y cómo se realizan el envasado y el almacenamiento de los mismos. El curso tiene un precio de 1.500 €.
  • Apicultura (Dirigida a la Acreditación de las Competencias Profesionales R.D. 1224/2009) – Eurinnova Business School. Este curso es un básico que se imparte en modalidad online, a un precio muy asequible y que te puede servir como punto de partida para desarrollar tu carrera como apicultor. Tiene una duración de 410 horas, impartidas a lo largo de 6 meses. Tras realizar el curso obtendrás un  Certificado de Aprovechamiento que te acreditará las Unidades de Competencia recogidas en el Certificado de Profesionalidad AGAN0211 Apicultura, regulada en el Real Decreto 1784/2011, de 16 de Diciembre, del cual toma como referencia la Cualificación Profesional AGA546. Durante la formación aprenderás todo lo necesario para controlar tu propia explotación apícola o para trabajar en empresas del ramo, con criterios de rentabilidad y calidad y siempre respetando la normativa vigente. Precio: 320 €.

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Sobre el autor Marta Sanchez

Soy redactora, editora y estilista freelance especializada en decoración y DIY. Me encantan el arte contemporáneo, el interiorismo y el montaje de espacios.

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