Diferencias entre atún y bonito

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En la naturaleza existen muchas especies que poseen características que las vuelven ligeramente similares. Es lo que ocurre con el atún y el bonito. En este artículo te contamos en qué se diferencian para que puedas distinguirlos. Te contaré las diferencias de estas especies en su estado natural y luego, algunos trucos para distinguirlos en el mercado. Porque saber qué comemos es el primer paso para mejorar nuestra calidad de vida.

Diferencas entre atún y bonito

Diferencas entre atún y bonito

Cómo diferenciar el atún rojo y el bonito

Entre los peces que pertenecen a la familia de los túnidos se destacan el atún rojo, el blanco y el bonito del norte. Aquí hay que aclarar que, mientras que la mayoría de los bonitos pertenecen a la familia de los Sarda, el bonito del norte comparte familia con los atunes, denominada científicamente Thunnus alalunga. Esto se debe a sus características físicas y a su comportamiento, más cerca de estas criaturas marinas que de aquellos con quienes comparte nominación.

El atún rojo, denominado científicamente como Thunnus thynnus posee un cuerpo prominente y de color gris con tonalidades azules. Su vientre se encuentra atravesado por unas líneas más oscuras de forma longitudinal. En lo que respecta a su carne, es de color rojo y presenta una textura compacta. El atún rojo puede alcanzar los tres metros de longitud y los más grandes suelen superar los 220 kilos de peso.

A simple vista, la diferencia entre el atún rojo y el bonito es que el primero tiene una esperanza de vida más larga, lo que le ayuda a alcanzar un tamaño mayor. Además, como prefiere vivir en las profundidades, su cuerpo se halla recubierto de una capa de grasa que le permite sobrellevar las frías temperaturas del agua. Esto lo vuelve, en términos comerciales, más cotizable debido a que resulta más sabroso y tierno que su familiar cercano.

En lo que respecta al bonito del norte, puede pesar hasta 20 kilos y tiene una carne ligeramente sonrosada, que al ser cocinada se vuelve blanca.

La mejor forma para distinguir entre el atún rojo y el bonito es observarlos correctamente. El atún rojo tiene una aleta en el centro del cuerpo, a la altura de los ojos. Y, si bien el bonito también tiene una, es mucho más larga. Asimismo, si nos fijamos en el etiquetado, seguramente podremos salir de dudas sin problemas.

La voracidad de las grandes pescaderías y el aumento de la contaminación en los mares suponen dos problemas fundamentales para la vida de los atunes y bonitos. De hecho, el atún rojo a causa de ello se encuentra en peligro de extinción. Por esta razón, ambientalistas y cocineros han desarrollado un plan para poner sobre la mesa la verdad en torno a este pez. Retirar este pescado de las cartas para darle tiempo a que se recupere correctamente y asegurar su supervivencia.

El atún rojo y el mercurio

Una de las contras sobre las que se nos ha venido alertando en los últimos años es a la presencia de mercurio en el pescado. El atún rojo, dada su gran dimensión, suele acumular grandes cantidades de esta sustancia tóxica para nuestra salud. Según la Resolución 148 de 2007 del Ministerio de Salud, la cantidad de mercurio aceptable en la carne de pescado es de 1.0 miligramos por cada kilogramo. El mercurio en un cuerpo sano no genera complicaciones, pero no se recomienda su consumo en niños o mujeres embarazadas o en período de lactancia.

Si el consumo está dentro de la cantidad aceptable no genera más que una contaminación transitoria que se elimina del organismo en unos días; no obstante, el consumo prolongado de pescado contaminado con mercurio puede traer consecuencias cancerígenas o problemas en el sistema nervioso. Entre los síntomas que genera esta intoxicación podríamos señalar sensación de tristeza y cansancio crónico y dificultades para comunicarse y problemas motrices.

Una buena forma de protegerse es reducir el consumo de estos pescados todo lo que se pueda. Dicho esto, tener en cuenta la situación de estos peces y el riesgo que su consumo supone para nosotros, puede ser un buen punto de partida para concienciarse de la vida de otros animales y contribuir con el equilibrio medioambiental. Existen muchas formas de alimentarnos de forma saludable sin generar un impacto en el medio ambiente-

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Sobre el autor Tes Nehuén

Soy lectora, poeta y narradora. Como redactora web he colaborado con portales como www.infoviaje.net. Actualmente escribo reseñas y gestiono las redes sociales en la web literaria www.poemas-del-alma.com. Me gustan los libros (¡claro!), la naturaleza, la tecnología y los videojuegos.

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