¿Quién fue Blas de Lezo?

Tags:

Durante muchos años Blas de Lezo fue un personaje injustamente olvidado por la historia. Su memoria ha sido recuperada recientemente, lo cual ha permitido a muchas personas descubrir a uno de los genios militares más brillantes de la larga historia de España, cuyo logro más destacado es la heroica defensa del puerto de Cartagena de Indias (actualmente en Colombia), frente a la poderosa flota británica.

Blas de Lezo

Blas de Lezo (1689-1741)

Blas de Lezo y Olavarrieta nació en la localidad guipuzcoana de Pasajes en el seno de una familia de larga tradición marinera. Educado en Francia, a los 17 años se embarcó como guardiamarina en la escuadra del conde de Toulouse, gran almirante de Francia, participando en su primer hecho de armas contra la flota anglo-holandesa frente a las costas de Málaga. En aquella batalla, el joven Lezo perdió su pierna izquierda, destrozada por una bala de cañón.

El «mediohombre»

Así es como se empezó a forjar la leyenda de Blas de Lezo, llamado el «mediohombre» no por su falta de valor en combate, sino por las numerosas heridas y amputaciones que sufriría a lo largo de su vida. Sólo tres años después de perder la pierna, se quedaría tuerto durante el asalto a la fortaleza de Tolón, en el sur de Francia. Antes de aquello había dado ya muestras de su habilidad en el arte de la guerra al idear un ingenioso plan para abastecer al puerto de Barcelona durante el asedio de 1704 (donde perdió un brazo), confundiendo a los sitiadores con una gran barrera de humo.

Blas de Lezo protagonizó muchos otros lances durante la Guerra de Sucesión en el Mediterráneo y el Atlántico, saliendo siempre victorioso de todos ellos y consiguiendo capturar numerosos barcos enemigos. Después, fue enviado por la Corona a limpiar de corsarios las aguas del Caribe y del Pacífico, misión que ejecutó con éxito alcanzando así gran notoriedad, pero al mismo tiempo levantando las envidias y recelos de personajes importantes como el Marqués de Castelfuerte, virrey del Perú.

De vuelta al Mediterráneo en 1731, el «mediohombre» siguió contabilizando gestas y victorias, como la conquista de Orán a los argelinos. Finalmente fue designado para escoltar a la Flota de Indias, que cubría la ruta comercial entre España y América, desde Cádiz hasta el puerto de Cartagena de Indias, vital para la supervivencia del imperio español. Allí firmaría la última y más brillante de sus acciones militares.

Batalla de Cartagena de Indias

Con España en horas bajas, los ingleses prepararon una flota enorme con la que tomar la plaza de Cartagena, tratando así de asestar un golpe mortal a la Corona española y arrebatarle el dominio de sus posesiones en el nuevo mundo. El almirante Edward Vernon sería el encargado de llevar a cabo esta acción. Para ello contaba con 51 barcos de guerra y 135 naves de transporte frente a tan sólo los 6 que tenían los españoles, además de tropas que superaban por 10 a 1 a las de los defensores.

Tan seguros parecían los ingleses de su victoria que pusieron monedas y medallas conmemorativas en circulación en cuyo anverso se podía leer: «Los héroes británicos tomaron Cartagena de Indias el 1 de abril de 1741» y «El orgullo español humillado por Vernon». Sin embargo, nada salió como habían planeado, pues Blas de Lezo estaba al mando de la defensa.

Aquí tienes un vídeo con una breve crónica de aquella batalla, narrada con la voz del inolvidable Juan Antonio Cebrián:

El asedio duró cerca de mes y medio. Por fin, el 20 de mayo de 1741, y después de cuantiosas pérdidas humanas y materiales, Vernon emprendió la retirada. Aquella fue la mayor derrota sufrida por la Royal Navy a lo largo de su historia.

Por desgracia, Blas de Lezo no tuvo mucho tiempo para saborear el triunfo. Las heridas de la mano y el muslo sufridas después de uno de los bombardeos británicos durante el sitio se acabaron infectando, causándole la muerte el 7 de abril. A pesar de haber sido el principal artífice de la victoria, y a diferencia de otros oficiales que participaron en la batalla, su familia no recibió ninguna recompensa. Todo esto se explica por la animadversión por parte del virrey de Nueva Granada, Sebastián de Eslava. Este injusto tratamiento póstumo de su nombre es el origen del posterior «olvido» al que ha sido sometida la figura de Blas de Lezo hasta nuestros días.

Recuperación de la figura de Blas de Lezo

En los últimos años la memoria de Blas de Lezo ha sido recuperada gracias a la iniciativa de algunos historiadores españoles y de algunas novelas publicadas donde se ensalzan sus hazañas y su importancia histórica. Tal vez el punto de inflexión en el reconocimiento al almirante vasco fue la exposición dedicada a su legado que tuvo lugar en el Museo Naval de Madrid en el año 2012.

Actualmente Blas de Lezo cuenta con calles dedicadas a su nombre en diversas ciudades españolas. Se han erigido también estatuas en su honor en la madrileña Plaza de Colón y en la explanada frente al Castillo de San Felipe de Barajas, en en la propia ciudad de Cartagena de Indias (Colombia).

Artículos relacionados

Sobre el autor Daniel Terrasa

Licenciado en Geografía e Historia. Redactor y blogger. Enamorado de los libros y de internet. Escritor en mis ratos libres.

sígueme en:

Deja un comentario: