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Portada / Blog / ¿Qué es una cooperativa de crédito?

1 enero, 2018 - Maria Diaz

Desde la crisis económica mundial del año 2.007 las cooperativas de crédito han ocupado un nuevo papel en el puzle económico y financiero occidental. Una cooperativa de crédito opera en el ámbito local y cumple una función más que destacada en la financiación a pequeña escala. De ahí la importancia de conocer qué es una cooperativa de crédito, para qué sirven las cooperativas de crédito, cuáles son las características de las cooperativas de crédito, los tipos de cooperativas de crédito y las principales cooperativas de crédito en España.

Cooperativa de crédito, financiación a pequeña escala.
Autor: Johnhair/ Fuente: Pixabay.

Qué son las cooperativas de crédito

Las cooperativas de crédito, también conocidas como cooperativas de ahorro, son un modelo de gestión bancario “cuyo objeto social es servir a las necesidades financieras de sus socios y de terceros mediante el ejercicio de las actividades propias de las entidades de crédito”. Así define la Ley 13/ 1989 sobre Cooperativas de Crédito la naturaleza de este tipo de sociedades. Este texto legislativo “concede a las Cooperativas de Crédito inscritas en el Registro especial del Banco de España el carácter de entidades de crédito, al igual que también lo son los bancos privados, las Cajas de Ahorro o las Entidades Oficiales de Crédito”. Por lo tanto, una cooperativa de crédito puede realizar las mismas operaciones que cualquier otra entidad de crédito, aunque frente a ellas, debe prestar atención preferente a las necesidades de financiación de sus socios.

Según la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito de España (UNACC), la crisis económica mundial que comenzó en el año 2.007 “ha impulsado un cambio profundo en la estructura del sector de las cooperativas de crédito, que ha vivido un proceso de consolidación sin precedentes en la historia”. Para la UNACC esto ha sido posible gracias a “su modelo de hacer banca”. Desde la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito afirman que el sistema financiero cooperativo “ha permitido afrontar unos procesos tranquilos” a partir del uso de “dos herramientas fundamentales”, como son las fusiones y los grupos cooperativos. “Las fusiones, que en algunos casos han sido mediante la creación de nuevas entidades, y los grupos cooperativos, que son una figura propia del modelo cooperativo y que no había sido utilizado hasta ahora”, explican desde UNACC.

Para qué sirven las cooperativas de crédito

La definición aportada por la Ley sobre qué son las cooperativas de crédito destaca, ante todo, que el objeto principal de este tipo de organismos es la de “servir a las necesidades financieras de sus socios y de terceros”. Según la UNACC “entre los valores más representativos de la banca cooperativa” se encuentran el principio del compromiso con las cuestiones sociales y la igualdad representativa y decisoria de los socios que se traduce en “un socio, un voto”. Por lo tanto, la respuesta más clara a la pregunta de para qué sirven las cooperativas de crédito es aquella que hace referencia a su función de impulsar el desarrollo económico en entornos sociales de ámbito local.

La Asociación Europea de Banca Cooperativa (EACB) afirma que “los bancos cooperativos son actores clave en la sociedad europea” puesto que sirven para dar acceso financiero a nivel local, “incluso en áreas remotas del continente”. La EACB es la representante de las cooperativas de crédito y de ahorro en el marco europeo. Es la responsable de dialogar y negociar de manera directa con las instituciones oficiales de la Unión Europea. Para esta asociación, “el movimiento cooperativo europeo refleja la tradición de responsabilidad y cohesión social desde su creación en el siglo XIX”. Así, la cohesión social a partir de una financiación local es fundamental en la cuestión de para qué sirven las cooperativas de crédito.

Los datos oficiales de la EACB apuntan a que en la actualidad “las cooperativas de crédito emplean en Europa a aproximadamente 732.000 personas” y existen unos 58.000 centros de estas entidades en todo el continente, lo que según la asociación se traduce en que “sus redes de amplio alcance” convierten a las cooperativas de crédito en “las principales empleadoras y contribuyentes en sus propias regiones”. Para qué sirven las cooperativas de crédito en este marco de relaciones económicas y sociales, la Asociación Europea de Banca Cooperativa considera que gracias a ellas es posible que se produzcan “prácticas comerciales sólidas con fuertes estructuras”. “Pueden enfrentar los desafíos del nuevo entorno posterior a la crisis porque su modelo de negocios responde a las necesidades y expectativas actuales”, aseguran desde EACB.

Cooperativa de crédito o de ahorro
Autor: Jarmoluk/ Fuente: Pixabay.

Características de las cooperativas de crédito

La naturaleza de una cooperativa de crédito, según queda definida en la Ley sobre Cooperativas de Crédito, establece para ellas unos rasgos diferenciales exclusivos frente al resto de entidades de crédito. Dos ejemplos elementales sobre las características de las cooperativas de crédito recogidos en la legislación son aquellos que hacen referencia a su carácter jurídico y a sus socios. “Las cooperativas de crédito tienen personalidad jurídica propia y el número de sus socios es ilimitado y la responsabilidad de los mismos por las deudas sociales alcanza el valor de sus aportaciones”, según el Artículo primero de dicha Ley. Pero existen otras características de las cooperativas de crédito más singulares.

La gobernanza es una de las características de las cooperativas de crédito más relevantes. En referencia directa a la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC), “la doble naturaleza de las cooperativas de crédito, por una parte cooperativa y por otra entidades de crédito, hace que muestren una serie de particularidades en materia de gobernanza que han de ser tenidas en cuenta”. Desde la UNACC destacan que la importancia de la gobernanza en las cooperativas de crédito está en “el fin de analizar correctamente los posibles retos diferenciales del gobierno corporativo en estas entidades, así como sus costes y beneficios. Todo ello con un único objetivo: la detección y toma de consideración de los riesgos en materia de gobierno corporativo en las cooperativas de crédito”.

Su denominación es otra de las características de las cooperativas de crédito definidas por la ley. La denominación de una cooperativa de crédito está sujeta a una serie de disposiciones legales. Según el ordenamiento jurídico pertinente “el término Cooperativa de Crédito o su abreviatura Coop. de Crédito sólo podrá ser utilizado por las entidades definidas en la presente Ley y deberá incluirse necesariamente en su denominación”. La “expresión Caja Rural” solo podrá ser empleada por aquellas cooperativas de crédito “cuyo objeto principal consista en la prestación de servicios financieros en el medio rural”.

El criterio de “una persona, un voto” es una de las características de las cooperativas de crédito más importantes. Desde la Asociación Europea de Banca Cooperativa (EACB), aseguran que “este principio clave” supone “eficiencia y buen gobierno”. “Los miembros controlan la cooperativa al ejercer controles y equilibrios en cada nivel del negocio. Esto minimiza el riesgo de la organización, identifica la solvencia crediticia y brinda una respuesta inmediata a las necesidades de los clientes”, en palabras de la asociación europea. Por el establecimiento y cumplimiento de esta regla de gestión desde EACB definen la “modernidad y la innovación” como características de las cooperativas de crédito.

Tipos de cooperativas de crédito

La denominación específica que puede adoptar una entidad económica de este tipo responde a las características de las cooperativas de crédito mencionadas. Según la Ley sobre Cooperativas de Crédito, en España “la constitución de una cooperativa de crédito requerirá autorización previa del Ministerio de Economía y Hacienda. En el caso de que una cooperativa de crédito reciba la denominación de Caja Rural “deberá incluir, al menos, una cooperativa agraria o cincuenta socios, personas físicas titulares de explotaciones agrarias”. Estas diferencias ponen de manifiesto la existencia de distintos tipos de cooperativas de crédito. Según la Asociación Europea de Banca Colaborativa (EACB), históricamente las cooperativas de ahorro “se fundaron para mejorar el acceso a la financiación de sus miembros, que de otro modo tendrían acceso limitado a la financiación de tasas razonables”. Pero la evolución de las estructuras y dinámicas económicas ha supuesto que estas entidades hayan diversificado su actividad y existan varios tipos de cooperativas de crédito.

La EACB afirma que una cooperativa de crédito actúa como agente microfinanciero y como agente educativo, al formar sobre finanzas y economía a personas desempleadas, especialmente a parados de larga duración También patrocina programas culturales en el ámbito local. Además, difunde el concepto de “ciudadanía responsable” con proyectos como las “finanzas verdes” y productos de Inversión Socialmente Responsables (fondos y cuentas de ahorro). “Hoy en día, las finanzas verdes están ganando una importancia creciente. Los clientes pueden contribuir a la preservación del medioambiente a través de una variedad de soluciones de inversión”, en palabras de EACB.
La Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC), recoge en su página web las distintas iniciativas de cooperativas españolas de crédito que ponen de manifiesto el carácter integrador que defiende la EACB como “ciudadanía responsable” dentro de las cooperativas de crédito. Así, la Caja Rural de Extremadura organiza seminarios de educación financiera. La Caja de Ingenieros en Cataluña imparte en Institutos de Educación Secundaria (IES) y Escuelas de Adultos conocimientos financieros, al igual que Caja Rural de Soria o la Caja Rural de Salamanca.

Cooperativa de crédito: impulsora de proyectos locales.
Autor: Quangpraha/ Fuente: Pixabay.

Principales cooperativas de crédito en España

Caja Rural de Navarra, Cajamar, Laboral Kutxa, Caja Rural de Granada o Caja Almendralejo son solo algunos ejemplos de cooperativas de crédito que operan en España. En comparación con otros países del entorno europeo la cuota de crédito de estas entidades en el mercado financiero español no cuenta con un porcentaje tan elevado como en Francia o Alemania, donde es suyo un cuarto del total de la financiación a nivel local. Aún así, y como ya se mencionaba anteriormente en este artículo, tras la crisis económica mundial del año 2.007, “el sector de las cooperativas de crédito, que ha vivido un proceso de consolidación sin precedentes en la historia”, en palabras de UNACC, principal asociación española de cooperativas de crédito.

Atendiendo al criterio de solvencia, entendido como la capacidad de satisfacer las deudas, las principales cooperativas de crédito en España son: Caja Rural de Navarra, Laboral Kutxa, Cajamar, Caja Rural de Granada, Caja Almendralejo, Caja Rural Central, Caja de Ingenieros, Global Caja, Cajasiete, Caixa Guissona, Arquia, Bantierra, Cajaviva Caja Rural, Grupo Cooperativo Cajamar y Enovanca, según el comparador online de préstamos, tarjetas e hipotecas CrediMarket. En la línea de los principios y supuestos establecidos en el marco legal regional e internacional, baste mencionar como principales cooperativas de crédito en España los ejemplos de Caja Rural de Navarra y Laboral Kutxa.

Una de las principales cooperativas de crédito en España es Caja Rural de Navarra. Cuenta con un total de 242 oficinas para atender a sus clientes y ofrecerles tres tipos de préstamos distintos, siete cuentas y cinco tarjetas. Caja Rural de Navarra está asociada al Grupo Caja Rural a nivel nacional, según ellos mismo afirman “un Grupo basado en el modelo de la banca cooperativa europea, cuyos principios fundamentales son: el mantenimiento de personalidad jurídica propia y capacidad de decisión de las entidades asociadas; el arraigo territorial, con fuerte implicación en la colaboración del desarrollo económico y social del entorno natural en el que operan las entidades asociadas; y la existencia de mecanismos de compromiso entre las entidades asociadas”.

Otra de las principales cooperativas de crédito en España es Laboral Kutxa. Tiene una presencia física de 404 oficinas. Entre sus productos se encuentran dos variantes de préstamos, dos cuentas, nueve tarjetas, dos depósitos y una hipoteca. Laboral Kutxa define su gestión empresarial como “democrática y responsable”. “Laboral Kutxa no cotiza en bolsa, no está sujeta a la presión especulativa de los mercados financieros. Las decisiones clave se validan en la Asamblea General con la participación de todos los socios y socias para garantizar una gestión eficaz y responsable que nos permita obtener beneficios y reinvertirlos en nuestra sociedad”, aseguran desde la entidad.

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