Capitales de Europa

Europa ha sido cuna de la mayor parte de las civilizaciones, imperios y reinos importantes de la historia de la humanidad; y esa impronta histórica aún sigue muy viva y presente. Ahora bien, históricamente esta región ha estado compuesta de países enfrentados y metidos de lleno en guerras, conspiraciones y enemistades que han durado por siglos; haciendo que la unión y la confraternización hayan sido imposibles. O al menos hasta la aparición de la CEE y la posterior UE (de la que se quiere separar el Reino Unido a través del famoso Brexit). No es que se haya logrado una disolución perfecta y una armonía de película, pero granito a granito se va por la senda de conseguirlo. ¿No os parece?

Capitales de Europa

Capitales de Europa

Eso sí, no cabe duda de que nos estamos encontrando una Europa a varias velocidades; ya que hay países de la Unión que están evolucionando a ritmos muy alejados de quienes se encuentran en la cabecera. Y eso por no hablar de quienes no se encuentran metidos en la alianza de naciones en la que se convirtió el tratado de Maastricht; encontrándonos en ese limbo diplomático a naciones prósperas como Suiza y a otras no tan agraciadas como Bielorrusia.

La verdad es que el contexto comunitario ha cambiado bastante a lo largo de los últimos años, añadiéndose nuevos miembros a la Unión y solicitando otros tantos su adhesión (Turquía es el claro ejemplo del aspirante eterno que lo tiene realmente complicado -por razones obvias-). De ahí que el panorama geopolítico haya cambiado de sobremanera. ¿Os gustaría conocer algo más? Pues entonces sentaros, que hoy os vengo con un artículo bastante largo en el que os voy a listar y describir las capitales de Europa. Las ciudades desde las que se mueven los hilos de poder a nivel continental; sea con ojo puesto en la UE, en EEUU o en el Gran Hermano Europeo: Rusia.

Índice de Contenidos del artículo

Capitales de Europa

        • Tirana: capital de Albania

          Tirana es la capital de Albania, un pequeño país situado al norte de Grecia; en pleno mar Adriático. Fue fundada a inicios del siglo XVII y se convirtió en capital del Estado en 1920. Su población es de poco más de 600.000 habitantes (el país entero tiene unos tres millones de habitantes). Solicitó formalmente su adhesión a la Unión Europea en 2009 y se le considera como uno de los grandes candidatos a medio plazo para integrarse en la Unión.

        • Berlín: capital de Alemania

          Berlin

          Berlin

          Berlín es una de las principales ciudades del continente europeo y de la Unión Europea; por no decir que políticamente, gracias a ser la capital del país con la economía más grande de la UE, es el centro neurálgico (no oficial, pero sí oficioso). La urbe tiene una población de unos 3,4 millones de habitantes y es un auténtico hervidero cultural a nivel mundial. Como anécdota está el hecho de que con la Guerra Fría se dividió en dos por el Muro de Berlín; dando así capitalidad a dos países diferentes: La República Federal de Alemania (al oeste) y la República Democrática de Alemania (al este).

        • Andorra la Vieja: capital de Andorra

          Muchos de los que andaréis leyendo estas líneas habréis estado en esta diminuta ciudad, capital del Principado de Andorra. Se encuentra enclavada en medio de los Pirineos, entre Francia y España (a la altura de Gerona), y cuenta con una población de poco más de 22.000 habitantes. Entre las capitales de Europa es la que se sitúa a mayor altitud (1.123 metros de media sobre le nivel del mar). No tiene aeropuerto (se utilizan los españoles más cercanos) o estación de tren (la orografía del país hace que estas dos instalaciones sean realmente complicadas).

        • Viena: capital de Austria

          Viena es uno de los centros culturales más importantes de la Unión Europea, y especialmente en todo lo relacionado con danza, ópera y teatro. Con sus 1,8 millones de habitantes (2,6 en el área metropolitana) es la segunda ciudad más importante de Europa Central tras Berlín. Entre las capitales de Europa es la 10º más poblada.

        • Bruselas: capital de Bélgica

          Bruselas, capital de Bélgica, es una pequeña ciudad de poco más de 165.000 habitantes situada en pleno centro de Europa (a menos de 200 km de Amsterdam, por ejemplo). Ahora bien, a pesar de su tamaño está reconocida como uno de los centros de poder más importantes del mundo, ya que alberga la sede institucional y administrativa de la Unión Europea. Dicho de otra manera podría considerarse como la Capital de la Unión Europea. Casi nada.

        • Minsk: capital de Bielorrusia

          Minsk es la capital de uno de los países europeos más grandes y desconocidos para el común. Se trata de una ciudad de casi tres millones de habitantes fundada en 1067. Oficialmente es la sede de la Comunidad de Estados Independientes; que integra a la mayor parte de las repúblicas que conformaban la Unión Soviética (Rusia incluida). De hecho esta organización es la segunda entidad supranacional más importante del mundo tras la UE (más que nada gracias a Rusia).

        • Sarajevo: capital de Bosnia-Herzegovina

          Sarajevo es la capital de Bosnia-Herzegovina; una urbe que por muchos es considerada la “Jerusalén de Europa”, ya que en sus calles y centros culturales y religiosos se puede disfrutar de una gran armonía y convivencia entre las principales religiones mundiales: el islam, el catolicismo, el judaísmo y el cristianismo ortodoxo. En gran medida esta circunstancia se dio a raíz del sufrimiento por el que tuvo que pasar la población en el brutal asedio de la Guerra de Bosnia (1990).

        • Sofía: capital de Bulgaria

          La capital de Bulgaria cuenta con casi 1,3 millones de habitantes, convirtiéndose así en la 14ª ciudad más poblada de la Unión Europea. Se trata de un importante centro para la comunidad cristiana ortodoxa del este de Europa. De hecho tiene una de sus catedrales más representativas: la de Alejandro Nevski.

        • Nicosia: capital de Chipre

          Entre las capitales de Europa pocas encontraréis tan peculiares como esta, ya que se trata de la única ciudad del mundo que actualmente es capital de dos Estados: la República de Chipre y la República Turca de Chipre (un país que solo está reconocido por Turquía). Se trata de uno de los centros financieros y culturales del Mediterraneo.

        • Zagreb: capital de Croacia

          Zagreb es la capital de uno de los países más grandes del Adriático: Croacia. Se trata de una ciudad de casi 900.000 habitantes que con el tiempo se ha convertido en una referencia turística para los viajeros que recorren la región (y especialmente para quienes se dirigen a Grecia por vía terrestre). Es un punto de paso natural e histórico para los habitantes de centroeuropa y de la región del mediterráneo para llegar hasta los Balcanes.

        • Copenhague: capital de Dinamarca

          Conpenhague es una de las capitales de Europa más cosmopólitas, costosas y modernas. Esta ciudad de casi 600.000 habitantes (su área metropolitana dispara la cifra hasta los dos millones de habitantes) es el principal centro económico de Escandinavia, habiéndose convertido con los años en un auténtico referente para la industria médica. Como anécdota os comento que esta ciudad da cobijo a “un estado independiente hippy” (digamos que un barrio) donde “no se aplican las leyes e impuestos daneses” y en el que las drogas blandas están ampliamente toleradas. Su nombre es Christiania.

        • Bratislava: capital de Eslovaquia

          Bratislava

          Bratislava

          Esta ciudad de poco más de 450.000 habitantes es una de las urbes más hermosas de Europa del Este; y de hecho es uno de los puntos turísticos más reconocidos de la región. Ofrece al visitante multitud de ejemplos de la época medieval, y en especial de todo lo relativo a las fortificaciones y estancias palaciegas del Reino de Hungría (dueño y señor de estas tierras por más de 1.000 años). A raíz de su pasado germánico tiene una fuerte impronta cultural de esta comunidad en sus calles, idioma y tradiciones. Sin lugar a dudas una de las capitales de Europa más desconocidas en España. Muy recomendable para visitar.

        • Liubliana: capital de Eslovenia

          ¿Estáis pensando en viajar por la región del Adriático y no tenéis aún muy claro qué visitar? Pues si os gustan los cuentos de hadas os recomiendo una visita a Liubliana. Una de las capitales de Europa más hermosas: os encontraréis con castillos renacentistas, con grandes ejemplos de la arquitectura medieval y con una sociedad cosmopólita que no deja atrás sus tradiciones. La urbe cuenta con un aeropuerto internacional y una gran de red ferroviaria y vial. Tiene poco más de 270.000 habitantes.

        • Madrid: capital de España

          Madrid, nuestra capital, con sus más de 3,16 millones de habitantes es la tercera ciudad más poblada de la Unión Eurpea; situándose por detrás de Berlín y Londres (tras la salida del Reino Unido de la UE pasará a ocupar la segunda plaza).

          La urbe es el principal núcleo económico español y sede de las compañías nacionales de mayor cotización; además de que es sede de Gobierno y un nexo cultural con todos los países de América Latina. De ahí que disponga de uno de los aeropuertos civiles más grandes del mundo.

        • Tallin: capital de Estonia

          Esta ciudad de más de 400.000 habitantes y con pasado soviético forma parte de la UE a través de Estonia desde el 1 de Enero de 2004. Se encuentra a los pies del golfo de Finlandia y a lo largo de los últimos años se ha convertido en un auténtico referente en la digitalización de la sociedad, ya que el Gobierno decidió emplear Internet para tramitar todos y cada uno de los asuntos burocráticos de la ciudad (posteriormente se expandiría al resto del país). Recibe anualmente entorno a 2,5 millones de turistas; especialmente interesados en la arquitectura tradicional, donde la zona vieja de la ciudad destaca de sobremanera.

        • Helsinki: capital de Finlandia

          Helsinki

          Helsinki

          Helsinki es la capital de Finlandia, y a su vez una de las capitales de Europa más septentrionales. Se fundó para hacer la competencia a Tallin, pero no fue hasta la entrada de los rusos cuando la urbe (por entonces un poblado fortificado) cogió cierto protagonismo en el panorama económico, político y militar en la región. A día de hoy es una ciudad de poco más de 620.000 habitantes que tiene uno de los índices de ingresos per capita más elevados de la UE. En gran medida gracias a que su economía se ha reestructurado a lo largo de las últimas décadas en los servicios; y especialmente en las TIC y en el sector bancario.

        • París: capital de Francia

          París es una de las capitales de Europa que más prestigio lleva a sus espaldas (más que nada por su potente industria textil y cosmética, que le han dado un áurea de lujo). A su vez se trata de una de las ciudades más visitadas del mundo. Una urbe donde los amantes del romanticismo y de las marcas de lujo pueden echar a volar su imaginación. Aunque eso sí, a lo largo de los últimos años también es cierto que se ha convertido en un importante núcleo de turismo mochilero a nivel europeo (entre otras cosas por su magnífica conectividad ferroviaria con el resto de las capitales de Europa).

        • Atenas: capital de Grecia

          Grecia ha sido históricamente la cuna de las civilizaciones europeas; y aquí Atenas tiene mucho que ver. Esta urbe de casi 670.000 habitantes (con un área metropolitana de más de 3,8 millones) es un referente cultural a nivel internacional, ya que dispone en su haber de restos como la Acrópolis, el Ágora Antigua, el Ágora Romana o mismamente el Templo de Zeus Olímpico. Así que si os gustan los restos arqueológicos esta ciudad milenaria os sorprenderá gratamente.

        • Budapest: capital de Hungría

          A pesar de que en la Historia de Europa el Reino de Hungría haya tenido una importancia clave no somos conscientes de ello, por lo que una visita por las calles de Budapest, su capital, podría abriros los ojos.

          Esta ciudad de 1,7 millones de habitantes es la urbe más poblada de Europa central oriental, además de la séptima de la Unión Europea si tiramos de números. Pero más allá de estas anecdóticas cifras nos encontramos con una de las capitales de Europa más hermosas y acogedoras. Podréis conocer el Castillo de Buda, la Plaza de los Héroes, la Casa del Terror, la Ópera de Hungría y muchísimos emplazamientos más sin tener que andar dándoos empujones con otros turistas. Además de ello tiene el tercer parlamento nacional más grande del mundo (increíble) y la red de cuevas termales más grande.

        • Dublín: capital de Irlanda

          La capital irlandesa cuenta con algo más de 527.000 habitantes y un área metropolitana que se dispara a los 1,8 millones, además se ha convertido a lo largo de los años en una simbiosis perfecta entre la cultura tradicional irlandesa y las nuevas épocas. Razón por la que en sus calles los turistas pueden encontrarse con una unión idílica de edificios medievales con modernas torres acristaladas o edificios de formas imposibles. Si vais en alguna ocasión no os perdáis la visita a la fábrica de Guinness.

        • Reikiavik: capital de Islandia

          Reikiavik

          Reikiavik

          Reikiavik es la capital de Islandia, y como tal dispone de un aeropuerto internacional con el que podréis llegar. Tiene apenas 130.000 habitantes, siendo así una de las capitales de Europa más pequeñas; es la ciudad capitalina de un estado soberano más septentrional del mundo y, como es típico en esas tierras, durante el verano os ofrecerá noches donde hay la misma luz que en el día (¡toma ya!). Por otra parte en invierno os encontraréis con días con solo 4 horas de luz. ¿Os animáis a visitar la ciudad e Islandia en general? Ya os advierto de que es el destino perfecto si os gusta la naturaleza salvaje y solitaria.

        • Roma: capital de Italia

          Roma, con sus 2,87 millones de habitantes y 2.769 años a sus espaldas, es una de las ciudades culturalmente más ricas del mundo; un auténtico hervidero de patrimonio histórico que compite de tú a tú con Atenas y con los grandes bastiones de la Antigüedad. ¿Queréis conocer monumentos de primer orden como el Coliseo, disfrutar de una de las ciudades más alocadas de Europa y de una gastronomía increíble? Entonces deberíais visitar Roma; una de las capitales de Europa que al menos una vez en la vida hay que conocer.

        • Riga: capital de Letonia

          Riga, cuyo origen moderno lo encontramos en la Unión Soviética, es actualmente una ciudad integrada en la Unión Europea que emplea el euro (como el resto del país, vaya). Tiene una población de 700.000 habitantes y se ha convertido con los años en el mayor centro cultural, político, económico e industrial de la región del Mar Báltico. El centro histórico, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, es un lugar de visita obligatoria.

        • Vaduz: capital de Liechtenstein

          Vaduz

          Vaduz

          Vaduz es una minúscula ciudad de poco más de 5.000 habitantes situada en el seno de uno de los países más pequeños del mundo: Liechtenstein. Se trata de un municipio que en invierno vive de las aguas termales y de las estaciones de esquí; y en verano del turismo de naturaleza. De todas maneras sus ingresos no vienen solo por ahí, sino mayormente por ser uno de los pocos paraísos fiscales que hay en Europa. En un castillo enclavado en sus montañas tiene su residencia el Príncipe. Sin lugar a dudas una de las capitales de Europa más peculiares.

        • Vilna: capital de Lituania

          Vilna es una ciudad de poco más de 554.000 habitantes que se ha convertido en un foco turístico a nivel internacional gracias a su majestuoso casco histórico; repleto de construcciones medievales perfectamente conservadas y/o restauradas. Además de ello fue Capital Europea de la Cultura en 2009 (título que compartió con la ciudad austríaca de Linz).

        • Luxemburgo: capital de Luxemburgo

          Luxemburgo es una ciudad de 105.000 habitantes que hace la función de capital del Gran Ducado de Luxemburgo. Se trata de una pequeña urbe enclavada en un entorno montañoso y en el corazón de uno de los países más pequeños del mundo. Ahora bien, a pesar de ello, y gracias a su normativa laxa con los impuestos, se ha convertido en sede de muchas compañías internacionales. Algo que ha hecho que el sector de la banca haya disparado sus activos a lo largo de las últimas décadas hasta poner a sus habitantes entre los más ricos del mundo.

        • Skopie: capital de Macedonia

          Skopie es una de las capitales de Europa más desconocidas, pues su país, más allá del ámbito balcánico, no es que sea especialmente relevante. También influye que solo tenga conexión aérea a nuestro país con Barcelona; y además de manera esporádica. Su mayor referente turístico es la Fortaleza de Skopie; una fortificación militar del siglo VI.

        • La Valeta: capital de Malta

          La Valeta es una de las capitales de Europa más llamativas, ya que se trata de la capital menos poblada de la UE (y además con diferencia). Tiene únicamente 6.400 habitantes. Pero eso sí, una gran riqueza artística y monumental a sus espaldas gracias a la Orden de Malta (también conocida como Orden de los Caballeros Hospitalarios). Sin lugar a dudas uno de esos destinos que no os podéis perder.

        • Chisináu: capital de Moldavia

          Chisináu es otra de estas capitales de Europa que pasan totalmente desapercibidas para la población española; algo similar a lo que sucedía con Skopie. Se trata de una ciudad de 680.000 y uno de los centros industriales y económicos más importantes de la región norte del Mar Negro (aunque no tenga litoral). Por otra parte llama la atención que sea la “gran ciudad” europea con mayor proporción de espacios verdes dentro del recinto municipal.

        • Mónaco: capital del Principado de Mónaco

          Mónaco

          Mónaco

          De todas las ciudades que hemos visto hasta ahora esta es la única que se constituye como Ciudad-Estado; sin más municipios (hay alguna más más adelante). No está integrada en la Unión Europea, se sitúa en la costa noroeste del Mar Mediterráneo (colindando con Francia) y se le conoce por ser uno de los centros de lujo de la región. Yates de lujo, ropas de alta costura y celebridades se reúnen cada verano en su famoso casino y en su puerto deportivo. Además de ello es sede de una de las carreras más famosas de la Formula 1.

        • Podgorica: capital de Montenegro

          Aquí tenemos otra de esas capitales de Europa que son ampliamente desconocidas más allá de su área de influencia. Se trata de la capital de Montenegro y podéis hallarla en la costa este del Mar Adriático (bueno, a unos kilómetros al interior). La urbe tiene entorno a 151.000 habitantes y basa su economía en la industria pesada, en empresas de telecomunicaciones, en la construcción y en la banca.

        • Oslo: capital de Noruega

          Oslo, con sus 650.000 habitantes, es uno de los núcleos económicos más importantes de Escandinavia. De hecho su puerto se constituye como uno de los nudos de transporte marítimo de Europa; un sector que concentra entorno a 1.000 empresas solo en la ciudad y que aglutina un 17% de las matriculaciones navales mundiales. Este hecho ha supuesto un desarrollo económico más que considerable para la urbe.

        • Ámsterdam: capital de Países Bajos

          Ámsterdam es sin lugar a dudas una de las grandes capitales de Europa; y no precisamente por su población, que es de apenas 810.000 habitantes, sino por su atractivo turístico y por su posición estratégica en medio de Europa occidental. Se trata de una urbe con un fuerte atractivo turístico a raíz de la regulación y promoción explícita de la prostitución y de la marihuana. También se trata de un punto de referencia para la comunidad gay de Europa (y de todo el mundo).

        • Varsovia: capital de Polonia

          Esta ciudad de 1,75 millones de habitantes es la más grande que hay entre Berlín y Moscú (lo que es una distancia bastante considerable); por lo que con los años se ha convertido en un referente económico, cultural, político y social para Polonia y para los países limítrofes. A raíz de los acuerdos internacionales que se firmaron en esta urbe se hizo mundialmente famosa, pero es ahora cuando el turismo está yendo en masa. Algo que por cierto ha ayudado a potenciar la economía y el nivel de vida de los locales.

        • Lisboa: capital de Portugal

          Lisboa es una de las capitales de Europa de las que más constancia tenemos en España; y bueno, las razones son obvias. Ahora bien, resulta que la capital portuguesa, que tiene entorno a 550.000 habitantes (y un área metropolitana de 2,8 millones), se ha convertido en un importante referente en el mundo de los congresos (de hecho es la 9ª ciudad a nivel mundial que más eventos profesionales celebra). Por otra parte también es un importante centro naval, y de hecho compite con el puerto de Bilbao de manera directa en cuanto al tráfico de mercancías marítimas en el arco atlántico europeo se refiere.

          Tiene fuertes industriales petrolíferas, textiles, pesqueras y siderúrgicas (además de la naval, ya mencionada); lo que ha derivado en que su población tenga un PIB per capita superior al de la media europea.

        • Londres: capital de Reino Unido

          Londres, con sus más de 7,5 millones de habitantes y su industria financiera, es actualmente la ciudad europea más potente en cuanto a finanzas se refiere. Ahora bien, a raíz del Brexit parece que esto cambiará mucho (ya está habiendo movimientos para cambiar “la city” -el bario financiero- a países de la UE -Ámsterdam, París, Berlín y Madrid mayormente-).

          Se trata de un importante núcleo turístico y uno de los destinos preferidos por los turistas españoles que salen de vacaciones. Y a decir verdad no es de extrañar, pues en poco espacio se pueden observar los vestigios del imperialismo británico, sus costumbres y rasgos culturales, sus parques y grandes monumentos, sus palacios (donde Buckingham Palace y el Parlamento Británico brillan con luz propia), sus taxis, etc.

        • Praga: capital de República Checa

          Praga se ha convertido con el paso de los años en una de las ciudades más turísticas del viejo continente, tornándose así en una de las capitales de Europa más conocidas. Y a decir verdad no es como para extrañarse, pues esta ciudad de poco más de 1,2 millones de habitantes ofrece a los viajeros algunas de las estampas más espectaculares del viejo continente: el increíble Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, el Puente Carlos, el reloj astronómico más antiguo de Europa y mucho más. Sin lugar a dudas es un destino que merece la pena conocer.

        • Bucarest: capital de Rumanía

          Bucarest es la ciudad más importante de Europa del Este, pues se configura como un núcleo industrial, económico, logístico y cultural de referencia en la región. Cuenta con algo más de 1,97 millones de habitantes (convirtiéndose así en una de las capitales de Europa más pobladas) basa su economía en la industria; un sector que ha potenciado el poder adquisitivo de los habitantes de la urbe. Además de ello en los últimos años también ha habido una fuerte implantación de empresas relacionadas con el desarrollo de software.

        • Moscú: capital de Rusia

          Moscú es de lejos, con sus más de 12,1 millones de habitantes, la ciudad más grande de Europa (la siguiente sería Londres, y no llega a los 8 millones). También es un importante enclave político, económico y militar a nivel mundial, ya que además de concentrar por si sola un 15% de la producción industrial de la Comunidad de Estados Independientes es la sede del Gobierno ruso. Hace unos años llego a superar a Tokio como la ciudad más cara del mundo (en gran medida gracias a la fuerte inflación del rublo en esa época). De hecho, para que os hagáis una idea, es la urbe global que más milmillonarios concentra (por encima de Nueva York incluso).

        • San Marino: capital de San Marino

          La ciudad de San Marino tiene poco más de 4.000 habitantes y es capital del país que lleva el mismo nombre. Se trata de uno de los microestados de Europa y es, por curioso que parezca, el estado soberano más antiguo del mundo. Atentos al dato: se independizó en el año 301 del Imperio Romano. Desde entonces se ha mantenido independiente. ¿No es increíble? Su cultura está fuertemente influenciada por la italiana, como es comprensible; y su economía se basa en el turismo, que aporta el 50% del PIB. La banca también tiene cierta importancia.

        • Belgrado: capital de Servia

          Belgrado es una ciudad de 1,2 millones de habitantes que se hizo conocida más allá de su área de influencia por los bombardeos de la OTAN a finales de los años 90 contra el Estado Yugoslavo. Esta entidad se disolvería para dar pie a Servia y Montenegro, independizándose posteriormente este último y dando como resultado la creación de dos países en poco tiempo (tres si contamos a Kosovo).

          A raíz de la pacificación del entorno la economía de Belgrado ha vivido un repunte y el turismo ha vuelto a ver cómo los extranjeros volvían a la ciudad tras el conflicto yugoslavo.

        • Estocolmo: capital de Suecia

          Estocolmo

          Estocolmo

          Estocolmo es la ciudad más grande de Suecia con sus 1,3 millones de habitantes, además de que es el núcleo industrial, financiero, cultural y político del país escandinavo. Es sede de algunas grandes compañías como Ericsson, Electrolux, Saab, H&M o el Grupo SAS. También se ha convertido en una de las capitales de Europa más visitadas con sus más de 7 millones de viajeros por año.

        • Berna: capital de Suiza

          Con una población de 138.000 habitantes Berna es una de las capitales de Europa que mejor conserva el patrimonio arquitectónico medieval; y de hecho es el principal motivo por el que los turistas de medio mundo visitan sus calles cada año. También es un fuerte núcleo financiero y logístico a nivel regional.

        • Kiev: capital de Ucrania

          Kiev es la principal ciudad de Ucrania con sus 2,8 millones de habitantes, además de que constituye un núcleo industrial, cultural y científico de primer orden a nivel regional. Es un claro ejemplo de la arquitectura estalinista y soviética en general, pues sus obras y construcciones más representativas vienen de este periodo.

        • Ciudad del Vaticano: capital del Vaticano

          La Ciudad del Vaticano es otra ciudad-estado (como Mónaco), pero con la peculiaridad de que es el país independiente más pequeño del mundo. De hecho, para que os hagáis una idea, su ciudadanía la tienen menos de 1.000 personas; todas relacionadas con la Iglesia Católica. Esto es más que nada porque el Vaticano es la sede de la Iglesia Católica Apostólica Romana; sede del Papado. Todas las infraestructuras que se encuentra en este microestado tienen que ver con la gestión centralizada del país.

          Además de su importancia religiosa y política es un gran receptor de turismo, pues suele ser raro que quien visite Roma por esta razón no se acerque a la Plaza de San Pedro; situada en el interior del país, frente a la famosa basílica que lleva el mismo nombre. Son muy famosos sus archivos y museos.

10 consejos a la hora de plantear un viaje por las capitales de Europa

Como habéis podido ver a lo largo y ancho del continente hay bastante más que las típicas ciudades que aparecen en las guías de las agencias de viajes, así que hay que andar con mucho cuidado a la hora de plantear una escapada a algún país de la región. Vamos a ver qué tendríais que considerar al planificar el viaje para que todo salga a las mil maravillas:

  • Un destino acorde a vuestra personalidad

    Primero de todo debéis ser sinceros con vosotros mismos y ver qué es realmente lo que os gustaría conocer. Por ejemplo, si sois de ciudades grandes no vayáis a Vaduz; si queréis algo cosmopólita no optéis por Chisináu; si queréis tranquilidad no os vayáis a ir a Roma; etc. Cada ciudad es buena para una cosa, así que averiguad todo antes de nada.

  • Presupuesto

    Obviamente tenéis que tener muy en cuenta el presupuesto, pues algunas capitales de Europa son realmente costosas. Por ejemplo ahí están los casos de París, Berna o Vaduz. ¿Vais con poco presupuesto? Entonces, si bien es cierto que en algunas de las principales urbes del continente “os las podríais buscar”, lo más recomendable es conocer Europa del Este. Por una parte es una zona bastante económica, y por otra parte no está tan saturada de visitantes. Algo muy a tener en cuenta.

  • Idiomas

    Uno de los grandes problemas de la Unión Europea (por no decir el que más) es el idioma; o más bien los idiomas, pues los hay a patadas. Cada país tiene el suyo y al final resulta complejo entenderse. ¿Las lenguas no son lo vuestro? Entonces, teniendo en cuenta que con el español solo podríais ir a Andorra la Vieja, os recomendaría que escogierais un destino con mucha afluencia de turistas. Eso hará que os sea más fácil comunicaros por dos razones: por una parte la gente de ese lugar estará más preparada para atender turistas, y por otra tendréis bastantes más posibilidades de encontrar establecimientos donde tengan personal que hable la lengua cervantina.

  • Tiempo

    Si vuestra intención es coger un vuelo barato y pasar dos días en el destino escoged una ciudad pequeña, pues si os atrevéis con París, Londres o Roma no tendréis tiempo ni para empezar. Estas son ciudades con una historia y patrimonio tales que necesitaréis, como poco, 10 días. Un consejo que por cierto va en contra de los planes que organizan la mayoría de las agencias de viajes: “visite 8 ciudades en 4 días”. Con eso al final no se conoce nada.

  • Accesibilidad

    ¿Viajáis con alguien que esté en silla de ruedas, con una persona mayor o con niños? Entonces tened esto muy en cuenta, ya que algunas de las capitales de Europa que veis en el artículo no tienen las vías adecuadas a estas circunstancias; pudiendo llegar a convertir el viaje en una pesadilla. De ahí que para esto os recomiende las capitales de los países occidentales: Berlin, Bruselas, Copenhague, etc.

  • Seguridad

    Finalmente un último consejo. Si queréis viajar con tranquilidad escoged destinos seguros y dejad de lado las capitales de los países pequeños de Europa del Este. Ahora bien, eso no quiere decir que en las grandes urbes europeas no haya problemas; de hecho París es un “atracadero” constante. Pero bueno, ya sabéis, toca ir con cuidado a cualquier lado.

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