10 ideas creativas para hacer con pintura chalk paint

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La pintura chalk paint ha supuesto toda una revolución en las artes decorativas del siglo XXI. Cuando su creadora (la famosa decoradora y creativa británica Annie Sloan) la lanzó, pocos imaginaron la enorme repercusión que este producto iba a alcanzar. Hoy día no hay marca de pinturas que se precie, que no tenga su propia línea de pintura a la tiza…  Este éxito fulgurante se debe a las muchas cualidades que ha demostrado esta pintura. Hoy te contamos por qué nos gusta tanto y qué puedes hacer con la pintura chalk paint, además de pintar muebles. ¡Te sorprenderás!

Las ventajas de la pintura chalk paint son muchas. En primer lugar, su gama de colores se aleja muchísimo de los tonos habituales, bastante más intensos y estridentes. Son tonos que oscilan entre el acabado pastel y el empolvado, totalmente mates, con colores de tendencia como el mostaza, el turquesa, el azul grisáceo, el pizarra, el granate…. Por otra parte es una pintura al agua, ecológica y nada tóxica, que además se seca con rapidez. Su textura gruesa permite lograr acabados súper rústicos que se pueden lijar para suavizar las superficies. Y es posible aplicarla sobre cualquier superficie sin necesidad de lijar ni de dar imprimación: muebles lacados o barnizados, metal, plástico, vidrio…

Cómo utilizar la pintura chalk paint

Aunque esta pintura la puede usar cualquiera, si se tienen en cuenta ciertas pautas se le puede sacar mucho más partido. Hay quien la utiliza como si fuese una pintura normal, para llevarse después una decepción… Si lo que quieres es obtener un acabado liso tipo lacado, entonces no es lo que estabas buscando (para saber cómo lograr este efecto y otros igualmente interesantes, no te pierdas este post donde te damos cinco consejos para pintar muebles antiguos). La pintura chalk paint crea superficies rugosas y texturadas en las que se marcan los brochazos. Para conseguir un efecto adecuado, lo mejor es utilizar brochas con pelo abundante y de calidad: consulta en la tienda donde adquieras la pintura cuáles son las mejores.

Si quieres que tus muebles pintados con pintura chalk paint queden suaves y lisos al tacto, también lo puedes conseguir. Basta con que apliques dos manos de pintura bien extendidas usando la brocha (esta pintura no se puede aplicar con rodillo). Deja secar entre capas y también la segunda mano. Cuando esté perfectamente seca, lija con un papel del nº 600 y ve quitando el polvo. Pasa la mano para comprobar que no quedan rugosidades ni defectos. Comprobarás que la pintura queda perfectamente lisa y suave, sin marcas.

Materiales para distintos acabados

Cuando estés satisfecho con el color de tu mueble, es el momento de pasar al acabado. La pintura chalk paint no es como los esmaltes o las pinturas plásticas: es mucho más delicada. Las superficies pintadas con este producto se manchan, rayan y estropean con facilidad. Por esta razón, siempre es aconsejable aplicar un acabado que proteja el mueble y lo conserve en buen estado durante bastante tiempo. Las distintas líneas de pintura chalk paint que ofrecen las marcas suelen incluir una gama de productos de protección y acabado, que podrás usar para rematar tu trabajo.

Entre estos productos, los más populares y útiles son sin duda las ceras. Normalmente hay dos opciones para escoger: ceras incoloras y ceras de patinar. Las primeras sirven para proteger la pintura chalk paint y darle un atractivo acabado satinado y pulido. Las segundas también crean este efecto, pero además aportan un tono envejecido y sutil que confiere a los muebles un encanto sin igual. Para obtener un encerado perfecto, aplica una mano de cera sobre la pintura usando una brocha específica. Deja secar durante una hora y saca brillo con un cepillo para zapatos envuelto en una media (un truquillo de profesional). Aplica otra capa de cera, esta vez muy fina, y espera 24 horas para volver a pulir. ¡El efecto te dejará sin palabras!

10 propuestas con pintura chalk paint

Ya tienes algunas pautas para utilizar la pintura chalk paint. Ahora, te proponemos que las pongas en práctica con algunas de las ideas que te damos a continuación… ¡O con todas ellas!

Acabado en blanco envejecido

Es el acabado clásico entre los clásicos. Hay pocos muebles, por feos o anticuados que sean, que no cobren nueva vida pintados en blanco envejecido o decapado. Esta técnica es muy fácil, y con la chalk paint resulta aún más sencilla. Basta con limpiar los muebles a fondo usando alcohol de quemar, aplicar dos manos de pintura chalk paint blanca (dejando secar entre ellas) y lijar después con lija nº 400. Insiste en las molduras y las partes curvas o salientes para dejar a la vista la madera que hay debajo: crearás un efecto de desgaste que simulará el paso del tiempo. Termina aplicando una cera de patinar y sacando brillo. Es una idea fantástica para restaurar muebles viejos; si es lo que te gusta, no dejes de leer este artículo donde te desvelamos 10 trucos low cost de restauración de muebles.

De cajas a muebles

Parece mentira, pero con cajas de madera se pueden crear muebles preciosos. Prácticos y originales, te servirán como estanterías o mesas a un coste realmente bajo. El milagro, de nuevo, lo puedes conseguir gracias a la pintura chalk paint. Busca cajas de madera consistentes o cómpralas directamente en centros de bricolaje (o a través de internet). Píntalas con pintura chalk paint por dentro y por fuera, y apílalas unas sobre otras junto a una pared. Fija las traseras de las cajas a la pared con tornillos y tacos: ya tienes una estantería impresionante. Otra posibilidad es coger una caja grande, pintarla con chalk paint, colocarle cuatro ruedas grandes y poner encima un cristal. Conseguirás una mesa de centro con espacio dentro para guardar cosas.

Piedras decoradas con pintura chalk paint

Como te contábamos antes, con la pintura chalk paint se puede pintar prácticamente cualquier cosa. Los objetos más anodinos se convierten en “tesoros decorativos” con un toque de esta pintura… Por ejemplo, las piedras. Cuando salgas al campo o vayas a la playa, busca piedras con formas atractivas y de un tamaño mediano. Escoge las que veas que pueden tener más posibilidades decorativas. Lávalas bien, sécalas y píntalas con chalk paint en los colores que mejor queden en tu casa. Por ejemplo, puedes escoger un gris metalizado y pintar la mitad de cada piedra, como en esta foto. También puedes pintar varias piedras en distintos tonos de un color suave (rosa, turquesa, verde menta…) y meterlas en un amplio jarrón de cristal. Y si las pegas entre sí, crearás atractivos pisapapeles o sujeta libros. ¿Quién diría que las piedras tienen tantas posibilidades?

¡Recicla los palés de obra!

Los palés son los protagonistas de muchos trabajos de “hazlo tú mismo”. Antes se amontonaban en los contenedores, pero hoy se aprovechan para hacer todo tipo de objetos prácticos y decorativos. Muebles de terraza tipo chill out, jardines verticales, estanterías, consolas…. ¡Todo vale! Si vas a reciclar un palé con pintura chalk paint, empieza por lijarlo con lija de grano medio y una lijadora. Limpia con alcohol y da dos manos de pintura, cubriendo bien todas las esquinas y rendijas. Cuando esté seca, en lugar de cera aplica un barniz incoloro al agua para crear una superficie resistente.

Un tono sobre otro

Hablamos de la técnica que consiste en pintar un mueble de un color, aplicar otra pintura que contraste encima y lijar la capa superior para descubrir la que está debajo. La pintura chalk paint es el mejor producto para obtener este acabado. ¿Por qué? Pues porque sus colores son fantásticos, seca muy rápido, se lija de maravilla y agarra perfectamente. En estos casos, lo más importante es buscar una combinación de colores equilibrada que no “chirre”. Por ejemplo, prueba a pintar tu mueble de color negro y aplicar encima un tono rojo. El efecto recordará a los lacados orientales, sobre todo si lo terminamos con una cera pulida. Otra opción: azul claro y blanco. ¡Explora todas las posibilidades!

Dip paint: es tendencia

Si no sabes lo que es la dip paint, es que no estás a la última en decoración y “hazlo tú mismo”. Consiste en decorar los muebles como si se hubiesen sumergido en pintura (en inglés, dip significa sumergir). Pero no te equivoques: no tienes que coger los taburetes y meterlos en el bote directamente. La idea es simular el efecto, para lo cual la chalk paint se presta de maravilla. Lo puedes hacer así: coge una silla o mueble con patas largas, coloca cinta de pintor a la altura que quieras y pinta la parte inferior. Espera a que se seque y aplica otra mano de pintura. Quita la cinta… y efecto conseguido.

Acabados craquelados

¿Sabes lo que es un craquelado? Es ese efecto de pintura cuarteada que se genera en los cuadros antiguos por efecto del paso del tiempo. Recrear este efecto en muebles y objetos decorativos es posible, y una vez más, la chalk paint es nuestra mejor aliada. Las marcas que cuentan con pinturas de este tipo también suelen disponer de productos craqueladores que sirven para cuartear la superficie. La técnica consiste en aplicar una base del producto nº 1, dejar secar y pintar encima con pintura chalk paint. Cuando esté seca daremos una mano del producto nº 2, que se encargará de cuartear la superficie transcurrido cierto tiempo. El cuarteado se puede enfatizar aplicando una cera de patinar.

Pasión por los degradados

El acabado degradado u ombre también está de moda. Parece difícil de conseguir, pero todo consiste en seguir la técnica paso a paso. El efecto es muy atractivo y sutil: consiste en pintar un mueble con un degradado de color, de más claro (arriba) a más oscuro (abajo) sin que se noten las transiciones. Para ello, si vas a usar pintura chalk paint tendrás que aligerarla con agua para poderla difuminar. No te pierdas el vídeo sobre estas líneas, donde puedes ver cómo pintar un mueble de cajones en un precioso tono azul degradado.

De armario… a pizarra

Una de las ventajas más interesantes de la pintura chalk paint es su acabado extra mate. Además de crear superficies suaves, de estilo empolvado y muy elegantes, esta cualidad permite convertirlas en ¡pizarras! Puedes escoger cualquier color, pero te recomendamos los más oscuros para que los carteles de tiza se vean perfectamente. A ver qué te parece esta propuesta: pintar con chalk paint color negro pizarra una de las puertas de armario de tu cocina. Líjala con lija fina y aplica un barniz mate en spray. ¡Ya tienes una pizarra para la lista de la compra!

Úsala para pintar tejidos

Por increíble que parezca, la chalk paint también sirve para pintar tela. Bueno, la verdad es que la mayoría de las pinturas sirven para eso… El problema es que después las telas no se pueden lavar. Pero hay un truco que te permitirá convertir tu pintura chalk paint en pintura textil: añadirle un producto especial. Su nombre es médium y lo puedes encontrar en tiendas de manualidades, bricolaje y online. Este producto convierte la chalk paint en pintura para tela (aquí puedes ver un ejemplo). ¡üsala para decorar cojines, cortinas y mantelerías!

 

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Sobre el autor Marta Sanchez

Soy redactora, editora y estilista freelance especializada en decoración y DIY. Me encantan el arte contemporáneo, el interiorismo y el montaje de espacios.

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