Despido por faltas de asistencia al trabajo justificadas

En el artículo de los tipos de despido os comentaba cómo, ante una situación donde el trabajador falta a su puesto de manera reiterada, la empresa puede proceder con un despido disciplinario; haciendo que de esta manera el empleado no tenga posibilidad de cobrar indemnización alguna en su finiquito. Ahora bien, resulta que rizando el rizo también es posible provocar un despido de este tipo de manera objetiva y recurriendo a la Ley aún cuando las faltas estén justificadas. ¿Os gustaría saber más? Pues hoy os muestro todos los detalles del absentismo laboral.

Absentismo laboral

Absentismo laboral

¿Qué es el absentismo laboral?

El absentismo laboral, como su propio nombre indica, no es más que la no asistencia del trabajador a su puesto laboral cuando se le esperaba. Un hecho que puede darse de manera justificada, aduciendo incapacidad temporal (o recurriendo a alguna de las justificaciones que indica la Ley); o de manea injustificada, sin dar razón alguna. El primer caso es el que vamos a ver hoy, ya que el segundo da pie al despido disciplinario del que os hablaba.

La problemática del absentismo laboral

No hay mucha conciencia general acerca de lo que supone ausentarse del puesto de trabajo, y especialmente si es por motivos médicos. De hecho no son extraños aquellos casos en los que ciertos trabajadores estiran las debilidades del sistema para coger bajas médicas por la razón que sea. Eso sí, por lo general por contingencias comunes: gripes, supuestos periodos de estrés por razones familiares, dolores lumbares que nada tienen que ver con el trabajo, etc.

Comúnmente se piensa que esto solo afecta al empresario de turno, pero la realidad va mucho más allá. De hecho no hay que hacer más que echar un vistazo a los números que la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) publicó a modo recapitulativo para 2016:

  • En 2016 4,5 millones de trabajadores cogieron una baja laboral. Un 15% más que en 2015
  • Este hecho es, a nivel estadístico, equivalente a que 880.000 empleados no acudan a su puesto de trabajo ningún día del año.
  • Estas ausencias, remuneradas a cargo de los fondos de la Seguridad Social, requirieron el año pasado de 5.500 millones de euros; generando además gastos a las empresas por valor de 4.800 millones de euros.
  • El coste de oportunidad fue de 62.000 millones de euros solo en 2016, lo que hace que las pérdidas globales por bajas laborales el año pasado fueran de 73.500 millones de euros. Más que los PIBs juntos de República Dominicana y Nicaragua.

Teniendo en cuenta que la Seguridad Social registró pérdidas por valor de 17.000 millones de euros en 2016 se entiende que la situación sea delicada.

De hecho también sería interesante indicar cómo las bajas laborales no solo tienen los gastos directos mencionados, ya que por otra parte generan cuantiosos gastos indirectos:

  • El tiempo necesario para encontrar un sustituto para el trabajador que ha cogido la baja
  • La formación que este trabajador necesita para adecuarse al puesto de trabajo
  • La pérdida de calidad derivada de la sustitución de un trabajador experimentado por uno novato

Radiografía de las bajas por contingencias comunes en España

Bajas por contingencias comunes

Bajas por contingencias comunes

Echando mano de la estadística sabemos datos como que el 68% de las bajas no laborales duran menos de 16 días (siendo de 6,22 días por gripes y similares, de 14 días por infecciones, de 88 días por afecciones oncológicas y de 61 días por problemas derivados del sistema cardiovascular). También sabemos que el 13% de los casos aduce patologías relacionadas con la columna lumbar, el 11% con temas psiquiátricos (estrés, por lo general) y el 7% con las gripes.

Por otra parte es interesante saber que el 28% de las ausencias se producen los lunes, que el 58% de las bajas son tomadas por empleados con menos de tres años de antigüedad, que el 17,49% de los trabajadores cogen alguna baja por contingencias comunes a lo largo del año o que el 5,59% acapara el 15,79% de las bajas médicas al reiterar.

Requisitos para despedir a un empleado por faltas de asistencia al trabajo

La mayoría piensa que este tipo de bajas no laborales no son justificativas para un despido procedente, pero la realidad dice otra cosa, pues hay trabajadores que se ven en la calle por esta razón. Y sí, de manera completamente legal. La Ley lo justifica cuando se dan las siguientes circunstancias:

  • Cuando el empleado falta al trabajo un 20% de las jornadas a lo largo de dos meses consecutivos y un 5% a lo largo de un año. Se deben cumplir ambos puntos.
  • Cuando en un periodo de 4 meses no consecutivos el empleado ha causado ausencia en el puesto de trabajo por al menos un 25% de las jornadas laborales.
  • Cuando las causas del despido objetivo no se encuentran entre las siguientes: ausencias debidas a huelga legal, representación sindical, contingencias profesionales, maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo, lactancia y problemas físicos o psicológicos acreditados derivados de la violencia de género. Tampoco podrán ser motivo de despido aquellas bajas no laborales de más de 20 días que hayan sido acreditadas por los servicios médicos; incluyendo aquí aquellas derivadas de tratamientos oncológicos o de enfermedades graves.

En definitiva esto quiere decir que una empresa os podría despedir de manera objetiva si faltáis 13 días seguidos por razones de gripe o dolores lumbares sin que haya un reconocimiento médico de por medio, o mismamente por acumulación de ausencias por fallecimiento de familiar cercano, trámites personales o ausencias no justificadas.

De ahí que si no os fiáis mucho del jefe y veis que tras llamar por la mañana diciendo que no podéis ir al trabajo porque os duele esto o lo otro os dice que os quedéis tranquilos en la cama, convenga que vayáis al médico para tramitar una baja por contingencias comunes. Más que nada para que no corra el reloj del absentismo laboral justificativo de cancelación de contrato laboral.

Ejemplo de despido por absentismo laboral no justificado

Absentismo laboral no justificado

Absentismo laboral no justificado

Para que quede más claro todo esto voy a poner un ejemplo práctico y realista, que así se entiende mejor:

María se encuentra con que el día 1 de marzo debe faltara su puesto de trabajo porque su hijo se ha caído jugando a la bicicleta y se ha roto un brazo; lo lleva al hospital y pasa con él el resto del día. Tres días más tarde, el día 4 de marzo, decide pedir dos días libres para hacer varios trámites relacionados con Hacienda y la Seguridad Social. Al cabo de 10 días pide cuatro días libres porque al levantarse de la cama ha sentido fuertes vértigos. No se ve en condiciones de realizar su trabajo y no va al médico. El 7 de abril decide tomarse su día de libre disposición porque quiere ir a la playa con su hijo, al que le acaban de quitar la escayola del brazo.

El día 14 de abril pide nuevamente un día libre para hacer varios trámites relacionados con la casa que acaba de vender. Al día siguiente se cae de una escalera en casa y se hace un esguince. Como el jefe es “buena persona” no toma la baja por contingencias comunes y decide no ir a trabajar durante 4 días.

El 28 de abril el jefe de María le presenta la carta de despido por razones objetivas. Resulta que María ha faltado 13 días en dos meses consecutivos sin justificación médica o legal. Algo que supera por los pelos el mínimo del 5% de las jornadas anuales.

Finiquito correspondiente al despido objetivo por absentismo laboral

Los trabajadores que son despedidos por esta razón tienen derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado (máximo 12 años). Además de ello deben ser avisados con 15 días de antelación del hecho, ya que si no también les corresponde una segunda indemnización por falta de aviso del empresario. Equivalente al salario de esas dos semanas.

Reclamación posible ante un despido objetivo por absentismo laboral

Este tipo de despidos pueden ser recurridos ante las autoridades si se tuviera la sospecha de que algo no está en regla. Para ello hay que presentar una nota de conciliación en el juzgado de lo social correspondiente al domicilio del trabajador y esperar al resultado. Si no es factible toca demandar para que determine un juez.

Cómo luchar contra el absentismo laboral

Las empresas pueden poner mucho de su parte para que el absentismo laboral no sea tan crítico como lo es hoy en día, pues de hecho gran parte del problema es causado por políticas poco adecuadas dentro del seno de las compañías. De ahí que para terminar el post quiera mostraros algunas pautas que todo empresario debería tomar en su organización para mejorar las tasas de absentismo laboral y, sobre todo, para congeniar mejor con sus empleados:

  • Intención de mejora

    Para tratar de solucionar las cosas las empresas deben tener la voluntad de querer dar ese paso, y por ello lo primero que deben hacer es investigar qué es lo que sucede realmente. ¿Por qué los empleados toman tantas bajas, sea por contingencias comunes o por contingencias profesionales? Siempre hay razones si las estadísticas se disparan. Y de hecho la solución suele ser mucho más sencilla y económica que el hecho de tener que lidiar con este tipo de problemáticas laborales.

  • Implicación

    En muchos casos los empleados no tienen mucho remordimiento a la hora de ausentarse por el mero hecho de que no se sienten identificados con la empresa; y esto sí que es culpa directa del empresario.

    La compañía debe procurar que la integración de todos los empleados sea efectiva, luchando activamente contra el acoso laboral y garantizando una política de ascensos justa y clara. De igual manera se deben evitar las riñas internas y luchas de poder entre la cúpula, procurando mantener una mayor conexión con los empleados de base y dando las formaciones adecuadas a los mandos intermedios para que sepan cómo tratar a los trabajadores. Que la voz de los empleados sirva a la hora de determinar el rumbo y las decisiones de la empresa.

    Este tipo de detalles pueden obrar milagros.

  • Diferenciación justa

    Hay empleados que se toman el asunto de las bajas médicas a la ligera; o que directamente ni se molestan por pasar por la consulta o exprimen al máximo los días legales para evitar un despido. Hay que saber diferenciar a este tipo de trabajadores de quienes realmente faltan porque no les queda otra.

    Si los empleados ponen de su parte en este asunto y el empresario hace una diferenciación justa no habrá miedo y el ambiente será mucho más distendido y productivo.

  • Mano dura

    Cuando un empresario detecta que un trabajador está incumpliendo de manera flagrante el contrato laboral aduciendo argucias legales debe actuar contra él con todos los recursos legales de los que disponga. De esta manera se transmite la idea de que a la empresa no le temblará el pulso si alguien decide aprovecharse del cambio de actitud del empresario respecto a la buena gestión de las bajas por incapacidad temporal o asuntos legales.

  • Retribuciones

    Una de las cosas que más suele desanimar a los trabajadores es el hecho de que la empresa consiga grandes beneficios a su costa sin que nadie quiera compartir parte del “pastel” con ellos. Y si, cierto es que no se está en la obligación si no estamos hablando de una cooperativa o de trabajadores con derecho a dividendos, pero sin lugar a dudas sí es algo que puede hacer que los ánimos mejores bastante.

Sobre el autor Jon Sainz

Programador industrial, blogger profesional y Coordinador de Contenidos de Cursos.com.

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