¿Qué relación hay entre el éxito profesional y la inteligencia emocional?

Han pasado más de veinte años desde que se empezó a hablar de la Inteligencia Emocional y a día de hoy no solo no ha dejado de hablarse de ella, sino que cada vez hay más estudios y más personas interesadas en todo lo que nos puede aportar en nuestras vidas.

Daniel Goleman | Foto: Michael Wuertenberg

Daniel Goleman | Foto: Michael Wuertenberg

“Conquistar el miedo es el comienzo de la riqueza”. Bertrand Russell

Fue en el año 1.995 cuando Daniel Goleman publicó su famoso libro “Inteligencia Emocional”, basado en los estudios de dos expertos: el psicólogo social Peter Salovey y el psicólogo de la personalidad John D. John Mayer.

Gracias a Goleman, la Inteligencia Emocional dejó los despachos y laboratorios para convertirse en un término popular y que pudiera ser entendido y trabajado por todos en nuestras vidas.

A lo largo de estos años se ha comprobado la eficacia y necesidad de esta inteligencia a la hora de conseguir el tan apreciado éxito profesional, dando un giro de 180º a la forma de pensar que hemos heredado tradicionalmente para conseguirlo.

A continuación te mostramos alagunas de las claves que te ayudarán a trabajar tu Inteligencia Emocional y ponerte en camino para alcanzar el tan ansiado éxito profesional.

Te dejamos la entrevista que Eduard Punset realizó a Daniel Goleman en su programa Redes:

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

El término Inteligencia Emocional suele llevarnos a equívocos puesto que lo solemos relacionar con el control o manejo de las emociones exclusivamente, cuando la realidad es que se refiere a la relación existente entre la razón o pensamientos y las emociones y sentimientos. Cabeza y corazón.

“La capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlos y compartirlos con los demás”. D. Goleman

El objetivo de la Inteligencia Emocional es encontrar el equilibrio entre la parte racional que nos ayuda a analizar, evaluar y calcular y la parte emocional que es la que nos ayuda a entender las señales de nuestro cuerpo a partir de sensaciones, emociones y sentimientos.

Si solo nos moviéramos por la cabeza o parte racional, nos costaría tomar una decisión ya que nos faltaría información inconsciente transmitida por nuestras emociones y que sería relevante e imprescindible para ello.

Por otra parte, si solo fuéramos corazón o emoción, no tendríamos un criterio analítico que nos ayudara a manejar esas sensaciones y darlas sentido, por lo que seríamos seres dirigidos por impulsos.

Te dejamos un vídeo con el famoso caso de Phineas Gage, en el que se muestra qué sucede cuando se corta la relación existente entre la razón y la emoción y las consecuencias en la vida de una persona afectada con esta dificultad:

Claves de la Inteligencia Emocional

A la hora de desarrollar la Inteligencia Emocional, debemos hablar de una serie de competencias que deberemos potenciar para poder ser más inteligentes emocionalmente y favorecer así nuestro éxito profesional.

Las tres primeras competencias son personales puesto que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos, mientras que las dos últimas son competencias sociales ya que determinan el modo en que nos relacionamos con los demás.

  • Conciencia de uno mismo

Es la competencia referida a la conciencia de nuestros propios estados internos, recursos, estados de ánimo e intuiciones. Podemos dividirla en varios elementos:

  • Conciencia emocional
  • Valoración adecuada de uno mismo
  • Confianza en uno mismo
  • Autorregulación

Se refiere al control de nuestros estados, impulsos y recursos internos y está compuesta de:

  • Autocontrol
  • Confiabilidad
  • Integridad
  • Adaptabilidad
  • Innovación
  • Motivación/Automotivación

Son todas aquellas tendencias emocionales que guían o facilitan el logro de nuestros objetivos y se refiere a:

  • Motivación de logro
  • Compromiso
  • Optimismo
  • Empatía

Es la conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas a nosotros y está formada por:

  • Comprensión de los demás
  • Orientación hacia el servicio
  • Aprovechamiento de la diversidad
  • Conciencia política
  • Habilidades sociales

Esta competencia se refiere a la capacidad para inducir respuestas deseables en los demás y por tanto hablamos de:

  • Influencia
  • Comunicación
  • Liderazgo
  • Catalización del cambio
  • Resolución de conflictos
  • Colaboración y cooperación
  • Habilidades de equipo

Te dejamos un vídeo donde Mónica Fusté habla de estas competencias a la hora de lograr el éxito:

¿Qué es el éxito profesional?

Cuando hablamos de éxito lo solemos relacionar con conseguir todo aquello que nos proponemos, ser famosos y ricos, triunfar y llegar a un estado en el que ya no necesitamos nada más y podemos vivir sin preocupaciones.

“Ten cuidado con lo que deseas porque podrías conseguirlo”

Pero el éxito es muy diferente a estas ideas. Se puede ser exitoso sin haber acumulado grandes sumas de dinero, no ser conocido popularmente e incluso viviendo con nuestras preocupaciones, penas y alegrías del día a día.

Entonces, ¿qué es el éxito? Podemos hablar del éxito como todo aquello que pone fin a una carencia o sufrimiento, lo que nos da a entender el sentido subjetivo que tiene. Es por ello, por tanto, que el éxito puede ser muy diferente para cada persona.

El éxito en mi vida puede ser llegar a expresar mis ideas con la mayor claridad aportando creatividad para un futuro mejor, mientras que para otra persona puede ser conseguir superar su propia marca en un triatlón.

La Inteligencia Emocional garantiza el éxito profesional

Si no sabes cuáles son tus objetivos y retos a superar, ¿puedes poner a trabajar todos tus recursos para conseguir estas metas? Difícilmente lo vas a poder conseguir, por lo que el primer paso sería saber qué quieres.

Y aquí es donde entra la Inteligencia Emocional. ¿Te imaginas a dónde puedes llegar si desarrollar todas las competencias que te hemos detallado anteriormente?

Tomar conciencia de ti mismo, tus recursos, estados emocionales que sientes en las diversas situaciones y confiar en todas tus capacidades te ayudarán a saber qué quieres y poner todas tus energías y foco en aquello que necesitas para tu felicidad y éxito profesional.

Súmale a estas capacidades el poder desarrollar tu capacidad de autocontrol, sin necesidad de reaccionar agresivamente o tomar decisiones irracionales de las que luego te puedas arrepentir; es una garantía de que tomarás las mejores elecciones y tu autoestima aumentará, lo que te generará más energía para seguir trabajando por tus metas.

Si además encuentras el sentido a lo que quieres emprender con compromiso y optimismo, contarás con el motor llamado motivación que se necesita para poder continuar en los momentos difíciles.

Ponerte en los zapatos del de enfrente te va a ayudar a entender sus necesidades y motivaciones y por tanto vas a poder relacionarte con comprensión y respeto, lo que te supondrá contar con apoyos y sinergias imprescindibles a la hora de alcanzar el éxito.

Por último, piensa en lo que te pueden aportar esas habilidades sociales y de comunicación a la hora de tratar con otras personas. El trato correcto, el liderazgo y el saber resolver correctamente los conflictos te permitirán avanzar en tus objetivos.

Si trabajas desde ya todas estas capacidades, no solo tendrás garantizado el éxito en lo que te propones, sino que además disfrutarás del camino hasta conseguirlo. ¿Empezamos ya?

Te dejamos un vídeo en el que Gaspar Vera de la Escuela de Liderazgo y Éxito te explica detalladamente qué es el éxito para ellos:

Pon en práctica tu Inteligencia Emocional

Para que empieces a desarrollar tu Inteligencia Emocional, te dejamos un sencillo ejercicio creado por Leslie Greenberg,  que te ayudará a superar los momentos de enfado:

Leslie Greensberg

Leslie Greenberg

  1. Identifica una situación que te enfurezca
  2. Escribe lo que sientes
  3. Identifica el sentimiento en tu cuerpo
  4. Identifica los pensamientos
  5. Pon voz a la voz negativa respecto a estos sentimientos
  6. ¿Qué piensas acerca de ti mismo, de los demás o de cuando te encuentres en este estado? Escríbelo
  7. Date cuenta de si crees lo que dice esa voz negativa
  8. Observa si hay otra voz que siga ahí: ¿puedes utilizarla para obtener otra perspectiva diferente?

Sobre el autor Carlos Postigo

Psicólogo especializado en desarrollo personal. Formador y escritor de temática psicológica y de crecimiento personal.

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