fbpx

¿Dónde se encuentra el futuro del trabajo?

Tags:

En la actualidad el debate sobre el del futuro del trabajo, está en el orden del día.

Empresarios, gurús, tecnólogos, futurólogos, charlatanes ( que hay muchos en estos temas) se arriesgan con predicciones de diversa índole, cargadas de neologismos. Algunos afirman que nos abocamos a un apocalipsis cibernético, un mundo opaco lleno de robots dotados de inteligencia artificial, en el que los humanos realizaremos pequeñas e insignificantes labores; otros, hablan del fin de trabajo y de la necesidad de un “renta básica”; otros más arriesgados como los Transhumanistas y Posthumanistas, apuestan por el fin de la especie tal como la conocemos, y el nacimiento del Hombre 2.0.

¿En quién, o en qué debemos creer? La respuesta es tan sencilla como obvia: en la historia. Para demostrar por qué es tan importante estudiar el pasado, para comprender el presente y visualizar el futuro (aunque sea vagamente), me voy a remitir a algunos hechos que han marcado la historia de la humanidad, en la que al trabajo se refiere, y que han sido cíclicos en los últimos 4 siglos.

Al estudiar detenidamente la historia del trabajo en la humanidad, los hitos más importantes, que han cambiado definitivamente la forma en que trabajamos, se han dado a través de las Revoluciones Industriales (en adelante RI); cada una de dichas revoluciones creó (en el caso dela primera) y rompió ( en el caso de las siguientes ) un paradigma; pero a diferencia de lo que Leibniz pensó que era un paradigma cuando propuso el término, y con el cual se refería a una idea absoluta, ahora el paradigma viene representado por una máquina.

Las máquinas en las RI fueron los detonantes que permitieron cambiar el rumbo de la historia: la máquina de vapor en la primera, gas y petróleo en la segunda, el brazo robótico en la tercera y el internet en la actual revolución industrial, o más conocida como Industria 4.0.

Si aislamos todos los componentes que traen consigo las RI, tales como los económicos, demográficos, sociales, políticos, etc., y nos quedamos únicamente con aquellos que se refieren al trabajo y a las personas, podríamos analizarlos como : la historia de la interacción del hombre con la máquina.

En la primera revolución industrial, el invento de la máquina de vapor creó lo que llamamos: “mecanización”. Sin embargo, la Gran Bretaña del siglo XVIII no estaba preparada para este acontecimiento; la ruralidad representaba un 80% de la población, y las empresas no contaban con la mano de obra necesaria.

Por ello se vieron abocadas a echar mano de los campesinos, quienes al no tener más que ofrecer que su propia fuerza, se trasladan a las ciudades a cubrir los nuevos puestos de trabajo. De allí nace el concepto: “fuerza de trabajo”, que hasta el día de hoy se sigue utilizando. ¿Es lógico qué sigamos empleando ese concepto, cuando hoy a los trabajadores no se les mide por la fuerza corporal, sino por las capacidades mentales?

La segunda revolución llegó de la mano del petróleo, y un poco más tarde de la electricidad, que permitieron que los procesos de industrialización se hicieran más eficientes, y se desarrollaran los prototipos de fabricación en línea.

La tercera revolución industrial llega en los años 60, gracias a uno de los pioneros de la inteligencia artificial: Marvin Minsky. En su laboratorio del MIT logró desarrollar el primer brazo robótico, para la producción a escala.

Tan sólo 30 años después del brazo robótico, llega la cuarta revolución industrial o la llamada industria 4.0, que es el momento en que vivimos, y que vino detonada por la aparición de internet (no por la web, como afirman erróneamente algunos).

Sin embargo, cuando se estudia con lupa las RI, encontramos que entre cada una, existen muchos inventos que se crearon, pero que no tuvieron su mayor apogeo de manera inmediata, sino, que requirieron de mucho tiempo para llegar a su explotación, porque la tecnología que existía en el momento de su creación no era suficiente para su desarrollo. El mayor ejemplo de ello es la Imprenta, que aunque se creó en el siglo XV, no pudo acelerar su uso hasta el siglo XVII, gracias a la máquina de vapor, y seguidamente a la electricidad.

En Estados Unidos han llamado a estos detonantes: GPT General Purpose Technologies, o Tecnologías de Utilidad General, y que se refiere a todos esas tecnologías que con el tiempo lograron cambiar el curso de la humanidad.

“La electricidad es un ejemplo de una GPT, como lo fue anteriormente la máquina de vapor. Las GPT impulsan la mayor parte del crecimiento económico, ya que desencadenan cascadas de innovaciones complementarias, como las bombillas y, sí, el rediseño de la fábrica”

Erik Brynjolfsson, investigador de MIT

Ahora bien, es muy cierto que cada una de las RI eliminó puestos de trabajo ¡por supuesto! Sin embargo, cada RI requirió nuevos puestos de trabajo, debido a las incipientes tecnologias que se desarrollaron. Cada vez, las personas tuvieron que formarse en mayor proporción, para trabajar en un mundo cada vez más tecnificado. Parafraseando a Darwin: “solo aquellos que supieron adaptarse al cambio” lograron asumir nuevas formas de trabajo.

¿Cuántos de todos los inventos que se crearon tan solo en las últimas dos RI siguen aún sin alcanzar su apogeo? ¿Cuántos de esos inventos, necesitan hoy de mentes innovadoras, capaces de generar nuevos productos, nuevos modelos de negocio, o nuevas ideas de transformación?

Hoy no alcanzamos a imaginar el potencial de la Inteligencia artificial, ni de las posibilidades que las NBIC (Nanotecnología, Biotecnología, Tecnologías de la información, ciencias cognitivas) van a traer a la sociedad.

Muchas personas están preocupadas hoy por perder su trabajo, y es normal, cada cambio de era genera crisis y conmoción; sin embargo, estamos ante la mayor oportunidad de transformación mental.

Recordáis la pregunta con la que comencé este articulo: ¿dónde esta el futuro del trabajo? La respuesta no va a venir del gobierno de turno, ni de los empresarios, ni los gurús, definitivamente no vais a encontrar nada afuera de vosotros mismos. La respuesta es muy simple: está en tu cabeza. Asi que has de entrenar tu cerebro, prepararte, crear, innovar, y ensayar cada día. ¿ A qué esperas? ¡Tenemos mucho por hacer!

Y si tienes la suerte de sentirte bien con tu trabajo, entonces seguro que te vienen bien estos consejos para pedir un aumento de salario.

Artículos relacionados

Sobre el autor Liliana Acosta

HumanTech & Digital Philosopher. Thinker. Brain Trainer.

sígueme en:

Deja un comentario: