¿Qué son las grasas hidrogenadas?

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Hoy en día prácticamente todos los productos de origen industrial contienen grasas hidrogenadas; las mismas, colaboran con la buena presencia de los alimentos y ayudan a su conservación, sin embargo un consumo excesivo de ellas puede ser perjudicial para nuestra salud. Aquí te contamos qué son las grasas hidrogenadas y en qué alimentos se encuentran.

Las grasas hidrogenadas se utilizan en la bollería industrial

Las grasas hidrogenadas se utilizan en la bollería industrial

Grasas saturadas e insaturadas

Las grasas hidrogenadas son un tipo de ingrediente que se utiliza en la fabricación de ciertos alimentos; su finalidad es dotarlos de una determinada consistencia y asegurar su durabilidad. Se producen a partir de aceites de origen vegetal (grasas insaturadas) que son sometidos a un proceso químico para modificar su consistencia, y se utilizan en la elaboración de productos alimentarios tales como piezas de panificación (bollería, tartas dulces, etc.), productos deshidratados (aperitivos salados, palomitas de maíz, etc.) y numerosos alimentos precocidos (empanadas, pizza, pasta, etc.).

Ahora bien, ¿cuáles son las grasas saturadas y las insaturadas? Las grasas se dividen en dos grupos dependiendo de su composición: grasas saturadas (presentan un aspecto sólido a temperatura ambiente porque sus átomos de carbono se encuentran contenidos en átomos de hidrógeno; generalmente son de origen animal) y grasas insaturadas (su aspecto es líquido a temperatura ambiente, aunque suele cambiar a sólido a bajas temperaturas, contiene menos átomos de hidrógeno por lo que no a todos los átomos de carbono les corresponde un par de este otro componente; suelen ser de origen vegetal). Entre las grasas saturadas podríamos destacar los embutidos y la mantequilla mientras que en las grasas insaturadas se hallan todos los aceites vegetales.

En la industria alimentaria se ha conseguido convertir las grasas insaturadas en saturadas, aportando a la mezcla una mayor cantidad de átomos de hidrógeno, es decir, hidrogenándolas. Esta modificación en la composición físico-química de las grasas puede servir para elaborar alimentos con un buen aspecto y que se conserven durante más tiempo. La forma en la que se desarrolla esta transformación es a través de la incorporación de hidrógeno a temperaturas o presiones muy altas mediante un catalizador. Un proceso que viene teniendo lugar en el mundo de la industria desde principios del siglo XX.

Pese a que es un proceso antiguo, en los últimos años se ha despertado un gran revuelo en torno a las grasas hidrogenadas, debido a que se ha descubierto que podrían ser perjudiciales para la salud. Este temor generalizado ha surgido al comprobarse que las grasas hidrogenadas provocan en el organismo los mismos efectos que producen las grasas saturadas, las cuales se consideran las principales responsables de problemas de salud relacionadas con el sobrepeso, el colesterol en la sangre y otro tipo de trastornos alimentarios, y reciben el nombre de “grasas malas”.

Al hablar de cualquier tipo de grasa debemos aclarar que ninguna es buena o mala, todo depende del consumo. Por otro lado, todos los alimentos industriales necesitan de las grasas para ofrecer ese aspecto que llama nuestra atención y para poder conservarse a largo plazo. Las grasas consiguen que los alimentos nos entren por los ojos y lleguen a nuestro paladar de forma efectiva; por otro lado pueden aportarnos nutrientes necesarios. Con esto lo que quiero decir es que no es necesario prescindir de ellas, con que tengamos una dieta balanceada y no cometamos abusos, podemos asegurarnos una buena salud.

En el vídeo que te dejamos a continuación puedes conocer más en detalle las consecuencias de las grasas saturadas en el organismo.

¿Qué aporta la hidrogenación a la industria?

En primer lugar este proceso se vuelve necesario en una época en la que se requiere de una industria masiva y, por ende, de la conservación prolongada de los alimentos. Para producir bollería industrial y asegurar que los alimentos se conserven tiernos durante bastante tiempo, los fabricantes deben utilizar conservantes e ingredientes menos perecederos que las grasas saturadas, que tienen una capacidad de oxidación muy elevada. Para ello, se vuelve necesario el uso de grasas vegetales, pero deben someterlas a un proceso de catalización para que puedan otorgar la textura y las características equivalentes a las grasas saturadas. La hidrogenación es, por lo tanto, una forma de transformar el aceite en grasa, aumentando así las posibilidades de conservación (dotando de una estabilidad oxidativa recomendable al producto final).

Las grasas hidrogenadas, entonces, son más baratas y duraderas que las grasas saturadas, que son de origen animal. A simple vista puede parecer que son más saludables estas grasas insaturadas; sin embargo, al convertirse en hidrogenadas adquieren las propiedades de las grasas saturadas, por lo tanto se comportan en nuestro organismo de la misma forma. Esto significa que un cruasán hecho con aceite de oliva u otra grasa hidrogenada es igual de malo que uno hecho con grasa de cerdo u otro tipo de grasa saturada.

Resumiendo: las grasas hidrogenadas provocan en nuestro organismo los mismos problemas de la “grasa mala”, por lo que su consumo en exceso puede ser tan negativo en un caso como en el otro.

Si quieres saber más sobre las grasas hidrogenadas, te recomendamos este vídeo.

¿Son saludables las grasas hidrogenadas?

Una de las mejores formas de cuidarnos es sabiendo qué es lo que comemos. En las etiquetas debe especificarse si las grasas utilizadas son hidrogenadas, por lo que bastara leer el envés de los envases de los productos que consumimos para informarnos adecuadamente y saber exactamente qué es lo que estamos ingiriendo. Leer siempre las etiquetas de los productos que consumimos es la mejor forma de cuidarnos.

Aquí entra en juego algo sumamente importante: por mucho que la etiqueta diga que las grasas hidrogenadas son de origen vegetal, en nuestro organismo éstas se comportan como las grasas saturadas, por lo que consumir en exceso alimentos que las contengan puede ser absolutamente perjudicial para nuestro cuerpo. Algunas evidencias científicas relacionan su consumo con la aparición de enfermedades cardiovasculares o problemas de colesterol o triglicéridos en la sangre.

Para seleccionar mejor los alimentos que consumimos podemos basarnos en la tabla Nutriscore que aparece en los envases, donde se muestra de forma sumamente visible las características del alimento en cuanto a su repercusión en nuestra salud. A modo de semáforo, este sistema nos ofrece un bagaje de colores que van del verde al rojo y la posición del producto dentro de los diversos grados dentro de cada color. Los productos más saludables se encuentran en la franja verde, mientras que aquellos en los que debemos cuidarnos con mayor rigurosidad porque pueden desembocar en problemas de salud, se encuentran en la zona roja. Aquí puedes encontrar más información acerca de Nutriscore, este sistema de información nutricional

En las personas con problemas de corazón, colesterol alto u otras complicaciones similares, relacionadas con el tipo de alimentación que se lleva, es sumamente importante evitar el consumo de alimentos con grasas hidrogenadas, y en el caso de que no pueda evitarse, conviene decantarse por aquellos productos con un porcentaje menor de grasas de este tipo. Cuidar nuestra alimentación es la mejor forma de asegurarnos un futuro saludable.

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Sobre el autor Tes Nehuén

Soy lectora, poeta y narradora. Como redactora web he colaborado con portales como www.infoviaje.net. Actualmente escribo reseñas y gestiono las redes sociales en la web literaria www.poemas-del-alma.com. Me gustan los libros (¡claro!), la naturaleza, la tecnología y los videojuegos.

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