Los 10 inventos españoles más importantes

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En los últimos años España ha sido noticia por ocupar los primeros puestos en las listas  sobre desempleo juvenil, índice de abandono escolar y consumo de drogas como la cocaína y el cannabis. Pero no todas las listas que la incluyen resultan tan negativas para ella y su imagen internacional. La utilidad cotidiana de inventos españoles como la fregona, las jeringuillas desechables y la calculadora digital, le aportan un valor de referencia entre los países originarios de los mejores inventos de la historia a nivel mundial.

Inventos españoles: la jeringuilla desechable

En el año 1.925 nacía en Logroño Manuel Jalón Corominas, una figura muy importante en la historia de los inventos españoles gracias a sus aportaciones instrumentales en el campo higiénico-sanitario. Tras haber triunfado con la fregona, invento del que hablaremos más adelante en este artículo, Manuel Jalón redefinió el concepto de jeringuilla hipodérmica al fabricar una de tipo desechable y no reutilizable.

La mayoría de los modelos definitivos de los objetos que empleamos en nuestra vida cotidiana son la suma de sucesivas aportaciones originales que los hacen evolucionar. La aguja hipodérmica, que permite inyectar en organismos vivos sustancias clínicas de un modo no agresivo, fue creada por el médico edimburgués Alexander Wood en el año 1.853. Ese mismo año, otro doctor, el francés Charles Gabriel Pravaz, diseñó la jeringuilla, que unida a la aguja marcaba un antes y un después en la práctica clínica de la inyección.

Habría que esperar más de un siglo para que Manuel Jalón desarrollara en su fábrica Fabersanitas la primera aguja hipodérmica desechable. Un utensilio médico de gran eficacia para evitar el contagio y propagación de numerosas enfermedades. Este es uno de los inventos españoles que más se han distribuido por el mundo.

Inventos españoles: el submarino militar

El Museo Naval de Cartagena (Murcia) guarda el primer submarino de uso militar y de impulsión eléctrica de la historia, uno de los inventos españoles de mayor repercusión en la esfera militar. Fue obra de Isaac Peral, murciano de nacimiento y militar de carrera. Con un presupuesto de 457.772,08 pesetas, Isaac Peral hizo realidad su proyecto de fabricar una nave de inmersión acuática con misiles acoplados para ser lanzados bajo el agua.

Con un peso de 77 toneladas en superficie y 88 toneladas en inmersión, dos motores eléctricos, un tubo lanzatorpedos en proa, una velocidad de seis nudos bajo el agua (poco más de 11km por hora) y de ocho nudos en superficie (poco menos que 15km por hora) y una capacidad de albergar a 12 hombres, el primer buque militar recibe el nombre de Submarino Peral, en honor a su ideólogo principal. Fue probado con éxito a comienzos del año 1.890 y estaba dispuesto a convertirse en un gran avance para la historia militar española.

A pesar de que las pruebas de inmersión, las de navegación y el lanzamiento de misiles habían salido según lo esperado y de que Peral contaba con el apoyo de la reina regente María Cristina (viuda de Alfonso XII y madre de Alfonso XIII), la Junta Técnica rechaza el proyecto. El submarino Peral quedó abandonado en el centro militar de El Arsenal de la Carraca (Cádiz), mismo lugar en el que fue construido. Tras haber sido sometido a distintos procesos de restauración, el submarino, emblema militar de los inventos españoles, permanece expuesto en el paseo marítimo de Cartagena.

Inventos españoles: la fregona

Lavasuelos. Este fue el término con el que Manuel Jalón Corominas, en el año 1.964, patentó un utensilio de limpieza creado por él mismo y llamado a revolucionar los usos y costumbres en las labores de la higiene doméstica. El primer vendedor del invento de Jalón quiso emplear un nombre más comercial y menos elegante, así que el lavasuelos es conocido desde entonces como “fregona”.

Antes de que Manuel Jalón desarrollase el que es uno de los inventos españoles más populares, millones de mujeres no tenían más alternativa que fregar los suelos de rodillas. Esta práctica provocaba enfermedades crónicas de las articulaciones como artritis y artrosis. Según Jalón con la invención de la fregona buscaba dignificar el humilde trabajo de fregar de rodillas, una tarea que “solo soportaban las mujeres sin otra posibilidad”.

El modelo definitivo de lavasuelos y de la jeringuilla desechable, ambos inventos nacidos de la mente de Manuel Jalón, han convertido a este logroñés de nacimiento en una figura clave cuando de inventos españoles se trata. Sus contribuciones en el ámbito higiénico sanitario han ayudado tanto a frenar enfermedades contagiosas y crónicas como ayudar en la redefinición del papel y las labores de la mujer en el hogar.

Inventos españoles: el futbolín

En plena Guerra Civil Española (1.936-1.939) a Alexandre Campos Ramírez, un poeta y editor que empleaba el pseudónimo de Alejandro Finisterre, se le ocurrió uno de los inventos españoles más entretenidos y divertidos de todos los que se han hecho: el futbolín. Con 22 figuras de madera, unidas en barras metálicas y distribuidas a lo largo y ancho de un cajón de madera con una apertura a cada lado, el gallego conseguía en 1.937 llevar a un tablero el fútbol profesional.

La idea surgió durante un ingreso hospitalario de Finisterre. Tras ser herido en un bombardeo, pensó que las horas de convalecencia serían más llevaderas si encontraba algo que motivara a los jóvenes combatientes que, como él, se estaban recuperando de los daños de la guerra. Con las instrucciones de Alejandro Finisterrre, Francisco Javier Altuna, carpintero del centro médico, construyó el primer futbolín de la historia.

El exilio de Alejandro Finisterre de tierras españolas le llevó a Francia, Méjico, Ecuador y Guatemala. Su idea viajó con él por todos estos países haciendo del futbolín un juego de carácter internacional. En la actualidad existe una Federación Española de Futbolín y una Federación Internacional de Fútbol de Mesa.

Inventos españoles: la calculadora digital

La calculadora digital es otro de los inventos españoles más importantes de la historia. A principios del pasado siglo, en el año 1.914, Leonardo Torres Quevedo mejoraba la calculadora mecánica de ruedas y engranajes del francés Blaise Pascal. Torres Quevedo incorporó a las denominadas por aquel entonces como máquinas de calcular la facultad de resolver operaciones aritméticas con números, letras y signos.

En el año 1.893 este matemático e ingeniero de origen cántabro presentó en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España sus investigaciones teóricas sobre el funcionamiento de las máquinas de calcular. Este trabajo, conocido como “Memoria sobre las máquinas algebraicas”, aportó mucho prestigio al campo científico matemático español de la época.

El Museo Torres Quevedo, situado en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid, alberga y expone la colección de máquinas diseñadas y producidas por el cántabro. Desde el Museo afirman que este instrumental es una muestra de “los precedentes del cálculo numérico, el control remoto y la telemática”, lo que los sitúa entre los inventos españoles de mayor prestigio científico.

Inventos españoles: el teleférico

El ingeniero cántabro Leonardo Torres Quevedo repite aparición en la lista de los 10 mejores inventos españoles de la historia. Sus investigaciones teóricas matemáticas y sus creaciones prácticas de máquinas capaces de resolver cálculos aritméticos complejos no fueron sus únicas aportaciones a la ciencia. En el año 1.887 patentó la idea original del teleférico.

«Un sistema de camino funicular aéreo de alambres múltiples». De este modo Torres Quevedo definió y registró lo que entonces solo era una noción mental del medio de transporte que se le había ocurrido. Hubo que esperar 20 años para que el ingeniero viera materializada su creación. En el año 1.907 entraba en funcionamiento el primer sistema mecánico teleférico apto para pasajeros en el Monte Ulía de San Sebastián (País Vasco).

Los resultados del proyecto ejecutado en San Sebastián fueron tan favorables que la idea original del funicular de Torres Quevedo se exportó a países como Brasil o Canadá. El Spanish Aerocar en las Cataratas del Niágara (Canadá), que se inauguró en el año 1.916 y aún presta servicio, es el mejor ejemplo internacional de uno de los inventos españoles de mayor renombre.

Inventos españoles: el chupa chups

La lógica del chupa chups es, probablemente, la más sencilla de todos los inventos españoles de la historia, pero también es una de las que más éxito ha tenido. En el año 1.957 al pastelero Enric Bernat se le ocurrió poner un palo a un caramelo, idea que llegó al espacio en el año 1.995, cuando los astronautas rusos de la Estación Espacial Soviética se tomaron uno de estos caramelos durante una vuelta al planeta Tierra.

Durante los primeros años de su fabricación se comercializó con el nombre de Gol. Fue en 1.963 cuando Chupa Chups encontró nombre y apellidos con los que darse a conocer al mundo. Desde entonces la compañía de piruletas fundada por Bernat no ha dejado de crecer y aunque a día de hoy pertenece al grupo italiano Perfetti- Van Melle, el chupa chups es uno de los inventos más dulces de la historia de España.

Inventos españoles: la guitarra española

La guitarra de seis cuerdas, también conocida como guitarra clásica o guitarra española, es otro de los inventos españoles más reconocidos a nivel nacional e internacional. Aunque los historiadores musicales no mantienen un criterio unificado sobre sus raíces originarias, sí coinciden en afirmar que este instrumento de cuerda apareció en la Península Ibérica en torno al siglo XIV. Desde entonces no ha dejado de evolucionar.

Las características de la guitarra española tal y como la conocemos hoy en día, con seis cuerdas, el ancho del mástil, el tamaño de la caja de resonancia y las varas armónicas debajo de la tapa, son obra de Antonio Torres, quien incluyó estas mejoras ya entrado el siglo XIX. En ese mismo la guitarra nativa de España adquiere la categoría de instrumento apto para la música de cámara.

Inventos españoles: los cigarrillos

La ciudad de Sevilla parece ser el lugar donde se comenzó a consumir el tabaco en un formato muy similar a los cigarrillos convencionales que hoy se comercializan en cajetillas. Los mendigos de la ciudad hispalense fueron los precursores del hábito de fumar el tabaco liado, uno de los inventos españoles con más siglos de antigüedad.

Según crónicas del siglo XVI las personas sin hogar ni recursos de Sevilla recogían por las calles los restos de los puros que desechaban los que sí se podían costear este hábito. Machacaban los desperdicios para después liarlos con delgadas hojas de arroz. No fue hasta el siglo XIX, cuando James Albert Bonsack inventó una máquina capaz de liar millones de cigarrillos en poco tiempo, cuando se produjo la producción a gran escala de los cigarrillos.

Inventos españoles: el autogiro

Entre los principales inventos españoles del sector de los transportes está el autogiro, o girocóptero, de Juan de la Cierva. En la década de los años 20 este ingeniero y aviador de origen murciano ideó y puso en funcionamiento la primera aeronave de ala giratoria de la historia. Lo hizo gracias al descubrimiento del rotor articulado, pieza que después se usaría en la construcción de helicópteros.

El primer viaje que el autogiro completó con éxito lo realizó el propio Juan de la Cierva en el año 1.924, entre el aeródromo de Getafe y el de Cuatro Vientos, ambos en Madrid. El Museo del Aire de Madrid conserva el modelo de autogiro Air Command 532 gracias a la donación de la Asociación Juan de la Cierva Codorniú.

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Sobre el autor Maria Diaz

Licenciada en Periodismo y especializada en el Análisis Político. Mi objetivo es comprender la realidad para poder narrarla, porque historias hay muchas y todas merecen ser contadas.

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