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Renta 2019 – ¿Cómo se declara el alquiler en el IRPF?

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En este artículo queremos analizar la tributación en el IRPF de los alquileres y esperamos que te pueda servir de ayuda, tanto si es la primera vez o si llevas años declarando como arrendador, para que puedas pagar menos impuestos por tu vivienda alquilada y no tengas problemas a la hora de rellenar las casillas.

IRPF alquileres 2019

Alquiler de vivienda por parte del propietario

Estamos hablando de la situación más común, en la que un propietario de una vivienda, un local, un garaje, etc. pone su propiedad en alquiler. El propietario pasa a ser arrendador y la tercera persona que arrienda su propiedad es el arrendatario. Entonces, ¿cómo debe tributar este alquiler?

¿Cómo se debe declarar el alquiler por el arrendador?

El contribuyente arrendador del IRPF deberá tributar en concepto de rendimientos de capital inmobiliario en la base imponible general atendiendo a los rendimientos obtenidos.

Estos rendimientos se calculan restando a los ingresos, los gastos deducibles. Los ingresos los constituye el importe que recibe el propietario como concepto de alquiler. Los gastos, por otra parte, serán todos los necesarios para obtener los ingresos. Más adelante en el artículo veremos cuáles son.

Los datos de la vivienda debes incluirlos en las casillas que van de la 55 a la 65, que va a permitir identificar el inmueble que estás alquilando. Hacienda, además, va a preguntarte si durante el 2019 la propiedad ha estado a tu disposición en algún momento. En la casilla 067 deberás indicar los días que NO ha estado alquilada. Esto es muy importante. La Agencia Tributaria va a imputarte una renta por esos días que la vivienda ha estado sin alquiler, ya que entiende que podría haber generado un rendimiento, aunque efectivamente no haya sido así. Sin embargo, si no has alquilado tu propiedad todo el año, sólo podrás imputar los gastos por los meses que ha estado realmente arrendada.

Los ingresos del alquiler se deben incluir en la casilla 69. Estos ingresos deben ser íntegros, sin ningún tipo de reducción y sin restarle los gastos. En las casillas siguientes indicarás los gastos. A continuación, te vamos a indicar la lista de cuáles son estos gastos que se pueden desgravar y en qué casillas se deben de poner en la declaración de la renta.

Pero antes, te vamos a dejar un vídeo resumen de cómo se debe declarar ante Hacienda de forma correcta el alquiler de una vivienda:

Gastos que se pueden desgravar en el IRPF de alquileres

Sin duda, realizar IRPF alquileres en el plazo correspondiente supone grandes ventajas para el arrendador. El propietario de la vivienda puede deducirse varios gastos del arrendamiento y obtiene beneficios fiscales:

  • Gastos de la formalización del contrato de alquiler y, en su caso, de defensa jurídica.
  • Intereses de préstamos relacionados con la vivienda, bien de adquisición o de ampliación y mejora.
  • IBI, tasas y otros impuestos. En la casilla 73 de la renta, apartado C, se incluyen los impuestos que pagas por la casa, siempre que los pague el arrendador y no sean sanciones. Estos impuestos, que forman lo que Hacienda denomina «tributos, recargos y tasas de la casa alquilada», el IBI, las tasas por limpieza, alumbrado, basuras…
  • Los suministros del hogar. Los gastos relativos a servicios contratados de luz, agua, gas, vigilancia, portería, mantenimiento de zonas comunes…pueden desgravarse siempre que los pague el arrendador y no el inquilino.
  • La cantidad correspondiente a la prima del seguro del hogar. Se incluye en el apartado «otros gastos fiscalmente deducibles». En este punto puedes restar los diferentes seguros de la vivienda incluyendo el seguro de protección de pagos por el alquiler.
  • Facturas de reparación y conservación de la vivienda: sustitución de bienes en mal estado, instalación de calefacción, ascensor o reparación de instalaciones. La sustitución debe ser por un elemento similar y no mejor. Si modificas un elemento por algo mejor, la Agencia Tributaria entiende que es una ampliación o mejora de los bienes y, por tanto, no es un gasto de reparación o conservación. Para computar los gastos de reparación y conservación hay que usar la casilla 71 del IRPF.
  • Derecho a la amortización de la vivienda y de los bienes. En la casilla 76 de la renta puedes imputar las cantidades destinadas a la amortización de bienes inmuebles. Esta cantidad es un 3% del valor catastral de la casa excluido el suelo o del valor de adquisición por el desgaste del mismo. Al declarar también podrás restar las cantidades destinadas a la amortización de bienes inmuebles (instalaciones, mobiliario, enseres…). Puedes imputar el 10% en la casilla 77 de la renta.
  • Intereses de la hipoteca. En la casilla 71 de la renta puedes añadir este gasto. Puedes desgravar los intereses y otros gastos de la hipoteca, como la comisión por amortización anticipada, pero no el principal.
  • Dinero que se adeuda. Si no te han pagado el alquiler o te han dejado a deber puedes desgravar ese dinero. Para ello, debes rellenar la casilla 74, pero debe cumplirse unos requisitos: el deudor debe estar en concurso o debe haber pasado más de 6 meses desde que se intentase cobrar.
  • Gastos de comunidad y otros. En la casilla 75 de la renta se registran los gastos que Hacienda denomina «cantidades devengadas por terceros como consecuencia de servicios personales». Aquí puedes poner los gastos de comunidad de vecinos, portería, limpieza, jardines, administración, etc., incluso derramas en la comunidad de vecinos que afecten a los ingresos del arrendador.

Estos gastos se restarán después a lo que hayas ingresado por el alquiler. Esto hace que tributes estrictamente por los beneficios que has obtenido.

Reducciones aplicables

En general, los propietarios pueden conseguir una reducción del 60% sobre la renta del alquiler de la vivienda (ingresos menos los gastos mencionados). El resultado es que sólo pagarás un 40% en la Renta 2019 del rendimiento neto del alquiler.

Esta reducción debe aplicarse a través de la casilla 80 de la renta

Subarriendo de la vivienda

En ocasionas, el arrendatario de la vivienda decide alquilar una o varias habitaciones para obtener unos ingresos extras. Estos ingresos deben tributar como rendimientos de capital mobiliario en el IRPF, que se deben sumar a la base imponible general.

También, en este supuesto, se pueden deducir todos los gastos necesarios para obtener los ingresos, salvo la amortización del inmueble.

En el caso de que el arrendatario pague un porcentaje al arrendador de la vivienda, éste debe tributar esos ingresos como rendimientos de capital inmobiliario.

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Sobre el autor Rosa Sanz

Estudiante de psicología y especialista en arteterapia. Redactora, emprendedora y colaboradora de DREAM.

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