¿Qué es la jubilación parcial y quién puede beneficiarse de ella?

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La jubilación implica el fin de la vida activa, es decir, que el trabajador deja de serlo para siempre. Pero no siempre es igual, también existe la jubilación parcial, en la que el empleado se acoge a una especie de reducción de jornada, compatibilizando el cobro de la parte proporcional de su salario por el tiempo trabajado con el cobro de una parte de la pensión.

El objetivo es reducir la carga de trabajo de las personas que ya están llegando al final de su vida profesional y a la vez favorecer la integración laboral de empleados más jóvenes a través del contrato de relevo.

Qué es la jubilación parcial

Esta jubilación permite simultanear el cobro de la pensión con la vida laboral. El trabajador que se acoge a esta fórmula reduce su jornada laboral y sigue en esa situación hasta que le llegue el momento de abandonar definitivamente la vida activa. Para ello su contrato de trabajo es sustituido por uno a tiempo parcial.

Esto permite al trabajador seguir cotizando a la vez que reduce su tiempo de trabajo, por lo que la pensión de jubilación que recibirá en su momento será prácticamente la misma que si no hubiera reducido su jornada. Para la empresa también es beneficioso, puesto que reduce sus cotizaciones y a la vez puede renovar su plantilla sin tener que hacer despidos. Además, si se celebra un contrato de relevo se garantiza que el nuevo trabajador será formado por un empleado con amplia experiencia.

Requisitos para la jubilación parcial

Para que se pueda dar una situación de este tipo sin contrato de relevo es necesario que:

  • El trabajador no haya cumplido la edad ordinaria de jubilación.
  • La reducción de la jornada puede ser de un 25%, un 50% e incluso un 75%.
  • Se exigen haber cotizado al menos 15 años, de los cuales al menos dos de ellos en los 15 años anteriores a la solicitud de jubilación parcial.
  • No se exige una antigüedad mínima del trabajador en la empresa.
  • No es necesario que se celebre un contrato de relevo.
  • El trabajador puede estar contratado a jornada completa o parcial.

En el caso concreto de la jubilación parcial con contrato de relevo es necesario que:

  • El interesado tenga un contrato a jornada completa.
  • Se debe celebrar simultáneamente el contrato de relevo.
  • La persona que pasa a la situación de jubilación parcial debe tener al menos 61 años y 6 meses o 60 años si fuera un mutualista.
  • La reducción de jornada podrá ser de entre el 25% y el 50%. Se podrá extender al 75% si el contrato de relevo celebrado es a jornada completa y por tiempo indefinido.
  • Se exigen 33 años cotizados y 25 años en caso de que se trate de personas con una discapacidad igual o superior al 33%.
  • El trabajador que pasa a la situación de jubilación flexible debe tener una antigüedad mínima en la empresa de 6 años.

El contrato de relevo

La figura del contrato de relevo está estrechamente vinculada a la jubilación parcial, por eso es importante hablar de él en este punto.

Se puede celebrar con un trabajador en situación de desempleo o con uno que ya estuviera prestando servicio en la empresa. La finalidad principal es hacer la sustitución del trabajador que ha reducido su jornada a consecuencia de la jubilación parcial.

La duración deberá ser como mínimo hasta que se jubile totalmente el trabajador sustituido. Se formaliza necesariamente por escrito, indicando: nombre, edad y circunstancias profesionales del trabajador sustituido y del relevista.

Se puede celebrar a jornada completa o parcial, pero en todo caso la jornada debe ser igual a la reducción de jornada del trabajador al que se sustituye. Puede ser que el relevista complete el horario de trabajo del sustituido o que se simultanée con él.

En todo caso el empleado contratado deberá ejercer las mismas funciones y ocupar el mismo puesto que el trabajador que accede a la situación de jubilación parcial. Desarrollando tareas correspondientes al mismo grupo profesional o de categoría equivalente.

Si durante la duración del contrato de relevo el relevista fuera cesado, la empresa tiene la obligación de sustituirlo en el plazo de quince días. Si se despide improcedentemente al jubilado parcialmente y la empresa no procede a su readmisión, queda obligada a ofrecer al relevista una ampliación de su jornada de trabajo. Si no la acepta, la empresa tendrá que contratar a otro trabajador.

Finalizado el contrato de relevo el trabajador relevista tiene derecho a una indemnización equivalente a 12 días de salario por cada año de servicio.

Si quieres saber más sobre las fórmulas de contratación que se usan en España, puedes seguir leyendo nuestro artículo “¿Qué tipos de contratos de trabajo hay?”

Solicitud de la jubilación anticipada

La solicitud se debe presentar ante la Entidad Gestora correspondiente del INSS con una antelación mínima de tres meses. Para que se conceda la pensión es necesario que se acredite que se ha formalizado un contrato a tiempo parcial o un contrato de relevo.

Jubilación parcial en empleados del hogar

Los empleados del hogar están dentro del Régimen General de la Seguridad Social, pero sus derechos y su protección no son del todo iguales al resto de trabajadores que forman parte del mismo.

Una de esas diferencias se da en el ámbito de la jubilación. Mientras que un empleado doméstico si tiene derecho a la jubilación flexible, no tiene derecho a la jubilación parcial en ningún caso.

Puedes seguir leyendo sobre este tema en “¿Cómo funciona el sistema de Seguridad Social de una empleada de hogar?”

Jubilación parcial en autónomos

Los autónomos tienen la posibilidad de acogerse a la situación de jubilación parcial una vez que hayan alcanzado la edad legal de retiro. Esto implica que pueden cobrar la mitad de la pensión ya  la vez seguir ejerciendo su actividad profesional.

Dada la especial situación laboral de los trabajadores por cuenta propia parece muy difícil que un autónomo se pueda permitir reducir su jornada laboral a la mitad.  Esta fórmula puede ser efectiva en aquellos casos en los que el trabajador ha llegado a la edad de jubilación y está finalizando los trámites para traspasar el negocio. Es el caso por ejemplo del padre que traspasa el negocio a su hijo y se queda trabajando con él uno o dos años después de haberse jubilado para ayudarle.

Eso sí, el autónomo que pasa a una situación de jubilación parcial ve reducida su cuota a la Seguridad Social.

Dado que las pensiones de los trabajadores por cuenta propia no son altas y la mayoría cotizan por la base mínima, la opción de jubilación parcial es para muchos autónomos la única forma de acceder a una “jubilación” que les permita tener unos ingresos dignos.

Pensión de jubilación parcial

La pensión de jubilación parcial es la que recibe de la Seguridad Social la persona que ha accedido a esta situación. La cuantía depende de los años de cotización acreditados. No obstante, hay que tener en cuenta que:

  • La pensión final final no puede ser nunca inferior al resultado de aplicar el porcentaje de reducción de jornada al importe de la pensión de jubilación mínima vigente para mayores de 65 años.
  • No se aplican coeficientes reductores en función de la edad para determinar el porcentaje que se aplica la base reguladora sobre la que se calcula la pensión.

A todos los efectos el jubilado parcial adquirirá la condición de pensionista de cara a las prestaciones sanitarias y de servicios sociales.

Compatibilidades de la pensión de jubilación parcial

El pensionista seguirá cobrando su pensión mientras no aumente su tiempo de trabajo, pudiendo incluso cambiar de empleo. Además, también puede compatibilizar el cobro de la pensión con una prestación por desempleo, con la pensión de viudedad y con otras prestaciones.

Incompatibilidades de la pensión de jubilación parcial

En ningún caso se puede cobrar una pensión de este tipo a la vez que se está cobrando una pensión por incapacidad permanente absoluta, gran invalidez o incapacidad permanente total. Tampoco con otra pensión de jubilación por una actividad diferente a la que se lleva a cabo a tiempo parcial.

¿Cuándo se extingue la situación de jubilación parcial?

  • Cuando fallece el pensionista.
  • Cuando pasa a una situación de jubilación ordinaria o anticipada.
  • Si se le reconoce una incapacidad permanente que es incompatible.
  • Si se extingue su contrato de trabajo (salvo que tenga derecho a prestación de desempleo u otras prestaciones sustitutorias).

Figuras similares a la jubilación parcial

En los últimos tiempos han ido apareciendo figuras similares a la jubilación parcial en las que se combina el cobro de la prestación de jubilación con el trabajo, pero que no encajan en este concepto legal y que con frecuencia se pueden llegar a confundir.

Jubilación activa

La sostenibilidad del sistema de pensiones está más en duda que nunca y por eso surgen nuevas fórmulas para intentar mejorar los recursos de aquellas personas que ya han llegado a la tercera edad. Una de ellas es la jubilación activa.

Este modelo permite a la persona compatibilizar la pensión de jubilación con una actividad laboral por cuenta propia o por cuenta ajena, siempre y cuando sus ingresos no excedan del Salario Mínimo Interprofesional en cómputo anual.

El jubilado cobra el 50% de la pensión inicialmente reconocida y tendrá el reconocimiento de la condición de pensionista a todos los efectos legales.

Por lo que se refiere a la actividad laboral, cotizará únicamente por incapacidad temporal y contingencias profesionales, así como por la cotización especial de solidaridad del 8%, abonando el empresario un 6% y el trabajador el 2% restante.

Una vez finalizada la actividad laboral el pensionista volverá a cobrar la prestación íntegra, sin que su cuantía se vea afectada por haber desarrollado ese trabajo.

Jubilación flexible

En este caso el jubilado compagina el cobro de la pensión con un trabajo a tiempo parcial, reduciendo su pensión en la parte correspondiente. Es necesario que el pensionista trabaje entre el 25% y el 50% de una jornada a tiempo completo en uno o varios trabajos, siempre que no sea una actividad por cuenta propia ni en el sector público.

Durante el tiempo de duración del contrato se cotizará exactamente igual que cualquier otro trabajador. Extinguida la relación laboral se recalcula la pensión atendiendo a las nuevas cotizaciones llevadas a cabo.

Jubilación parcial vs jubilación activa vs jubilación flexible

Vemos la diferencia entre las tres figuras de forma más clara:

  • En la jubilación anticipada un trabajador en activo reduce su jornada y empieza a cobrar parte de la pensión de jubilación.
  • En la jubilación activa y en la flexible un jubilado vuelve a trabajar, renunciando a cambio a una parte de su pensión. Mientras que en la jubilación activa puede trabajar dónde quiera y por el tiempo que quiera, en la jubilación flexible sólo se puede optar a una jornada a tiempo parcial y fuera del sector público y del trabajo por cuenta propia.
  • En la jubilación activa el tiempo trabajado tras la jubilación no afecta a la cuantía de la pensión, pero en la jubilación flexible las cotizaciones si se tienen en cuenta a la hora de que el pensionista vuelva a cobrar íntegramente la pensión.

Planificar la jubilación

Dejar atrás la vida activa, aunque sea parcialmente, implica un gran cambio para el que hay que estar preparado. La aparición de figuras como la jubilación flexible o la activa ponen de relieve que no siempre los pensionistas disponen de unos ingresos que les resulten suficientes y se ven obligados a volver al mercado laboral.

Los economistas destacan que la planificación de la jubilación es una asignatura todavía pendiente en España. La mayor parte de los ciudadanos confía en que lo que le quede después de años de cotización sea suficiente para cubrir sus necesidades, pero puede no ser así.

¿Cuándo es el mejor momento para empezar a planificar la jubilación? Pues aunque parezca un poco precipitado, lo mejor es hacerlo casi en el mismo momento en el que se ingresa en el mercado laboral.

Los jóvenes pueden realizar pequeñas aportaciones en planes de pensiones o buscar otras fórmulas de ahorro que les aporten una rentabilidad interesantes. Al cabo de toda una vida de trabajo ese pequeño ahorro se habrá transformado en un importante colchón que será de mucha utilidad cuando los ingresos disminuyan al pasar a cobrar una pensión.

Más allá de los típicos planes de pensiones, existen otras alternativas como los planes de previsión asegurados y los planes individuales de ahorro sistemático.

Si es importante ahorrar a lo largo de toda la vida activa, también lo es calcular si de verdad compensa jubilarse antes de que llegue el momento. A día de hoy con una jubilación parcial no se pierde demasiado poder adquisitivo, pero la tendencia es reducir cada vez más los casos de jubilación antes de tiempo (ya sea jubilación anticipada o jubilación parcial), por lo que este tipo de retiros se “sancionan” con la pérdida de poder adquisitivo. En estos casos hay que tener en cuenta factores como: los ingresos que se van a perder, los gastos asociados al trabajo que van a desaparecer, los gastos domésticos que podrían incrementarse y la cantidad de dinero que se tiene ahorrado.

En caso de que el resultado total sea que se puede llevar un nivel de vida más o menos similar al que se tiene estando en activo, entonces sí podría compensar pasar a una situación de jubilación parcial. Por el contrario, si se va a perder poder adquisitivo y el trabajador se encuentra bien de salud, lo más recomendable es que siga trabajando hasta llegar a la edad legal de jubilación.

Errores típicos al planificar la jubilación

Para asegurarte de que haces bien el cálculo es importante que no caigas en errores habituales como estos:

  • No planificar dónde vas a vivir.
  • Arriesgar tu dinero más de lo debido o hacer inversiones que supongan tenerlo prácticamente indisponible.
  • Pensar a corto plazo (recuerda que la esperanza de vida es cada vez más larga).
  • Subestimar los costes que se van a tener. Es cierto que reducirás costes en cosas como transporte, pero también aumentarán los gastos en suministros domésticos al estar más tiempo en casa.
  • Retirarse demasiado pronto.
  • Ahorrar poco.
  • Sobreestimar lo que se puede hacer con el importe de la pensión.
  • No buscar alternativas para obtener ingresos: por ejemplo alquilar habitaciones en casa o vender una vivienda que se ha quedado demasiado grande y adquirir una más pequeña.
  • Excederse con la ayuda a hijos y familiares. Este dinero nunca debe salir del ahorro sistemático ni del ahorro a largo plazo, que puede llegar a ser muy necesario en el futuro.

Si quieres saber más sobre pensiones, puedes seguir leyendo “¿Qué es la jubilación anticipada?” y “¿Qué es la pensión no contributiva de jubilación?”

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Sobre el autor Mayka Jimenez

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