¿Cómo puede defender una víctima del mobbing o acoso laboral?

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En no pocos centros de trabajo españoles se vive una situación de indefensión hacia los trabajadores que puede acarrear problemáticas de salud, bajadas en el rendimiento laboral y situaciones límite; es lo que conocemos como acoso laboral o mobbing. Y sí, en pleno siglo XXI todavía seguimos con estas. ¿Cómo podemos identificar situaciones de este tipo?¿Qué se puede hacer para frenarlas? En el artículo de hoy os cuento esto y mucho más.

Qué es el acoso laboral o mobbing

Se le denomina acoso laboral a la situación en la que un trabajador ve cómo sus superiores, compañeros e incluso subordinados, constantemente llevan a cabo un hostigamiento psicológico que busca minar su bienestar mental. Para ello los agresores suelen recurrir a la humillación, a la explotación laboral, a la indiferencia, a las ofensas, a la discriminación por raza, religión, sexo o edad; a la intimidación e incluso a las amenazas y a la violencia física (“collejas”, empujones, etc.).

Este comportamiento, cuando viene dado por parte de los superiores, generalmente tiene su raíz en el deseo de estos de que el trabajador abandone la compañía por “voluntad propia”; renunciando así a las indemnizaciones por despido que le corresponderían si fuera despedido -ver artículo sobre finiquito-. En cambio, cuando viene dado por otros empleados, por lo general tiene como razón principal la envidia; aunque también es cierto que puede haber motivos raciales, sexuales, religiosos o de otro tipo. De hecho es relativamente habitual que entre las denuncias que se presentan por este tipo de situaciones haya demandantes extranjeros, homosexuales o de creencias religiosas no cristianas.

Todo esto puede hacer que los trabajadores afectados acaben con problemas psicológicos e incluso psiquiátricos, con bajas laborales por estrés y, en algunos casos extremos, con suicidios.

Y por cierto, si bien es cierto que no viene a cuento, me gustaría añadir que lo mismo pasa en muchos colegios de nuestro país; donde miles de niños son torturados mentalmente día tras día. Hasta hace poco no se le ha venido dando importancia a este asunto, pero debemos tener en cuenta que la mente de un niño y su personalidad no están aún definidas, siendo así los daños mucho mas graves que en el caso de los trabajadores.

Cómo identificar una situación de acoso laboral

acoso laboral

Hay muchas pistas que pueden indicar cuándo un empleado está siendo acosado laboralmente. Vamos a ver las más frecuentes:

  • Incomunicación

    Este tipo de acoso laboral se da cuando el trabajador recibe la orden de no establecer relación alguna con sus compañeros de trabajo, llegando incluso a separarse de la zona de trabajo común que está destinada a los empleados para aislarle. También puede ser algo que venga de los compañeros de trabajo, pues a veces son ellos quienes de manera deliberada evitar tener contacto alguno con el trabajador afectado.

  • Retirada de funciones

    Podría darse la situación de que el empresario decidiera eliminar las tareas encomendadas al trabajador afectado, haciendo que este se viera sin carga de trabajo mientras sus compañeros ocupan sus puestos con normalidad. Otra variante de este tipo de acoso laboral se da cuando la empresa decide encomendar al trabajador en cuestión tareas que se encuentran por debajo de su categoría profesional o que directamente son denigrantes.

    Que conste que un empresario puede ordenador a un trabajador la ejecución de tareas propias de empleados con menos categoría o directamente sin relación alguna en cuanto a funciones. Pero solo si es por circunstancias puntuales y de urgencia mientras se busca a un sustituto que cubra las necesidades originadas. En este punto es fácil comprender cuándo es por necesidad y cuándo por mobbing.

  • Sobrecarga

    Este tipo de acoso laboral funciona de manera opuesta a lo que os acabo de comentar, pues su principal función es “quemar” al trabajador a base de cansarle y estresarle saturándole con tareas. A veces suelen ser tareas monótonas que buscan provocar un hastío prematuro en el empleado.

  • Rotura de comunicaciones con los superiores

    Se trata de una situación en la que los jefes dejan de comunicarse con el empleado en cuestión, provocando que este vaya quedando desligado del día a día de la empresa.

  • Desprestigio profesional

    Este tipo de acoso laboral es de los más frecuentes, pues es fácil de ejecutar, difícil de demostrar y efectivo para acabar cansando al trabajador. Básicamente consiste en sacar todas las pegas posibles al trabajo del empleado en cuestión; y por lo general procurando que los demás trabajadores se enteren de ello. Se busca desprestigiar y “señalar” al empleado en cuestión, quien a ese ritmo probablemente acabe cansándose antes que la empresa y dimitiendo.

  • Ofensas

    Obviamente se considera acoso laboral todo lo que tenga que ver con insultos, acoso sexual, discriminación por sexo, orientación sexual, raza, edad o creencias; acoso físico, intimidación y comportamientos similares. Como os decía más arriba son relativamente frecuentes cuando hay de por medio trabajadores extranjeros que no hablan bien la lengua o gente de otras culturas y creencias que nada tienen que ver con lo que tenemos aquí.

  • Trato diferenciado

    ¿Notáis que el empresario o los jefes tratan bien a vuestros compañeros pero no a vosotros? Pues es un caso de acoso laboral de libro.

  • Agresión a la intimidad

    Ciertos acosadores llegan incluso a invadir la vida privada del empleado; haciendo la vida imposible a sus familiares, realizando pintadas en su barrio, dañando su vehículo, etc. Son casos extremos, pero que se dan.

Tipos de acoso laboral

Tal y como os he venido contando hasta el momento podríamos diferenciar entre dos tipos de acoso laboral: el vertical, que se da cuando la víctima sufre acoso laboral por parte sus sus superiores e incluso subordinados; y el horizontal, que se identifica cuando el acosado es atosigado por sus propios compañeros.

Perfil del acosador

acoso laboral

A la hora de analizar a los acosadores hay ciertas cosas que siempre suelen tener en común:

  • Poder

    Por lo general los acosadores tienen en su haber algo con lo que pueden presionar a los afectados: información privada, secretos, puestos situados más arriba en la jerarquía, etc.

  • Constancia

    El acoso laboral no suele ser cosa de un par de días, ya que se puede alargar durante meses e incluso años. Es decir, la mayor parte de los acosadores no se dan por vencidos y necesitan presionar a la victima para sentirse satisfechos. A veces es una manera que tienen de aliviar su frustración y/o envidia.

  • Miedo

    Muchas veces los acosadores toman la decisión de hacer la vida imposible a las víctimas a raíz de ver peligrar sus puestos de trabajo. La víctima puede ser muy buena en lo que hace, causando que el acosador se encuentre en una situación comprometida. En vez de esforzarse por mejorar buscan que el empleado eficiente baje su ritmo, se estampe o directamente se vaya.

Perfil de la víctima

Como era de esperar también hay patrones que son comunes entre las victimas de acoso laboral:

  • Psicológicamente débil

    Así es. Resulta que las víctimas de acoso laboral suelen ser escogidas entre quienes menos capacidad tienen para defenderse de los ataques. Los acosadores buscan la vía por la cual pueden hacer la vía imposible a los afectados; aprovechándose en no pocas ocasiones de la buena fe, de la inseguridad, del miedo y de la educación de sus víctimas.

  • Personas con talento

    En muchas ocasiones suelen ser personas que tienen un buen rendimiento laboral y talento para lo que hacen; hasta que sucede algo que no gusta al empresario de turno o a algún compañero que puede ver peligrar su puesto.

  • Otro modo de ver la vida

    Como os comentaba más arriba muchos casos de acoso laboral tienen que ver con orientaciones sexuales diferentes a las del agresor, creencias poco habituales, profesión de religiones no cristianas, opiniones políticas y similares. Muchas víctimas presentan perfiles con este tipo de características.

  • Rasgos

    También es frecuente ver acoso laboral contra personas de otras razas, contra quienes padecen algún tipo de enfermedad mental o contra quienes tienen malformaciones, tics nerviosos o similares. Sí, hay gente que no tiene ética.

Cómo actuar ante una situación de acoso laboral

Quienes sufran acoso laboral deben seguir un procedimiento para tratar de solucionar la situación:

  • Lo primero que deben hacer es abordar al acosador en privado y preguntarle el porqué de su actitud. A veces hablando se solucionan los problemas.
  • En caso de que el acosador sea un compañero de trabajo, un subordinado o un jefe que no sea el máximo responsable, se debería hablar con quienes dirigen la empresa. Probablemente podrán ayudar; aunque sea colocando una sanción al acosador.
  • Si nada de esto funciona conviene poner un denuncia ante la Inspección de Trabajo y provocar que actúen. El informe que salga de ahí podría ser de mucha ayuda ante un posible juicio.
  • Finalmente, si nada de lo anterior ha salido bien, conviene denunciar. Pero eso sí, para ello, antes de nada, hay que reunir todas las pruebas posibles (grabación de conversaciones -cosa legal en un juicio laboral-, fotografías, notas amenazantes, declaraciones, etc.). Todo lo que se pueda reunir vendrá de lujo.

Ahora bien, hay que tener tres cosas muy en cuenta. La primera es que no se debe dimitir sin antes denunciar o al menos consultar con un abogado, pues es precisamente lo que en estos casos busca el acosador. La segunda es que no se debe faltar al trabajo de manera injustificada o provocar un despido objetivo o disciplinario (el trabajador sale perdiendo). Y la tercera cosa es que no hay que agredir físicamente al acosador, ya que eso puede complicar las cosas.

Pruebas válidas para denunciar acoso laboral

Las pruebas que se puedan conseguir mientras se está sufriendo una situación de acoso laboral son claves, pues tal y como os comento en el punto anterior serán las que hagan que un juicio salga a favor del acosado o resulte al revés. De hecho, si no hay pruebas suficientes, podría darse el caso de que el juicio no comenzara.

Los documentos escritos son una de las pruebas más interesantes, pues con ellos pueden demostrarse las amenazas, los cambios injustificados de puesto laboral, las variaciones no legales del salario, las circulares donde se menciona al interesado, etc. Y bueno, obviamente las conversaciones grabadas son una perla en bruto en estos casos; pues se da el hecho de que pueden presentarse como prueba sin necesidad de avisar a la otra parte de que se está grabando (eso sí, una de las partes recogidas en la grabación debe ser el afectado).

Los testigos que pueda haber de los hechos también son muy útiles, pues el juez dará veracidad a sus comentarios si no hay algo que lo impida. Eso sí, será complicado que un empleado en activo vaya a testificar contra los jefes. Pueden ser buenas personas, pero cuando el sustento de su familia está en juego…

Finalmente también son válidos los informes médicos, las fotografías o las actas policiales y notariales.

Qué se puede hacer sin recurrir a los juzgados

Os comentaba un par de apartados más arriba que hay una manera para evitar llevar el acoso laboral a juicio (con lo que esto supone), y no es otra que recurriendo a la Inspección de Trabajo.

Los inspectores pueden realizar inspecciones (valga la redundancia) sobre la empresa y su operativa analizando si realmente hay un contexto de presión laboral por el cual al trabajador en cuestión o a otros se les ha podido vulnerar sus derechos constitucionales y laborales más elementales. De ahí que sea de mucha utilidad facilitar a este organismo todas las pruebas que se tengan.

El inspector, con las pruebas y su investigación en la mano, decidirá si obliga a la empresa a corregir las actuaciones que ha ejecutado contra el trabajador en cuestión. También puede aplicarle una sanción.

Obviamente también están las opciones que os comentaba anteriormente de comentárselo a los jefes, de hablar con el acosador en privado, etc. Pero por lo general no suelen funcionar tanto como deberían estas medidas.

Denunciar el acoso laboral por vía social

acoso laboral

Los afectados por una situación de acoso laboral pueden interponer diversas acciones contra la empresa y los acosadores por vía social. De hecho hasta podrían pedir al tribunal que les autorizara a no acudir al puesto de trabajo mientras se resuelve el procedimiento; teniendo derecho mientras tanto al cobro del salario y a disfrutar de todos los beneficios contractuales y de convenio.

Los procedimientos que se pueden empezar en un juzgado de lo social son los siguientes:

  • Demanda por tutela de Derechos Fundamentales

    Se trata de un procedimiento de urgencia a través del cual el tribunal obliga al acosador a cesar en su actitud. Para ello habrá que probar ante un juez que realmente existe acoso; pudiendo este, una vez comprobadas las pruebas, alejar al acosador, sancionarle, provocar su expulsión de la empresa o incluso procesarle.

  • Procedimiento para finalizar el contrato laboral

    Un juez de lo social tiene la capacidad legal de dar por finalizado un contrato haciendo que formalmente figure como si de un despido improcedente se tratara. Es decir, que el trabajador tendrá la posibilidad de dejar la empresa percibiendo en el finiquito la máxima indemnización posible (33 días por año trabajado). Además de ello, y como era de esperar, el empleado tendrá la posibilidad de cobrar una prestación por desempleo.

  • Daños y perjuicios

    A través de un juzgado de lo social el afectado por acoso laboral podrá solicitar que se le exija a la empresa el pago de una compensación en concepto de daños y perjuicios. Ahora bien, habrá que cuantificar la cantidad de manera objetiva; aportando pruebas.

Denunciar el acoso laboral por vía penal

Los juzgados penales también pueden ser una vía para ajusticiar este tipo de casos, pues en muchas situaciones el afectado por acoso laboral ha recibido amenazas, coacciones y agresiones de todo tipo. Estas acciones pueden acarrear prisión según su tipología y gravedad.

Por otra parte la empresa también puede ser demandada por esta vía al ser considerada cómplice. Más que nada por no hacer nada al respecto o incluso por acolitar al acosador (se dan muchos casos donde la empresa utiliza a otro empleado para hacer la vida imposible a un trabajador de manera medianamente disimulada).

Denunciar el acoso laboral por vía civil

Cabe la posibilidad de que se exijan responsabilidades extracontractuales a los empleados acosadores. Por ejemplo se les puede exigir el pago de indemnizaciones.

Denunciar el acoso laboral por vía contenciosa-administrativa

En caso de que el afectado por acoso laboral sea un funcionario debe recurrir al protocolo de acoso laboral que tienen instaurado las administraciones públicas. Si esa vía no da sus frutos el empleado podrá demandar empleando los juzgados Contencioso Administrativo.

Cursos para prevenir y tratar el acoso laboral

Hay diversos cursos que os podrían venir bien si sufrís acoso laboral o si formáis parte de un equipo de RRHH que tiene que lidiar con estos asuntos. Os pongo dos buenos ejemplos:

  • Curso Monográfico sobre Trabajadores Extranjeros y Expatriados – CEF

    El Centro de Estudios Financieros es una de las mejores academias que hay en nuestro país para gestionar asuntos de empresa, y este curso es una muestra de ello. Muy útil si sois extranjeros; uno de los grupos que, tal y como os comentaba más arriba, más acoso laboral sufre (especialmente en trabajos de poca cualificación).

    Gracias al curso monográfico sobre trabajadores extranjeros y expatriados aprenderéis cuáles son vuestros derechos dentro de la legislación española, veréis qué medidas debéis tomar según el tipo de acoso que recibáis, conoceréis cómo funciona el sistema laboral nacional y aprenderéis, en general, todo lo necesario para salir adelante en caso de problemas de carácter laboral e incluso fiscal.

    ¿Os interesa? Tenéis más información en “Curso Monográfico sobre Trabajadores Extranjeros y Expatriados”.

  • Curso Práctico de Derecho Laboral – CEF

    Este otro curso, también impartido por CEF, os mostrara todo lo que tenéis que conocer acerca del mundo laboral desde un punto de vista jurídico; clave en este tipo de situaciones.

    Aprenderéis todo lo relacionado con los contratos laborales existentes, con las figuras que intervienen, con las fuentes legales que regulan el mercado laboral, con los derechos y obligaciones de los trabajadores y mucho más. De hecho también veréis todo lo relacionado con nóminas, con relaciones con la Seguridad Social y con las sanciones -incluyendo juicios-, etc. En definitiva se trata de un magnífico curso que os vendrá de perlas si queréis formaros en todo lo relativo al mundo laboral y, en especial, a la protección de los empleados.

    ¿Os interesa? Tenéis más información en “Curso Práctico de Derecho Laboral”.

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Sobre el autor Jon Sainz

Programador industrial, blogger profesional y Coordinador de Contenidos de Cursos.com.

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