fbpx

Organigrama de una empresa. Modelos clásicos y actuales

Tags: ,

Cuando en el sector profesional vinculado al mercado de bienes y servicios se habla del concepto de “organigrama” suele ir acompañado del de “empresa”. Organigrama y empresa se convierten en la mejor pareja de baile si suena la música que marca la estructura de departamentos y de personal de una organización. Esto es lo que se conoce como organigrama de una empresa.

Organigrama de una empresa: estructura interna

Autor: Geralt/ Fuente: Pixabay.

 

Organigrama de una empresa: ¿qué es?

El organigrama de una empresa es el esquema de la organización interna de esa entidad. El organigrama no solo aporta información sobre la división jerárquica entre los diferentes niveles de responsabilidad y puestos profesionales de la misma, sino que también muestra de un modo simplificado su actividad, los departamentos o secciones que la integran y la relación entre ellos.

La importancia de contar con un esquema organizativo bien definido es, según fuentes académicas, clave para que se cumplan los objetivos marcados en la estrategia general de la empresa. Esto supone que la elaboración formal del organigrama de una empresa es posterior a la planificación del modelo de negocio. Puesto que, tanto la estrategia como el plan de empresa, se exponen a los cambios continuos del entorno del mercado laboral y productivo, el organigrama no puede ser entendido como un esquema cerrado y perpetuo. Para ser efectivo, el organigrama de una empresa ha de ser flexible.

Organigrama de una empresa: diseño y funciones

El diseño del organigrama de una empresa es un elemento vertebrador básico de las funciones organizativas de cualquier entidad. La teoría sobre cómo elaborar un esquema estructural eficiente y la práctica técnica de la actividad de la empresa que desea implantarlo son factores que, por sí solos, ofrecen un campo de posibilidades muy amplio. Según un texto teórico de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) “en el diseño van a actuar dos tipos de variables”, las de tipo interno y las de tipo externo.

Diseño del organigrama de una empresa

Autor: Geralt/ Fuente: Pixabay.

Las variables internas a tener en consideración a la hora de hacer el organigrama de una empresa también se conocen como “principios del diseño organizativo”. “Los principios organizativos diseñan la estructura bajo tres perspectivas”, según UDIMA. Estos tres enfoques del esquema del organigrama de una empresa son el diseño vertical, el diseño horizontal y el diseño de equilibrio interno. La figura del organigrama en vertical tiene en cuenta “la idea de autoridad en la organización y, en consecuencia, al desarrollo de la línea jerárquica”, tal y como lo definen desde UDIMA. El diseño en horizontal responde “a la mayor o menor aplicación en la organización de la división del trabajo y de la especialización funcional y de las tareas desempeñadas”, en palabras de UDIMA. La tercera y última posibilidad es la del equilibrio interno, que según UDIMA “pretende equilibrar los desarrollos verticales y horizontales de estructura, cohesionando al grupo humano”.

El diseño del organigrama de una empresa es un elemento vertebrador básico de las funciones organizativas de cualquier entidad. Los tres enfoques del diseño del esquema del organigrama de una empresa son el vertical, el horizontal y el de equilibrio interno.

Las variables de carácter externo, también denominadas “contingencias”, son los otros factores, además de los internos, que hay que tener en cuenta para desarrollar un esquema organizativo eficiente. Las variables externas que afectan al organigrama de una empresa son, según el texto académico de UDIMA, “las fuerzas influyentes del entorno, los factores no controlables por la empresa”. Esto hace referencia al concepto de “flexibilidad” mencionado anteriormente en este artículo. Todas las empresas o entidades jurídicas ofrecen sus productos y servicios en un entorno cambiante que debe ser tenido en cuenta por la estructura funcional del organigrama.

Elección del diseño del organigrama de una empresa

Autor: Geralt/ Fuente: Pixabay.

Organigrama de una empresa: modelos clásicos y actuales

Dependiendo de la elección del diseño del esquema estructural más conveniente para la empresa según las variables internas y externas que afectan a esta decisión, el organigrama de una empresa puede tomar distintas formas. La manera más sencilla de catalogar los tipos de organigramas es atendiendo al origen de las referencias estructurales que toman las empresas como inspiración. Así, se distingue entre modelos clásicos y modelos actuales.

Los modelos clásicos del organigrama de una empresa se basan en los diseños burocráticos que, según UDIMA, “representan una forma de estructurar jerárquicamente la organización, partiendo de la unidad de mando y de la importancia de la estandarización, formalización y centralización de los procesos o flujos de trabajo básicos de la empresa”. En cambio, los modelos actuales del organigrama de una empresa se centran en la fragmentación. Son esquemas “apoyados en procesos no estandarizados, más flexibles y orientados a una adaptación interpersonal y a una comunicación elevada entre las personas, lo que generará un mayor número de relaciones informales”, según UDIMA.

Modelos clásicos del organigrama de una empresa

Modelo lineal-funcional: este tipo de organigrama de una empresa aúna los enfoques de los diseños vertical y horizontal. Con un orden jerárquico en la administración del ejercicio de poder y responsabilidad, el modelo incluye la figura del asesor. La función de este experto es la agilizar los procesos internos de la empresa y poner en relación cada uno de ellos.

Modelo divisional: es el modelo por el que tradicionalmente optan las grandes empresas o multinacionales porque se adapta a la diversidad de productos que puede ofrecer una misma marca y los mercados en los que participa. A partir de la elección de un criterio objetivo concreto, como función, producto o mercado, se organiza el conjunto del organigrama de la empresa.

Ejemplo de organigrama de una empresa divisional

Ejemplo del modelo divisional del organigrama de una empresa. Autor: Geralt/ Fuente: Pixabay.

Modelo matricial: el organigrama de una empresa que se basa en este modelo se caracteriza por la existencia de varios niveles de mando. Las áreas de producto, mercado o cliente determinan cada uno de esos niveles, con sus respectivos responsables, que se coordinan para trabajar conjuntamente y alcanzar objetivos comunes.

Modelo colegial: este tipo de estructura organizativa incorpora a sus instrumentos de gestión la figura empresarial del comité. Con la adopción de este órgano se busca facilitar el proceso de toma de decisiones y mejorar el flujo de comunicación entre las distintas secciones. Los comités tienen en el organigrama de una empresa vocación de grupos de trabajo.

Lectura recomendada: «Características, ventajas y desventajas de las comunidades de bienes«.

Modelos actuales del organigrama de una empresa

Los modelos actuales del organigrama de una empresa son más comunes en pequeñas o medianas empresas, ya que en ellas es más sencillo poner en práctica técnicas de gestión compartida. El trabajo en equipo se dirige a la consecución de unos objetivos finales incentivando la motivación, la participación y la comunicación interna.

Modelo en forma de trébol del organigrama de una empresa

Autor: Eduardo González García/ Fuente: Pixabay.

Modelo federal: este modelo se basa en la estructura organizativa clásica de tipo divisional. El núcleo central que asume el poder es cada vez más pequeño. El esquema de la empresa tiende a descentralizarse con la formación de grupos de decisión autónomos aunque conectados.

Modelo en trébol: al igual que los otros dos ejemplos de modelos actuales del organigrama de una empresa, la organización en trébol presenta gran fragmentación interna de funcionalidades. Las cuatro hojas del trébol son: el grupo de personas que integran la entidad, otras empresas colaboradoras o subcontratadas, filosofía cultural de la organización y la búsqueda de un cliente activo y participativo gracias a las nuevas aplicaciones digitales.

Modelo en red: un modelo en red determina el organigrama de una empresa muy fragmentada. Configura una estructura de grupo muy abierta que se relaciona por acuerdos empresariales y mantiene lazos accionariales.

Artículos relacionados

Sobre el autor Maria Diaz

Licenciada en Periodismo y especializada en el Análisis Político. Mi objetivo es comprender la realidad para poder narrarla, porque historias hay muchas y todas merecen ser contadas.

Deja un comentario: