El permiso de lactancia explicado

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En las últimas décadas los derechos sociales se han ido implantando de manera imparable en la legislación y en la sociedad, haciendo que el día a día de millones de personas en este país haya dado un vuelco, y las opciones de otros tantos hayan contemplado nuevos horizontes. Y bueno, qué decir que gran parte de estos avances sociales se han dado con la mujer; quien antaño, de manera injusta, tenía que resignarse a un segundo plano y a una falta generalizada de libertades consideradas esenciales hoy en día. Una de ellas son los permisos y las garantías relativos a la maternidad; siendo además el permiso de lactancia uno de los punto más importantes. Así pues, sin más preámbulos, vamos a ver hoy en qué se basa esta licencia y a quién beneficia.

Qué es el permiso de lactancia

El permiso de lactancia consiste en una licencia retribuida de una hora diaria en la cual el interesado puede faltar a su puesto de trabajo para dar de lactar a su bebé; siempre y cuando este tenga un máximo de nueve meses.

La hora en cuestión puede partirse por la mitad, permitiendo así al trabajador entrar a su jornada laboral 30 minutos más tarde y salir 30 minutos antes. Ahora bien, si alguno de vosotros está pensando en pedir este permiso sabed que sí cabe la posibilidad de perder ingresos por posibles pluses (sobre todo por comisiones de venta y similares).

Por otra parte también os cuento que el permiso de lactancia puede disfrutarse de diversas maneras: a una hora cualquiera situada a lo largo de la jornada (ausentándose del puesto), al final o al inicio de la misma, partiendo la licencia en medias horas (tal como os ponía en el ejemplo) o incluso acumulando las jornadas para disfrutar de días libres. En el siguiente punto os comento más al detalle cómo funciona cada una de las variaciones.

Qué variaciones hay

Tras leer el apartado anterior intuyo que os ha llamado la atención el asunto de los días libres, ¿verdad? Efectivamente es una de las opciones más interesantes en la mayoría de los casos; aunque en otras ocasiones puede no ser lo más conveniente. Vamos a ver todas las vías:

  • Una hora a lo largo de la jornada

    El interesado tiene la opción de tomar la hora libre a lo largo de la jornada laboral, pudiendo ser dos, tres, cuatro o más horas después tras haber entrado a su puesto. Por ejemplo perfectamente podría darse el caso de un empleado que alargara la pausa del almuerzo para ir a dar la leche al bebé (si por ejemplo en esa empresa suelen comer de dos a tres el empleado podría volver a las cuatro).

    Como podéis ver es una solución práctica si el bebé en cuestión está cerca y no hay por qué andar cambiándose de ropa para salir a la calle (si el interesado trabaja en una fábrica metalúrgica sería engorroso y poco eficiente andar duchándose y cambiándose para salir únicamente una hora).

  • Un hora partida

    Este sistema consiste básicamente en entrar media hora más tarde y en salir media hora antes. Es una vía práctica si con ello el interesado consigue conciliar con los horarios de la guardería; y especialmente si esta se encuentra cerca del trabajo y el empleado puede ir de visita a la hora de la comida sin mucho problema. También es una solución buena si se vive cerca de casa.

  • Juntar todas las horas disponibles

    Existe la posibilidad de acumular todas las horas disponibles para disfrutar de días completos de libranza. Es decir, que una vez la baja por maternidad (o paternidad) se ha acabado el interesado tiene la posibilidad de cogerse otros 15 días adicionales por este concepto.

    Nota: 15 días es lo más frecuente, pero dependiendo de la edad del bebé a la hora de tramitar la solicitud y de lo que pueda poner en el convenio correspondiente el periodo podrá ser mayor o menor. Este punto convendría consultarlo con el departamento de RRHH de la empresa o directamente con un asesor laboral.

Para disfrutar de la primera opción no hay que hacer más que comunicárselo a la empresa; esta no podrá poner objeciones. En los otros dos casos la cosa se complica, puesto que hará falta tener el visto bueno de la compañía (a no ser, claro está, que sea un derecho reconocido en el convenio aplicable).

Quién tiene derecho a disfrutar del permiso de lactancia

Todo padre o madre que haya tenido un hijo puede disfrutar del permiso de lactancia; pero eso sí, no de manera simultánea. Es decir, que solo uno de los padres podrá beneficiarse de él. Lo más frecuente es que sea la mujer, pero como a día de hoy también se le reconoce el derecho al progenitor, cualquiera de las opciones es válida. Y por cierto, este derecho se mantiene independientemente de que se de leche natural o artificial; de que el bebé sea biológico, adoptado o acogido; y de que el padre o la madre sean autónomos (en cuyo caso la Seguridad Social abonará la parte correspondiente de la base de cotización aplicable -por lo general abonará unos 450 euros-)

Si se diera la circunstancia de que uno de los padres no trabajara la única opción de aprovecharse del permiso de lactancia sería tomándolo aquel progenitor que sí esté empleado (independientemente del tipo de contrato).

Por otra parte también sería conveniente aclarar cómo, en caso de tener más hijos de golpe, las horas destinadas al permiso de lactancia se incrementarían de manera proporcional. Por ejemplo, si una mujer tiene dos hijos en un mismo parto, tras volver de la baja por maternidad tendrá la posibilidad de librar dos horas diarias para dar de comer a sus pequeños. Si se escoge la opción de canje por días libres habría que ver qué es lo que pone en el convenio correspondiente, ya que podría darse la situación de que no discriminara entre tener uno, dos o más hijos de golpe (en cuyo caso la única vía pasaría por negociar con el empresario).

Cómo es el procedimiento para pedir este permiso

En caso de que se opte por librar una hora diaria a lo largo de la jornada simplemente habrá que avisar a la empresa; y preferiblemente por escrito y dejando constancia (un burofax o una carta sellada por la empresa sería ideal). En la comunicación habrá que indicar cuándo empieza el permiso y cuándo acaba.

Posibles problemas con la empresa

permiso de lactancia

Lo ideal sería que la empresa no pusiera pega alguna, pero la realidad es otra diferente. Muchas PYMEs y microempresas suelen poner problemas cuando los empleados toman la decisión de disfrutar de un permiso de lactancia. Vamos a ver qué problemas podrían encontrarse los trabajadores a hora de pedir una licencia de este tipo:

  • Escusas de organización

    Podrían decir que hay otros trabajadores disfrutando de este permiso, o de baja por incapacidad temporal, o de esto, o de lo otro. Ni caso, en estas situaciones la empresa no puede negarse a conceder el permiso; y en caso de que sí lo hiciera habría que ponerse en contacto con un abogado. Os recomiendo que echéis un vistazo al artículo donde os hablo del programa de Asistencia Jurídica Gratuita.

    Si la empresa no llegara a responder a la solicitud se entendería el silencio como una respuesta positiva. Pero eso sí, siempre que la carta haya sido sellada por los responsables de la compañía o a través de un Burofax.

  • Despidos improcedentes

    Hay casos en los que se despide al trabajador por pedir este permiso, por haber cogido la baja de maternidad o incluso por el mero hecho de existir un embarazo de por medio. Y bueno, os podéis imaginar que cualquier abogado medianamente competente podrá provocar la anulación de un despido de este tipo.

    Ahora bien, mucho ojo con esto. Es cierto que estos despidos están muy mirados por las autoridades, pero también es cierto que podría ser una medida de presión contra el trabajador. Tened en cuenta que tras un parto la trabajadora afectada suele encontrarse en un contexto de indefensión, pues los gastos son acuciantes y conseguir un nuevo empleo es complicado. Hay empresarios con muy pocos escrúpulos que amenazan con un despido si se opta por este tipo de beneficios.

    El problema aquí es que es muy complicado demostrarlo; y en caso de despido, aunque sea improcedente, lo más probable es que todo quede en una indemnización algo mayor. Complicado, sin duda.

  • Negociaciones que no proceden

    Podría darse la situación de que la empresa permitiera al trabajador disfrutar del permiso a cambio de tener que recuperar ese tiempo más adelante o de hacer esto o lo otro. Sabed que esto no puede ser así, ya que estamos hablando de un derecho reconocido por la Ley. No hay nada que negociar; y menos aún en términos así.

    Si hay discrepancias sobre el permiso de lactancia o acerca de otro tipo de licencia similar lo único que puede hacer el empleado es interponer una demanda en el juzgado de lo social que corresponda a su domicilio antes de 20 días desde que la empresa haya puesto obstáculos o haya dado una negativa. El juez decidirá.

  • Encadenando baja, permiso de lactancia y vacaciones

    En lo que respecta a las vacaciones sabed que estas pueden disfrutarse encadenándose a la baja de maternidad/paternidad y al permiso de lactancia. Es decir, que el empleado podría estar tranquilamente más de medio año sin tener que acudir a la empresa tras haber nacido el bebé. De hecho a la vuelta también podría solicitarse una reducción de jornada para cuidar a los hijos.

    Como os imaginaréis en las pequeñas empresas este tipo de cosas no suelen ser bien recibidas, así que en caso de problemas lo más adecuado es acudir donde un abogado laboralista antes de nada.

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Sobre el autor Mónica Neva

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