Fomentando la creatividad: ¿qué son los «seis sombreros para pensar»?

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Aunque el concepto de “seis sombreros para pensar” nos pueda chocar por lo extraño de su nombre, en realidad es una de las mejores técnicas de creatividad para la toma de decisiones en grupo.

Los seis sombreros para pensar

Y es que la metodología de los “seis sombreros para pensar” cada vez tiene más éxito en el mundo de la empresa gracias a su sencillez y efectividad, cuando diversos tipos de personas y puntos de vista tienen que llegar a un acuerdo.

Como ya te explicaremos más adelante, una de las ventajas de los “seis sombreros para pensar” es que las asperezas y rencillas que pueden existir entre los participantes se quedan a un lado y se pone el foco en lo importante: la búsqueda de la mejor elección.

Y hablando de conflictos en las empresas, ¿dónde pueden existir más problemas que en un negocio familiar? Pero todo tiene una solución, y si no, échale un vistazo al siguiente artículo:

Cómo evitar conflictos en empresas familiares

Antes de entrar en materia, nos gustaría dejarte con un vídeo en el que te desmontan los mitos que existen, aún hoy, alrededor de la creatividad:

Fomentar la creatividad para la toma de decisiones

Porque una cosa está clara, y si has visto el vídeo ya lo sabrás: la creatividad es universal, es una capacidad que todos tenemos y que podemos llegar a desarrollar y es aplicable en cualquier ámbito de nuestras vidas, no solo en las artes como siempre nos han hecho creer. De aquí que esté teniendo tanta aceptación los “seis sombreros para pensar” en el mundo de los negocios.

Y es que una de las funciones de la creatividad es su aplicación a la hora de la toma de decisiones, proceso por el que una organización o grupo de personas han de pasar en un momento u otro de su historia, por no decir continuamente.

Hasta no hace mucho, existía la idea generalizada de que las decisiones había que tomarlas con el hemisferio izquierdo, es decir, desde la razón y la lógica, dejando totalmente de lado la emoción y la intuición.

Pero estudios e investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro han llevado a la conclusión de que  en la toma de decisiones, y por tanto en la creatividad, intervienen los dos aspectos, es decir, los dos hemisferios, por lo que el objetivo ideal sería crear una metodología que integrara ambos lados.

De todas las metodologías que surgieron para trabajar la creatividad a partir del fomento de ambos hemisferios, la que más éxito tuvo, por ser la que mejor los integraba, era la de los “seis sombreros para pensar” del psicólogo Edward de Bono y que plasmó en su libro que lleva el mismo nombre.

A la hora de tomar decisiones, es muy importante tener claras algunas cosas, y para ello existen herramientas que nos van a poder ayudar como por ejemplo el “Design Thinking”, que es una técnica que junto a los “seis sombreros para pensar”, permite formarse una visión global y tomar mejores decisiones. Si quieres saber algo más de esta metodología, no dudes en leer el siguiente artículo:

administrador de bases de datos

La técnica de los seis sombreros para pensar se emplea exitósamente en el mundo de los negocios

¿Qué es el Design Thinking y cómo puede ayudarte?

Edward de Bono

Pero, ¿quién es Edward de Bono? Nacido en 1933 en Malta, este psicólogo y escritor se graduó en Oxford, y durante toda su vida se ha dedicado, y aún lo sigue haciendo, al estudio del pensamiento y la creatividad.

Edward de Bono fue quién creó el término “pensamiento lateral” que después desarrolló en su libro “Los seis sombreros para pensar” y que es la base de la técnica de creatividad de la que estamos hablando en este artículo.

El pensamiento lateral es una técnica que fomenta una forma de pensar basada en estrategias y algoritmos que se alejan de la manera de pensar habitual, la cual se sustenta principalmente en la razón y la lógica.

Con el pensamiento lateral de Edward de Bono, se pretende que veamos los problemas desde perspectivas diferentes, incluso desde puntos de vista que puedan parecernos irracionales o un poco locos, pero que nos ayudan a entender y “ver” aspectos que seguro que de otra manera no podríamos.

Si te das cuenta, a partir de esta idea del pensamiento lateral se pueden crear una innumerable cantidad de técnicas para ser creativo, algunas de las cuales te vamos a comentar a continuación, aunque la más importante sea la de los “seis sombreros para pensar” y de la que te haremos referencia después.

Con la intención de que pongas en práctica tu pensamiento lateral, y por tanto ser más creativo, te dejamos este vídeo con el que tendrás que resolver 10 acertijos desde un punto de vista diferente al habitual:

Técnicas para ser creativo

En realidad, de lo que te vamos a hablar en este apartado es de algunas técnicas para desarrollar tu creatividad y no para serlo por lo que te hemos dicho antes; ser creativos lo somos todos, solo tenemos que descubrirlo y fomentarlo.

Ten en cuenta la idea del “pensamiento lateral” de Edward de Bono a la hora de hablar de las técnicas para ser creativo, ya que todas están basadas en formas diferentes de hacer las cosas, lo que nos lleva a crear algo que no existía previamente.

Algunas de las técnicas para ser creativo más eficaces son las siguientes:

  • Relaciones extrañas: esta técnica consiste en relacionar palabras que no tienen nada que ver, pero que nos pueden dar ideas a la hora de solucionar un problema. Esta técnica es muy usada, por ejemplo, a la hora de escribir historias.
  • Parar: aunque no sea una técnica ortodoxa para fomentar la creatividad, sí es cierto que lo hace de forma indirecta. Consiste en parar de darle vueltas a un problema, levantarse y hacer algo muy diferente, provocando que el cerebro se relaje y pueda percibir otras realidades.
  • ¿Y si…?: Hacerse o hacer preguntas que empiecen con ¿Y si…? nos puede ayudar a ponernos en situaciones anómalas o extrañas, pero que seguramente nos hagan pensar y tomar un enfoque diferente al que estamos teniendo en ese momento acerca del problema. Solo hay que atreverse a imaginar y responderse.
  • Provocación imaginativa: la imaginación es la herramienta más poderosa que tenemos a la hora de desarrollar la creatividad y por ello la podemos utilizar para crear situaciones o hacer preguntas provocativas que nos pongan en situaciones extrañas, siempre con la intención de llegar a una solución creativa aunque algunas veces nos pueda resultar ajena a nuestra forma de ser o pensar.

A parte de estas técnicas para ser creativo existen bastantes más, y muchas de ellas están destinadas a fomentar la creatividad en los niños. Si quieres conocer un buen puñado de ellas, no dejes de pasarte por el siguiente artículo:

20 Claves para fomentar la creatividad en los niños

escuelas públicas

Triceratops diseñado por un niño de 4 años

Los seis sombreros para pensar

Y llegamos a la metodología estrella de todas las técnicas para ser creativo: los “seis sombreros para pensar”, creada por Edward de Bono y que, como ya te hemos dicho antes, está basada en el concepto de “pensamiento lateral” del mismo autor.

Esta técnica consiste básicamente en reproducir los procesos mentales que se producen en el cerebro cuando tomamos una decisión sin darnos cuenta de cómo lo hacemos, pero convirtiéndolos en algo concreto y sistemático.

Para ello, lo que debemos hacer a la hora de plantear un problema y buscar una solución al mismo es ir poniéndonos cada uno de los seis sombreros o formas de pensar para poder así ver la situación desde distintos enfoques.

Cada uno de los sombreros simboliza un enfoque o perspectiva diferente permitiendo expresar libremente aquello que la razón y la lógica nos impide manifestar. Es muy importante no juzgar las ideas, ya que si no, volveríamos al punto de partida y no avanzaríamos.

Una vez que los participantes tienen claras las reglas, los “seis sombreros para pensar” se convierte en una especie de lenguaje común que suele llegar a dar resultados extraordinarios y muy eficaces.

Eso sí, para poder llevar a cabo esta técnica, tenemos que saber qué significado tiene cada uno de los sombreros. Pues bien, para que lo tengas bien claro, te dejamos a continuación la simbología de cada uno de ellos.

Pero antes, para que vayas familiarizándote con esta metodología de los “seis sombreros para pensar”, nos gustaría dejarte con este vídeo en el que te van a hablar de ello de una manera práctica:

Sombrero blanco

Este sombrero nos obliga a tomar una perspectiva neutral, objetiva, sin interpretaciones ni juicios, analizándose los datos sin sesgos. De esta manera, lo que conseguimos es no involucrarnos emocionalmente con el problema.

Básicamente, lo que hacemos al ponernos el sombrero blanco es tomar distancia y ver la situación analíticamente, de una manera fría, analizando la información sin implicarnos como personas, como si fuéramos ordenadores.

Sombrero rojo

En cambio, a la hora de ponernos el sombrero rojo, tendremos que cambiar de actitud y sacar nuestra parte más emocional y pasional, conectando con nuestro corazón y dejándonos llevar por los sentimientos.

Con este sombrero expresaremos aquello que nos gusta y apasiona, manifestando en voz alta lo que nos dice la intuición aunque sea extraño y sin sentido, pero siempre partiendo desde nuestra propia y única subjetividad.

Sombrero negro

Con el sombrero negro volvemos a cambiar de enfoque y tendremos que tomar una actitud un poco más negativa, poniéndonos en lo peor y teniendo en cuenta que no siempre salen las cosas tan bien como queremos.

Este sombrero nos ayuda a tomar una actitud crítica y sopesar aquellos aspectos del problema que nos ayuden a ver qué elementos pueden ser un obstáculo o impedimento a la hora de conseguir hallar la solución más deseada.

Sombrero amarillo

Por otro lado, cuando nos ponemos el sombrero amarillo, lo que estamos haciendo es tomar una perspectiva positiva, buscando salidas o posibilidades donde muchas veces solo se ven puertas cerradas.

Para ello tendremos que tomar una actitud optimista y constructiva, pero siempre sin perder el punto de vista realista y lógico, ya que de lo contrario, estaríamos utilizando el sombrero rojo, que  es el de la emoción y la fantasía.

Sombrero verde

Cuando hablamos del sombrero verde estamos haciendo referencia a un nuevo enfoque del problema basado en la creatividad, la originalidad y el ir más allá del mundo al que estamos acostumbrados a vivir.

Con el sombrero verde tendremos que cruzar fronteras y utilizar el pensamiento lateral al máximo potencial, utilizando para ello la imaginación y, muy importante, dejando a un lado el juicio sobre lo expresado.

Sombrero azul

Y como sexto sombrero tenemos el azul, el cual nos va a exigir que tomemos una actitud inspirada en el control y dirección de todo el proceso que estamos llevando a cabo con los “seis sombreros para pensar”.

Este sombrero decide qué otros sombreros vamos a utilizar, en qué orden y cuál va a ser la decisión que vamos a tomar al final. Normalmente, este sombrero se usa al principio y al final de la técnica, como manera de estructurar y dar orden a todo el proceso.

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Sobre el autor Carlos Póstigo

Psicólogo especializado en desarrollo personal. Formador y escritor de temática psicológica y de crecimiento personal.

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