Tipos de entrevistadores que os podéis encontrar en las empresas

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En artículos anteriores os comenté cómo conseguir entrevistas de trabajo y cómo preparar vuestros currículums y cartas de presentación; indispensables si queréis tener una oportunidad en este mercado laboral tan inestable que tenemos “entre manos”. Ahora bien, hoy vamos a tocar un tema que si bien está relacionado, tiene su miga; veremos qué tipos de entrevistadores hay por ahí sueltos.

5 Tipos de entrevistadores que podéis encontraros

  • El entrevistador ingenuo

    Esta figura es fácil encontrársela en empresas pequeñas, donde se confía demasiado en la palabra del candidato; en pequeños comercios, donde el dueño no tiene experiencia gestionando procesos de contratación y desconoce en gran medida el mercado laboral; y en compañías con serios problemas, donde serían capaces de contratar hasta un caballo si este les “vende la moto” de ser la solución a sus problemas.

    Como podéis ver estamos frente a un entrevistador que, por lo general, no tiene experiencia y es demasiado benévolo con los aspirantes.

    ¿Es bueno?¿Es malo? Como todo en esta vida “depende”. Si realmente tenéis ganas de trabajar y no estáis empleando triquiñuelas, que os encontréis con una persona así puede ser bueno; sin duda. Tendréis más opciones para pasar la entrevista. Si en cambio vais con segundas intenciones visto el percal es mejor que os quedéis al margen, ya que vuestro ingreso en la plantilla podría ser contraproducente para quien os contrata y para vosotros mismos.

  • El entrevistador sociópata

    ¿Nunca os habéis encontrado con el típico entrevistador que os exige tener una disponibilidad horaria total independientemente de lo que diga la Ley? Por lo general son pequeños o medianos empresarios que quieren que los demás tengan la misma implicación con su negocio que ellos.

    No son raros de ver, y de hecho en según qué sectores abundan como las malas hierbas.

    ¿Tenéis familia? Les importará un pimiento que podáis estar con ella o no, la empresa es lo primero. ¿Vuestro padre se encuentra moribundo en el hospital? A pesar de que la Ley contemple estos casos, les dará igual. Os amenazará con despediros o con haceros la vida imposible si abandonáis vuestra silla (conozco un caso). Y así con mil y un ejemplos más de este calibre.

    A no ser que necesitéis críticamente el empleo no os arriesguéis a entrar en una empresa de este tipo. Son tóxicas para vuestra carrera laboral y no os merecerán la pena.

  • El entrevistador cabal

  • Entre los diversos tipos de entrevistadores este es, sin lugar a dudas, el mejor. Se trata de una persona que comprende el contexto en el que se encuentra el candidato, que ve más allá de lo que pone en un papel y que exige cosas factibles. También suele ser comprensivo con la situación de cada uno y se amolda al contexto.

    Si tenéis la suerte de encontraros con un entrevistador de este tipo sed francos, pues el hecho de que él sea amable con vosotros no significará que se la podáis meter redonda.

  • El entrevistador Matrix

    Si trabajáis en el sector informático seguramente os sonará este perfil. Se trata del entrevistador que poco o nada sabe acerca del campo del interesado y se pone a leer los requisitos que se requieren del aspirante sin caer en cuenta de que puede sonar ridículo.

    Por ejemplo, ¿no os suenan ofertas donde por 1.200 euros netos os pidan ser Ingenieros expertos en PHP, ASP, SQL, Phyton, C++, CSS, Java y ASM, a la vez que debéis saber parchear los kernels de Linux y BSD? “Obviamente” también suelen pedir experiencia de 10 años y dominio del inglés, alemán y francés. Si habláis chino mandarín os pagarán 10 euros más.

    Una locura, ¿verdad? Pues los hay a patadas. Los llamo entrevistadores “Matrix” porque viven en una realidad paralela.

  • El entrevistador de San Marino

    ¿Habéis visto la mítica serie de TV “Bety la fea”? Se trata de una producción colombiana en la que se cuenta la historia de una secretaria poco agraciada físicamente que acaba subiendo de escalafón y haciéndose con el control de la empresa y con el corazón de uno de los principales accionistas y directivo.

    El asunto es que uno de los personales siempre aparece diciendo que estudió “seis meses en la universidad de San Marino”, tratando así de dar una imagen de superioridad moral y profesional por haber pasado por un centro de prestigio. ¿Os vais haciendo a la idea de por donde tira este tipo de entrevistador?

    Se trata de una persona que por encima de las capacidades y valía del usuario mira quién “sella” sus estudios; dejando en un segundo plano muchos de los puntos cruciales para contratar un buen empleado si no posee algún título de un centro de reconocido prestigio. Suelen ser tipos con los que es complicado dialogar, ya que no tienden a entrar en razón.

    Se da bastante en empresas donde el responsable de RRHH y la directiva en general son personas de 50 años en adelante. Y especialmente si se encuentran en un sector tradicional donde el prestigio sea clave: banca, despachos de abogados, etc. De hecho aquí es donde más suelen entrar en juego “los apellidos” y los enchufes que cada uno pueda tener.

    Os aviso de que esto puede llegar a ser frustrante a no ser que provengáis de un entorno del estilo.

  • BONUS: el entrevistador express

    No me podía olvidar de uno de los tipos de entrevistadores que más fácil son de ver en microempresas: el entrevistador express.

    Se trata de un responsable de contratación que a la vez suele ser el dueño del negocio, por lo que no tiene mucha experiencia en procesos de selección. El perfil va acompañado con el hecho de que no se fije mucho en el currículum en si, puesto que para él es más importante la primera impresión y la capacidad que el candidato pueda demostrar ahí mismo.

    De hecho no es extraño que deje el curríclum sobre la mesa, os pregunte directamente si sabéis hacer esto o lo otro, os saque fuera de las oficinas y os diga que se lo demostréis. No se andan con procesos ni con líos, van al grano. Si les gustáis es probable que ahí mismo os digan que estáis contratados. Si no les gustáis no os marearán con palabras diplomáticas; os dirán que no servís y que no podéis trabajar ahí.

    Pueden ser personas tozudas, pero debéis comprender que generalmente son individuos que han levantado el negocio con sus propias manos y que buscan efectividad. Saben que los currículums no dicen mucho a la hora de la verdad. Y sí, esto puede ser como para echarse a temblar; aunque si sale bien podría llegar a ser muy satisfactorio.

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Sobre el autor Jon Sainz

Programador industrial, blogger profesional y Coordinador de Contenidos de Cursos.com.

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