¿Qué tipos de pintura hay?

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Pintura acrílica, pintura sintética, pintura para manualidades, témpera, temple, óleo… La variedad de tipos de pintura que puedes elegir a la hora de decorar la casa (o realizar trabajos relacionado con las artes plásticas) es abrumadora.  Si alguna vez has paseado por los pasillos de un centro de bricolaje o almacén de pinturas, es más que probable que hayas sido incapaz de escoger la pintura que necesitabas para tus muebles, puertas o paredes. ¡Hay tantísimas opciones! Hoy vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre este tema, dando un repaso a los distintos tipos de pintura que existen: sus cualidades, características y aplicaciones.

Antes de empezar, has de saber que en este post solo incluiremos los tipos de pintura específicos para decoración y bricolaje. Dejaremos fuera las pinturas industriales y para construcción, usadas únicamente por profesionales (por ejemplo, si quieres saber más sobre qué cursos de chapa y pintura para coches hay actualmente disponibles, te invitamos a leer el post). Y es que en la actualidad hay pinturas de gran calidad, cuyo uso es tan sencillo que cualquiera puede sacarles partido. Desde el esmalte acrílico, satinado y suave, hasta la chalk paint que causa furor en revistas de decoración, talleres, blogs y webs. Conocer bien las pinturas, saber distinguir su composición y propiedades, y aplicar el tratamiento y la técnica adecuados a cada una son las claves para obtener los mejores resultados.

Tipos de pintura: ¿cuáles son y en qué se diferencian?

A groso modo, vamos a dividir las pinturas a nuestro alcance en dos grandes grupos: productos al agua y productos sintéticos. Dentro de ellos, clasificaremos los tipos de pintura que tienes a tu disposición de acuerdo a su composición y uso.

  • Pinturas al agua. Como su propio nombre indica, son aquellas pinturas que se rebajan y limpian con agua. Como son mucho más ecológicas y fáciles de manipular que otros tipos de pintura, cada vez son más demandadas tanto por aficionados como por profesionales. Estas pinturas desprenden menos olor, se secan más rápido y se limpian mucho más fácilmente que las pinturas sintéticas.
  • Pinturas sintéticas. Están formuladas a base de aceites derivados del petróleo, por lo que para limpiarlas y rebajarlas es necesario utilizar disolventes (aguarrás, disolventes nitrocelulósico, white spirit…). Esta característica las convierte en productos poco ecológicos,con fuerte olor, engorrosos de utilizar y de secado muy lento. Sin embargo, son imprescindibles para determinados trabajos al ofrecer acabados mucho más resistentes que las pinturas al agua.

Aparte de los tipos de pintura indicados, existen otros que se desmarcan de esta clasificación y que se emplean sobre todo para aplicaciones específicas. Entre otros, podemos incluir las pinturas en spray o aerosol, las pinturas de dos componentes (pinturas epoxi), los barnices y otros acabados… Si te apetece saber más sobre el uso de estos y otros productos para restaurar y decorar muebles, no te pierdas este artículo donde te desvelamos 10 trucos low cost de lo más interesantes.

Tipos de pintura: pinturas al agua

Dentro de los grandes grupos de tipos de pintura mencionados, las pinturas al agua son la mejor elección a la hora de decorar espacios y renovar objetos. Además de por las razones antes indicadas (su rápido secado y su aspecto ecológico), estas pinturas ofrecen una variedad de productos que las hacen aptas para cualquier aplicación o necesidad. ¿Quieres actualizar un mueble con acabado mate y empolvado? Entonces, lo tuyo es la chalk paint. ¿Te gustan los lacados en alto brillo, modernos y llamativos? Escoge un esmalte acrílico. A continuación, te damos las claves para aprender a elegir entre todos los tipos de pintura al agua a tu alcance.

Pintura acrílica

Estas pinturas llevan como base una resina acrílica mezclada con pigmentos de color. Se secan muy rápido, y en su versión esmalte son muy resistentes. Puedes encontrarlas en forma de pinturas para manualidades (en envases pequeños y acabado mate, son pinturas de calidad de precio más alto), esmaltes para muebles (en acabados satinado, brillo y mate) y como pinturas para tela. A la hora de renovar y pintar muebles, los esmaltes acrílicos nos encantan: basta con aplicar dos o tres manos de pintura con un rodillo de pelo corto, dejando secar entre capas, para obtener fantásticos resultados.

Pintura al temple y pintura plástica

La pintura al temple ha sido empleada desde hace décadas por los pintores para las paredes interiores de las casas. El famoso gotelé también se hacía con estos tipos de pintura… Hoy día está cada vez más en desuso frente a las pinturas plásticas. Estas son pinturas al agua de calidad, finas y con acabados mate y satinado. Si hay algo que destaca en las pinturas acrílicas, es la enorme gama de color que ofrecen: de hecho, los sistemas tintométricos permiten obtener prácticamente cualquier tono mediante programas de ordenador. Entre las pinturas plásticas destacan las de tipo «una capa», cubrientes y resistentes.

Chalk Paint

Es la pintura de la revolución decorativa, la que ahora se utiliza para decorar y renovar todo tipo de objetos. Da igual que sean de madera, cristal, metal o plástico, o que estén barnizados: esta pintura agarra sobre cualquier superficie y ofrece acabados de gran calidad. Si se aplica con brocha gruesa, se pueden lograr efectos rústicos y texturados; si se lija una vez seca con lija fina, la superficie queda lisa y suave. Hoy día hay muchísimos cursos, talleres y tutoriales de Internet que enseñan cómo sacarle todo el partido a esta pintura. Te lo contamos a fondo en este artículo sobre los mejores cursos de chalk paint.

Tipos de pintura: pinturas sintéticas

Frente a la predominancia de las pinturas al agua, existen otros tipos de pintura que también ofrecen buenos resultados. Pueden no ser tan fáciles de utilizar y ser más engorrosos de limpiar, pero sus acabados son excelentes. Toma nota de las más empleadas:

Esmaltes sintéticos

Los esmaltes sintéticos se caracterizan, sobre todo, por su dureza. Si no te suena el nombre, seguro que sí recuerdas la marca Titanlux… Esa pintura todo-terreno que nuestros padres y abuelos usaban para renovarlo prácticamente todo. Estos tipos de pintura están compuestos por resinas sintéticas (muchas veces, aceites minerales) y pigmentos. Son espesas y desprenden un olor fuerte; para manejarlas hay que rebajarlas un poco con el disolvente adecuado. Se aplican con rodillo (mejor, de usar y tirar; son prácticamente imposibles de limpiar después); tras dejarlas secar se pueden dar una o dos manos más. Si se hace bien, el efecto lacado es excelente, y la durabilidad, muy grande. Las pinturas para metal de exterior y tipo DTM (directas al óxido) son también esmaltes sintéticos, en su mayoría.

Pinturas epoxi

Las pinturas epoxi son productos que constan de dos componentes: una resina y un endurecedor. Cuando la resina y el endurecedor entran en contacto en la proporción correcta, se produce una reacción química que hace que la mezcla catalice. El resultado: la pintura se convierte en una superficie muy dura y resistente, más parecida a una resina que a una pintura propiamente dicha. Su cualidad dura y sólida hace de las pinturas epoxi la mejor elección para pintar cemento, cerámica, porcelana… Se suelen emplear para renovar los sanitarios (bañeras y platos de ducha) y para pintar suelos de baldosas u hormigón. A la hora de utilizarlas es importante calcular bien la cantidad a mezclar, porque transcurrido el tiempo de uso la mezcla se endurecerá y será imposible de utilizar.

Pinturas en aerosol: fáciles de usar

Las pinturas en aerosol o spray constituyen de por sí uno grupo aparte, dentro de los tipos de pintura mencionados. Y es que pueden ser tanto al agua como sintéticas, ya que su definición viene dada por el envase en el que se contienen (y la forma de aplicarlas). Las pinturas en spray crean superficies lisas, sin los feos brochazos clásicos de las pinturas convencionales y con un efecto lacado muy interesante. Para pintar un mueble con una pintura en spray, protégete con ropa de trabajo y guantes y ponte una mascarilla. Cubre con papel o plástico toda la zona que rodee al objeto a pintar. Aplica la pintura a unos 30 cm de distancia, haciendo pasadas horizontales y verticales alternadas. No te detengas en ningún punto: se pueden formar goterones que estropearán el trabajo. Existen pinturas en spray para carrocerías de coches, para hacer lacados, para convertir superficies en pizarras… ¡Hasta para pintar a gotelé!

Uno de los inconvenientes de las pinturas en aerosol es que tienen poco contenido, y eso que no resultan baratas. Por eso, lo mejor es emplearlas solo para muebles y superficies no demasiado grandes. Si quieres pintar un objeto de grandes dimensiones o un espacio amplio, lo mejor será que utilices una pintura plástica rebajada con agua y una pistola de pintar, eléctrica o con compresor.

Tintes y pátinas

Además de las pinturas, existen productos que permiten dan color sin cubrir del todo la superficie. Se suelen usar fundamentalmente con objetos de madera, el material por excelencia para construcción de mobiliario. Estamos hablando de los tintes, productos con base agua o disolvente que aportan color a la madera sin ocultar la veta. Existen tintes al agua y al alcohol que se presentan en polvo, para disolver (anilinas), pero también puedes encontrar tintes ya preparados al uso. Un truco de profesional: para hacer un tinte de cualquier color, coge una pintura acrílica o plástica y mézclala con agua. Aplica la mezcla sobre una madera limpia y lijada, y retira el exceso con un trapo. Barniza o encera, ¡quedará precioso!

Por último, nos gustaría hablar de unos productos de acabado muy interesantes: las pátinas. Se trata de ceras mezcladas con un cantidad de pigmento, para darles color e intensidad. Normalmente las pátinas son oscuras, de un color castaño negruzco; aplicadas sobre pintura blanca le aportan un atractivo tono envejecido. Sin embargo, en los últimos tiempos han aparecido pátinas blancas y doradas que abren nuevos campos a la decoración, el bricolaje y el DIY.

Colorantes para pintura

A veces lo que nos interesa no es tener distintos tipos de pintura, sino un solo tipo pero en diferentes colores. Para no gastarnos todo el presupuesto comprando botes y más botes, existe una fantástica solución: los colorantes para pinturas. Son productos de color concentrados que sirven para cambiar el tono de las pinturas. Los de tipo universal se pueden mezclar con pinturas al agua, sintéticas y epoxi. Basta con añadir unas gotas de colorante a cualquier pintura para que su tono cambie… Si tienes que mezclar mucha pintura, acuérdate de apuntar el número de gotas que has añadido al envase. Así, cuando tengas que volverla a hacer solo tendrás que añadir la misma cantidad para conseguir un color exactamente igual.

Como verás, hay tantos tipos de pintura como aplicaciones. Tienes una pintura para cada necesidad: si las escoges bien, los resultados se notarán en tus trabajos de decoración y bricolaje. Conocer las opciones en lo que a productos y herramientas se refiere es el punto de partida perfecto para desarrollar cualquier trabajo creativo. ¡Guárdate esta guía práctica para tener claro qué pintura debes usar en cada uno de tus proyectos DIY!

 

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Sobre el autor Marta Sanchez

Soy redactora, editora y estilista freelance especializada en decoración y DIY. Me encantan el arte contemporáneo, el interiorismo y el montaje de espacios.

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