¿Cómo ha afectado el big data a la industria?

La industria suele ser uno de los sectores donde históricamente la tecnología primero entra, pues de la eficiencia en sus procesos depende que los precios de mercado y la competitividad en general se vean mejorados (además de los beneficios, claro está). De hecho Reino Unido no sería lo que es hoy en día si no hubiera comenzado la Revolución Industrial de la mano de la tecnología de vapor y del tren; la economía de EEUU no sería la misma sin la aparición de bestias tecnológicas como Amazon, Google, Facebook, Microsoft o Apple (las empresas más grandes del mundo a día de hoy. Relacionadas todas con el big data.); o mismamente el sector del transporte no habría tenido el desarrollo que tuvo a mediados del siglo XX si los hermanos Wright no se hubieran puesto a hacer sus pinitos en el sector de la aeronáutica propulsada.

Big Data en la industria

Big Data en la industria

El hecho es que en nuestros tiempos este principio de invención y desarrollo unido con la industria y el progreso económico aún sigue plenamente vigente; y de hecho podríamos decir que ha adquirido una mayor repercusión, puesto que en estos momentos, gracias a las posibilidades que nos dan la robótica, la automatización de procesos y el big data los sectores primario, secundario y terciario están haciéndonos llegar a cotas de productividad nunca antes vistas. Para que os hagáis una idea de cómo ha afectado esto al mercado laboral os invito que echéis un vistazo a nuestro post “Los 10 trabajos online que más demanda tendrán”.

Un panorama increíble, ¿verdad? Pues en esta ocasión vamos a centrarnos en el big data aplicado a la industria. Vamos a ver cómo ha afectado el uso de la información obtenida a nivel macro por parte de los procesos masivos: encuestas, reportes de servicios técnicos y sobre todo arañas automatizadas de grandes portales (si supierais la información que poseen Facebook y Google de medio mundo -literalmente- os sorprendería).

Maneras en las que el big data ha afectado a los procesos industriales

  • Mejora de la calidad

    En un proceso de fabricación estándar os podéis encontrar con que estén interviniendo en la operativa 10 cintas transportadoras, cuatro tornos, dos grúas automatizadas, cinco trituradoras, 120 sensores de todo tipo y mil artilugios robóticos más. Y bueno, como comprenderéis todo esto no funciona de manera totalmente autónoma, ya que hay sistemas de control manejados a través de autómatas programables y visualizados en sistemas de representación denominados SCADA que permiten interactuar con todo el proceso.

    La gracia del asunto es que cada señal enviada por los sensores y las máquinas a los autómatas (que en esencia son pequeños ordenadores) puede quedar registrada en discos duros o incluso en sistemas en la nube, que tan de moda están últimamente. Al final, al cabo de una jornada de trabajo, el ordenador puede haber recopilados decenas de miles de medidas, pesos, tiempos, texturas, colores y multitud de parámetros más.

    Si tomáis todos los datos proporcionados por esas máquinas a lo largo de un año (por ejemplo) y los analizáis con software específicamente diseñado para controlar cantidades ingentes de información, veréis que se van cumpliendo una serie de patrones. Con los conocimientos adecuados podréis descubrir qué parámetros se cumplen siempre que se desecha una pieza o sale dañada y toca aplicarle un segundo proceso.

    Un análisis controlado y profundo de este tipo de datos hará que los productos salgan con menos fallas. Es decir, que la calidad se disparará.

  • Eficiencia en el proceso de fabricación

    El hecho de que el big data nos de la posibilidad de saber qué está pasando realmente en la cadena de producción hace que tengamos conciencia de qué tanto se está desperdiciando a lo largo de un tiempo determinado, de cuánto tiempo se ha empleado realmente en paradas, atascos y demás incidencias, de qué empleado suele causar los mayores retrasos o problemas en la cadena, etc. Este tipo de información macro permite a los responsables de la planta tomar las medidas oportunas para hacer los cambios precisos. Lo más seguro es que una vez hechos los datos mejoren. Y bueno, al igual que sucedía con el primer punto, aquí también nos encontramos con que la empresa gastaría menos dinero en incidencias y que ingresaría más al producir durante más tiempo, a más velocidad y de mejor manera.

  • Reducción de costes

    Tal y como os comentaba en los puntos anteriores, el hecho de poder fabricar con mayores estándares de calidad, desperdiciando menos materia prima y optimizando los recursos hace que los costes se reduzcan de manera estrepitosa. De hecho hay industrias, como la alimentaria, donde la materia prima dañada no puede ser reutilizada en la cadena; lo que a su vez hace que la perdida de esa partida sea absoluta. Con el big data se evitan este tipo de problemas y se es más rentable.

Formación en Big Data

Sin lugar a dudas el big data es uno de los pilares en la industria del presente y sobre todo del futuro, por lo que os vendrá de perlas especializaros en este tipo de habilidades y procesos si tenéis un perfil técnico (ingenieros, técnicos de mantenimiento, especialistas en producción, etc.). ¿Os interesa? Pues en nuestro buscador de cursos podréis encontraros con algunos de los mejores cursos del mercado. No obstante voy a mostraros alguno que otro al que deberíais echar un vistazo si andáis dando vuestros primeros pinitos en el sector:

  • Master Big Data & Data Intelligence – INSA

    INSA os ofrece uno de los masters en big data más interesantes del mercado. Una completa formación que os permitirá desempeñaros como director estratégico, data manager o gestores en big data. Además de ello tendréis la posibilidad de realizar prácticas durante el tiempo que dure el master en empresas relacionadas con las tecnologías.

    Se imparte los martes y viernes en Barcelona y aprenderéis cosas como la construcción del repositorio de análisis, la definición y creación de variables, la representación gráfica, la definición de indicadores, la validación de resultados, la minería de datos, la asignación de relaciones entre sucesos, la automatización, rendimiento y eficiencia de procesos de inteligencia de mercado, etc. La verdad es que el temario es bastante interesante y completo.

    ¿Os interesa? Tenéis más información en “Master Big Data & Business Intellligence”.

  • Curso en Big Data – Fundación Telefónica

    El curso en Big Data de la Fundación Telefónica os da una formación bastante interesante y de sencillo acceso, pues solo piden tener entre 18 y 35 años, la ESO y estar desempleado. Ahora bien, al igual que en el caso anterior se imparte en Barcelona (esta urbe se está convirtiendo en un hervidero digital).

    El asunto es que gracias a este curso aprenderéis cómo es la metodología de programación a la hora de plantear el análisis a datos macro, cómo se realiza la visualización y reporte de lo obtenido, cómo se programan estas bases de datos empleando Phyton, SQL y otras tecnologías, cómo se puede recurrir a los motores de indexación, cómo se realiza el procesamiento de los datos en tiempo real, etc. Otro curso que os podría recomendar con los ojos cerrados. Y especialmente si no tenéis estudios o conocimientos previos del campo.

    ¿Os interesa? Tenéis más información en “Curso en Big Data”.

Deja un comentario:

1 comment
Javier Lorente says 19/04/2017

Lo más importante está por llegar yo creo.

Reply
Add Your Reply